Características del bebé de 0 a 6 meses

Los primeros seis meses de vida son fundamentales para la correcta evolución del bebé. Aquí te contamos algunos de los rasgos más destacables de esta etapa.

Los primeros seis meses de vida son fundamentales para la correcta evolución del bebé. Aquí te contamos algunos de los rasgos más destacables de esta etapa.

Primer mes

• Boca abajo, consigue levantar la cabeza unos instantes. Y además:
• Se pasa casi todo el día durmiendo.
• Se despierta y llora si tiene hambre, está incómodo o quiere mimos.
• Su puño se mantiene cerrado.
• Le tranquiliza oír una voz conocida.
• Ve los rostros que se colocan a 25 o 30 centímetros de su cara.
• Reconoce por el olor.

¿Qué pueden hacer los papás y otros familiares?
• Colocar un móvil en su cuna.
• Ponerle música.
• Mirarlo a los ojos cuando lo alimentan.
• Hablarle, cantarle.
• Atenderlo cuando llora.
• Darle un masaje después del baño.

Dos meses

• Cuando le hablan responde con sonrisas y sonidos. Y además:
• Su puño comienza a abrirse.
• Le llaman la atención los objetos de colores vivos.
• Se chupa la mano y juega con la lengua.
• Puede seguir un objeto o persona con la mirada.
• Sus movimientos son involuntarios y torpes.
• Si colocas un sonajero en su mano, le costará soltarlo.

¿Qué pueden hacer los papás y otros familiares?
• Ponerlo de a ratitos boca abajo para que tonifique los músculos de la espalda.
• Estando en esa posición mostrarle un objeto de su interés.
• Ponerlo boca arriba y hacer que siga con su mirada un juguete que le atraiga.

Tres meses

• Le toca la cara o tira del pelo a quien se acerque. Y además:
• Mantiene sus manos abiertas, las mira y juega con ellas.
• Responde con sonidos cuando le hablan.
• Al tomarlo en brazos mantiene erguida la cabeza.
• Boca abajo, se sostiene sobre los brazos y levanta la cabeza.
• Puede girar hasta colocarse boca arriba.

¿Qué pueden hacer los papás y otros familiares?
• Poner en su mano un juguete blando para que lo agite y lo chupe.
• Pasar su mano abierta sobre su cara.
• Pasar lentamente sus dedo sobre sus facciones.
• Estimular la tonificación de los músculos de la vista haciendo que siga un juguete con la mirada.
• Hablarle y esperar que conteste con ruiditos.

Consultar al pediatra si a los tres meses:
• No es capaz de fijar la mirada.
• No sonríe.
• No sostiene la cabeza.

Cuatro meses

• Si se le pone un juguete en la mano, lo lleva a la boca. Y además:
• Se ríe a carcajadas.
• Deja de llorar al ver la mamadera o pecho materno.
• Al mostrarle un objeto, intenta tomarlo.
• Gira la cabeza al oír ruidos.

¿Qué pueden hacer los papás y otros familiares?
• Colgar juguetes en los lugares donde se encuentra, como baby silla o cuna, para que los pueda tocar y agarrar.
• Ponerle música y canciones infantiles.
• Jugar con él sosteniéndolo en el aire y haciéndole reír. Hablarle mirándose a los ojos.

Cinco meses

• Si se le deja cerca un sonajero, lo toma y lo agita. Y además:
• Grita para expresar su alegría.
• Con apoyo, se queda un rato sentado.
• Reconoce a quienes están con él.
• Boca abajo, logra apoyarse en sus manos, levantando erguidamente la cabeza.

¿Qué pueden hacer los papás y otros familiares?
• Colocarlo debajo de un gimnasio infantil.
• Jugar con él haciéndole el avión o balanceándolo.
• Sostenerlo alto para que dé patadas.
• Jugar con su cuerpo.
• Hablarle y cantarle.

Seis meses

• Juega mucho con sus pies. Y además:
• Sentado se cae de lado.
• Cuando oye una voz conocida, responde con sonidos.
• Suelta el juguete que tiene en la mano para agarrar otro.
• Se interesa por la forma y textura de los objetos, los mira, los gira y los golpea contra el piso.
• Cuando se cansa de estar boca abajo, se da vuelta.

¿Qué pueden hacer los papás y otros familiares?
• Dejarlo sentado un ratito, con almohadones para que no se caiga.
• Ponerlo sobre una alfombra con actividades (distintas texturas y sonidos)
• Poner juguetes a su alcance y renovarlos cada tanto. Jugar con él al avión, al caballito.
• Cantarle canciones con rima. Consultar con el pediatra si a los seis meses:
• No muestra interés ni intención de tomar objetos.
• Si no usa alguna de sus dos manos.