“El nido vacío”: la oportunidad de volver a empezar

Se habla de “nido vacío” cuando los hijos crecen y abandonan el hogar de los padres para armar su propia vida en pareja, independizarse, trabajar fuera, etc.

 Si bien esta acción de independencia por parte de los hijos es positiva y muy saludable para su crecimiento muchas veces los padres no lo ven así.  Suele suceder que aparecen en los padres una serie de sentimientos  de  angustia y de pérdida que se conocen como el “síndrome del nido vacío”.

Esta  etapa puede ser vivida con angustia, tristeza y preocupación.  Si la vida hasta ese momento giró siempre en función de las necesidades de los hijos y de la familia pueden surgir en los padres sentimientos de inutilidad y falta de sentido ahora que los “nenes” ya  no están en casa. 

Cabe señalar que también para la pareja significa un cambio muy importante  encontrarse  solos de nuevo después de tanto tiempo.

Es en este momento que luego de la crianza de los hijos (y a veces luego de media vida juntos) que la pareja vuelve a encontrarse “mano a mano” en la convivencia.

La rutina, el paso de los años y la propia cotidianeidad  probablemente nos pasen factura y nos damos cuenta de que hace mucho tiempo  que no compartimos momentos o actividades con nuestra pareja, que hemos dejado de hacer un montón de cosas para nosotros “por” la familia y la prole, y que tenemos necesidades personales que han ido quedando postergadas y escondidas.

Por eso creemos que  cuando este momento llega, es importante  y muy necesario, cambiar la mirada y lograr encontrar en esta etapa una nueva  oportunidad para nosotros. 

Oportunidad de muchas cosas. En lo personal podríamos  tomar este momento para habilitarnos a hacer aquellas actividades que dejamos en el tintero en el pasado  y no pudimos hacer , ya sea un viaje, un curso de nuestro interés, lecciones de danza  o simplemente anotarnos en un gimnasio.  

A nivel de la pareja toca un tiempo de redescubrimiento del otro y encontrarse nuevamente. Esta bueno este momento que se da en donde la pareja puede bajar un poco de la vorágine de la rutina y volver a mirarse , a aceptarse y quererse desde el lugar en el que hoy se encuentran. 

Puede ser entonces una muy buena oportunidad para realizar actividades  en conjunto y compartir  intereses comunes.

Algunas sugerencias :

 -salir con la pareja, pueden ser paseos al teatro, cine , caminatas al aire libre , etc.

-compartir alguna actividad que sea del agrado de ambos ( curso de baile, grupo de lectura, lecciones de cocina, gimnasia,etc…)

-hacer escapadas a algún sitio que les guste o quieran conocer.

-encontrar e implementar espacios de cada uno donde cada cual desarrolle alguna actividad que había pospuesto por falta de tiempo.

-cultivar las amistades propias de cada uno , respetando los momentos a solas con las amistades de cada uno. A veces las relaciones de amistad se ven resentidas por falta de tiempo y este momento es ideal para disfrutar de almuerzos y tardes con amigas.

-recordar que las relaciones con los hijos no terminan, sino que cambian. Incluso el vínculo se puede ver fortalecido, ya que a partir de ahora cada vez que los hijos y padres se ven lo hacen  porque eligen verse y no de manera impuesta por el hecho de compartir un techo.

En suma, es momento de redefinir objetivos y volver a descubrirnos, aprovechando los recursos que tenemos y sacando a la luz nuestros deseos para crear , hacer, compartir momentos de  la vida!!

Démonos cuenta que lo más seguro que tenemos en la vida es el cambio, y que esta transformación sea positiva depende de nosotros y como la elijamos transitar. 

Enhorabuena… y recordemos que  somos nosotros  los autores de nuestro propio  destino!!


La foto fue tomada de: www.morguefile.com