¿Cómo evitar los errores frecuentes al ser padres adoptivos?

Muchos padres adoptivos caen en el error de sobreproteger y ser demasiado permisivos con sus nuevos hijos, sin entender que desde el momento que el hijo adoptivo se incorpora a la familia se convierte en un hijo más.

La ansiedad y la carga emotiva que encarna el niño adoptivo, muchas veces causa en los padres que los padres inconsciente o conscientemente hacen notar la diferencia. A estas emociones internas se suma el hecho de que los padres adoptivos sienten que estos niños han sido abandonados o no queridos por sus padres biológicos y sin darse cuenta quieren compensar al niño dándole una educación excesivamente tolerante. 

Otros también les preocupa la carga genética del niño, sobre todo cuando surgen los problemas, porque cuando el hijo es biológico achacamos su mal humor a la abuela, su tozudez al tío paterno y sus despistes a la hermana de mamá por ejemplo..., pero claro, cuando el hijo es adoptivo no ocurre lo mismo aunque probablemente pudiéramos decir algo parecido de él que en el ejemplo anterior, pues aunque hoy en día aún existen padres que siguen echándole la culpa a los genes (especialmente cuando parece que la situación se escapa de nuestras manos), cuando en realidad se sabe que tiene mucho mayor peso el ambiente familiar que la herencia genética, de hecho hay muchos niños que se parecen a sus padres adoptivos, pues los niños copian de manera inconsciente los hábitos de su familia. 

Respecto a cuándo informar a nuestros hijos de que son adoptados, cuanto antes mejor. Dependiendo de la edad que éstos tengan les explicaremos lo mejor posible y de manera que nos puedan entender que sus padres biológicos no pudieron cuidar de él y por eso está con nosotros, que siempre le hemos querido mucho. Es importante hacer hincapié en este aspecto, y recalcar una y otra vez lo mucho que lo queremos y lo importante que es para nosotros. Conforme crezca el niño, suele ser habitual que se interese por sus padres biológicos, y deberemos ser precisamente nosotros quienes le informemos de los datos que dispongamos. 

No es en absoluto recomendable que los padres oculten a su hijo que es adoptado, con el tiempo más tarde o más temprano el niño o adolescente acabará enterándose y esto si que podría alterar las relaciones padres-hijos. El niño, además de enfadarse mucho con sus padres, podría albergar sentimientos de desconfianza hacia éstos, ya que podría pensar que si sus padres le han mentido en algo tan importante para él, también podrían haberle mentido en otras tantas cosas... y especialmente en la etapa de la adolescencia o preadolescencia es cuando el niño necesita confiar más que nunca en cuanto sus padres dicen. 

Por esta razón los padres adoptivos deberían contar, en los primeros momentos de adaptación a la nueva situación, con la ayuda de algún profesional que les ayude a superar todas estas inquietudes. Lo más importante es que el hijo adoptivo (a igual que cualquier otro niño) reciba en su nuevo hogar todos los cuidados, atenciones y amor necesarios para poderse desarrollar como persona.