Causa de la rivalidad infantil

Todos los padres sienten distintas afinidades con cada uno de sus hijos y diferentes empatías. Con algunos se comparten mas gustos y actividades que con otros, todo esto es normal.

Este es un tema complejo de explicar y difícil de aceptar por parte de los papás.  Todos los padres sienten distintas afinidades con cada uno de sus hijos y diferentes empatías. Con algunos se comparten mas gustos y actividades que con otros, todo esto es normal y sucede en todas las familias. 

También los papás a lo largo de su propia vida como padres, y de su crecimiento individual van incorporando nuevos aprendizajes, nuevas experiencias, nuevas seguridades y van dejando tantas otras en el camino. 

Todo esto condiciona el trato con cada uno de sus hijos y también la educación va a incidir directamente en la mayor y menor afinidad. Y todo esto sigue siendo la normalidad de todas las familias. 

Es común escuchar reclamos en el relato de los chicos: “a él lo querés mas que a mi” “solo me retás a mi”, o “por que le compras a el/ella lo que te pide y a mi no”… “conmigo no jugas y con el/ella si”, “a mi no me prestás atención cuando te hablo y a el/ella si”

¿Cómo hacemos para que esto no trascienda a nuestros hijos y sientan que queremos más a uno que a otro, o que hacemos diferencia, o tenemos favoritismos?:

En primer lugar ser concientes y aceptar lo enunciado en el primer párrafo: todos los papás tenemos diferentes afinidades con cada uno de nuestros hijos, y esto no quiere decir que queramos menos a alguno de nuestros hijos. Siempre se quiere a cada uno de los hijos de manera diferente.

Es muy común escuchar en la consulta a los papás decir “pero si yo los quiero por igual” y exigirse para que esto sea así. Con lo cual se generan aún mas diferencias. Lo importante es aceptar que nos ocurren estas diferencias como papás y ser concientes de las distintas afinidades que vivimos, para buscar ser lo mas equitativos posibles. 

• Calificándolos en cada una de sus aptitudes

• Brindándoles el mismo tiempo de intimidad (salidas, juegos, ir de compras, etc.) 

• Darles su lugar y encontrar el tiempo para escuchar a cada uno por separado cuando lo necesitan.

• Haciendo regalos similares pero respetando el gusto de cada uno. 

¿Por qué los celos?

Las rivalidades entre hermanos surgen a partir de los celos o de la competencia, porque previamente se les han marcado diferencias y esto se traduce en inseguridades del niño, en relación al afecto y al valor que le dan sus padres. 

Por eso, es sumamente importante calificarlos por ser y por hacer.

Por ser:

• sos valioso

• estoy feliz que seas mi hijo

• te quiero mas allá de lo que hagas

• sos inteligente

• sos capaz

• es muy importante que estés vivo

Por hacer:

• hiciste bien la tarea

• jugás muy bien al fútbol

• me encanta como bailas

• te felicito por el boletín que trajiste

Evitar diferencias

También es importante para evitar las diferencias, que por ejemplo, los hijos vayan al mismo colegio, que se festejen de igual manera los cumpleaños, que las actividades fuera del colegio sean en cantidad similar.

Está muy arraigado que la hija mujer tiene debilidad por el papá y que el hijo varón se pegotea mas con la mamá, estas son simples creencias culturales que favorecen que los papás (el papá con la nena y la mamá con el varón) tengan mayor favoritismo. 

Las creencias condicionan:

Para los que trabajamos con el Análisis Transaccional, sabemos que las creencias ofician en nuestro accionar, son como leyes que nos condicionan sin ser concientes de ellas. 

El sano crecimiento de nuestros hijos depende del vínculo y la intimidad del hijo varón con su papá y de la hija mujer con su mamá, para su posterior desarrollo como seres adultos. 

Es muy común escuchar en la consulta “mi papá nunca me quiso, siempre prefirió a mi hermana“, o “hasta el día de hoy el favorito de mi mamá es mi hermano”.

Cabe aclarar que este es un tema muy extenso que daría para muchos artículos mas, simplemente intentamos dar una breve aproximación y algunas soluciones practicas.