Claudia López: Lactancia Materna

Claudia López es Licenciada en Psicología, Consultora de Lactancia Internacional Certificada, Educadora de Parto Lamaze, Líder de la Liga de la Leche en Uruguay, Docente de la Formación de Doulas de ANDOU y de la Diplomatura en Lactancia de la Universidad Católica del Uruguay, Directora de Nace Mamá.

Escribió un libro llamado “Ser mamá: Ilusión y Desafío” de Editorial Planeta como parte del proyecto de Nace Mamá. En esta entrevista hablamos sobre la lactancia materna. 

¿Por qué la leche materna es el mejor alimento para el bebé? 

Es una pregunta que a mí me gusta darla vuelta y pensar por qué la leche de complemento no es tan buena como la leche materna. Tenemos la idea de que los que se crían con leche de complemento y no toman leche materna crecen sanos, crecen bien, pero las investigaciones han demostrado que lo que contiene la leche materna es la materia prima para la construcción del bebé. Está demostrado que el cerebro de los niños que toman leche materna y los que toman complemento es diferente, porque la materia prima es diferente, los que toman leche materna tienen mayor capacidad intelectual a futuro, tienen un montón de protecciones inmunológicas. Esto también tiene que ver con la cantidad de tiempo que el bebé toma leche materna (si toma un mes, dos meses, tres meses, cuatro meses, etc.). Cuanto más tome leche materna exclusiva, más protección va a tener a futuro para lo largo de la vida. Los índices de otitis media bajan abismalmente cuando los niños toman cuatro meses de leche materna exclusiva. Entonces, tiene un montón de componentes de protección y nutrición que no hay leche artificial hoy en día que pueda ser comparable. La publicidad nos entra mucho a nosotros y si vemos los reclames que dicen “la mejor leche, el mejor alimento para la inteligencia, para la inmunidad”, uno se lo cree y en realidad la mujer no tiene en las mamas una etiqueta que dice todo lo que la leche trae, a veces desconfiamos de nuestra propia producción. Pero la naturaleza es súper sabia, por algo la mujer tiene alimento para su bebé. Si hay microorganismos en el ambiente (bacterias), la mujer va a pasarle anticuerpos contra esa bacteria a través de la leche materna, entonces es como una vacuna constante que le están dando al bebé. Cada día se descubren cosas nuevas que la hacen ser un alimento maravilloso.  Es lo mejor que ese niño puede recibir. 

¿Cuánto demora en subirle la leche a la madre?

Después de la semana 20 de embarazo, la mamá ya tiene en su glándula mamaria algo que se llama “precalostro”, o sea, si el bebé nace prematuro, ya tiene algo para darle al bebé. Una vez que el bebé nace, sale la placenta, las hormonas en la mujer se disparan y eso le da la señal al cerebro de que tiene que producir mucha leche. Más o menos al tercer día, cuarto, quinto se le llenan las mamas y a eso se le llama subida o bajada de leche. Eso va a pasar independientemente de si fue parto vaginal o cesárea. Se dice que con la cesárea demora más en bajar, pero esto es un mito. La bajada de la leche es fisiológica, es decir que todas las mujeres lo van a tener y depende de la salida de la placenta. La placenta va a salir con parto vaginal o cesárea, en ese sentido para el cuerpo es lo mismo. Lo que sí puede afectar es si fue una cesárea o un parto vaginal estresante. Hay mucha adrenalina y a veces el contacto primario con el bebé se hace difícil y eso puede hacer que sea más difícil la bajada de la leche. Pero no tiene que ver necesariamente con la cesárea sino que con el tipo de parto que fue.

¿Por qué son tan importantes las primeras tomas?  

Es muy importante que el niño tenga un contacto inmediato con la madre cuando nace. Nace con un estado de alerta tranquilo, un estado en el que busca reconocer a la mamá, mira todo. Si vos dejás al bebé en la panza de la mamá, el bebé va a subir solito y se va a prender solito al pecho de la madre. Nace con ese instinto. Las primeras tomas van a hacer este reconocimiento, este primer vínculo, pero también tienen un efecto muy potente en el cuerpo de la mujer para la producción de leche. Es muy importante que las primeras dos semanas puedan dar a demanda y que el bebé se prenda con mucha frecuencia a la mama para poder mantener un buen nivel de producción.

¿Cuáles son los beneficios de la leche materna para el niño y para la madre?

Para el niño, además de lo nutricional, tiene grandes beneficios para la parte inmunológica, lo que son las enfermedades y es muy importante también para las alergias, va a cuidar el intestino del bebé, tiene un efecto muy importante en no dejar que las bacterias entren y además en protegerlo para mantenerle la salud. Cuanto más exclusiva sea la lactancia, sobre todo hasta los seis meses, más protección a largo plazo contra otras enfermedades va a tener. Para la mujer, estadísticamente se dice que bajan las chances del cáncer de mama y otras cosas que tienen que ver con el calcio en la mujer. En ese sentido es un factor de protección. También las protege de las enfermedades psiquiátricas, por ejemplo, va a proteger al bebé y a la mamá cuando la mamá tiene depresión post parto. El bebé tiene menos chances de desarrollar una patología psiquiátrica a futuro cuando es amamantado y la mamá tiene una patología.  

¿Con qué frecuencia debe tomar leche materna el bebé? 

En realidad siempre se dice a demanda. En los talleres de parto siempre me gusta aclarar que no es que el bebé va a querer en cualquier momento y que la mujer termina siendo una “esclava” del bebé y tiene que estar todo el tiempo arriba del bebé. Muchas mamás tienen la idea de que el bebé va a depender todo el tiempo, de que tiene que estar todo el tiempo prendido y en realidad cada niño va a tener un ritmo propio. Van a ver que cada niño va a armar su propio ritmo, por ejemplo, puede pedir cada 2 horas y 20 o cada 3 horas y 15, etc. Es importante armar ese ritmo en conjunto y no estar obligándolo y “decirle” “no, cada 3 horas tenés que tomar y si tenés hambre antes lo lamento porque es cada 3 horas”. Eso no está bueno porque el bebé se empieza a enojar y cuando se prende puede morder a la mamá, la puede lastimar sin querer por el enojo. No es lo mismo un bebé de verano que un bebé de invierno, los bebés de verano suelen tener más sed, entonces, a veces toman más seguido y poquito. A veces los varones son un poco más comilones que las nenas. Hay que tratar de disfrutar la lactancia y sacarse los mitos: estas ideas de mirar el reloj, controlar cuánto tomó. Si parece que quiere teta, le damos. Es como una danza y entre la mamá y el bebé van a ir aprendiendo a bailar juntos. 

¿Cómo se recomienda estar cuando se da de mamar? 

Es el bebé el que va a la mamá, no la mamá la que se dobla al bebé. Pueden ser múltiples posiciones siempre y cuando el cuerpo del bebé esté alineado. Si el bebé está torcido o tiene la cabeza para un lado y la panza para otro, le va a costar tomar y va a gastar energía en sacar la leche que necesita. Lo mejor es que la mamá pueda estar sentada con algo debajo de los pies para que las rodillas las tenga hacia arriba, con su espalda recta, ya que no puede estar doblada cargando el peso porque después le va a doler la espalda, quizás algo debajo de los brazos para poder sostener el peso. En un sillón es bueno, acostada también, sobre todo las mamás que tuvieron cesárea, ya que capaz les duele un poco más sentarse. 

¿Cómo puede saber la madre si el bebé se está alimentando bien? 

Siempre tenemos como regla que todo lo que entra sale, entonces contar los pañales es una buena idea para saber cuánto está tomando el bebé. Se espera que haya por lo menos unos seis pañales por día cargados con pis, sobre todo los primeros meses. Si moja tres o cuatro pañales, es un signo de que no está recibiendo mucha leche. Esa es la regla de oro con la que podemos saber si el bebé está tomando bien. También hay otras señales que demuestran que está todo bien: si el bebé se queda satisfecho, si toma y se queda dormido. 

¿Cómo puede saber la madre si llora por hambre o por otra cosa?

Las mamás saben. Eso es lo que a mí me parece muy importante despertar, que sea la mamá la que te pueda decir “tiene hambre”, “tiene frío”, “tiene pañal mojado”. Si le ofrecemos el pecho y el bebé se prende, capaz que tiene un poco de hambre o necesita consuelo o un poco de mimos y está bien. Las señales de hambre, sobre todo en el recién nacido: si está dormido se empieza a despertar o se empieza a chupetear las manos, abre la boca y busca. Una señal tardía de hambre es el llanto, ya que quiere decir que tiene mucha hambre. Nosotros siempre recomendamos amamantar antes de que llore, para evitar que se enoje y que empiece un ciclo vicioso ya más difícil de controlar. 

Si el bebé pierde peso, ¿deben incorporar complemento?

Eso es una indicación médica, hay que ver por qué está perdiendo peso. Siempre hay que evaluar qué pasa con la transferencia de la leche. La mama produce, el bebé toma, pero ¿qué pasa en el medio que el bebé no está sacando suficiente leche? ¿O que saca suficiente leche pero gasta más energía en tomarla que lo que saca? Estas cosas pueden pasar cuando la técnica no es correcta o cuando hay un intermediario mal usado (un elemento de silicona que se pone sobre el pezón). Si hay algo en la transferencia que hace que el bebé no esté recibiendo bien la leche, va a adelgazar o va a gastar más energía de la que recibe. Si el bebé no llegó al peso de nacimiento a los diez días, muchas veces los pediatras dicen “vamos a ver unos días más a ver si recupera”, van tanteando algunos días más y si ven que el bebé no sube de peso, le indican complemento. Pero está bueno siempre tener alguna intervención de algún experto en lactancia para que la ayude con la técnica. También está bueno que un experto participe las dos primeras semanas de vida, para ver si está todo bien. 

¿Los padres deben despertar al bebé para darle el pecho? 

Si el pediatra neonatólogo cuando sale del hospital dice “pecho a demanda, está todo bien”, no habría necesidad de despertar al bebé, porque en realidad el bebé se va a despertar cuando tenga hambre, eso no hay duda. A veces cuando tiene poco peso, hipotonía o es prematuro, sí se despierta. 

¿Qué se puede hacer para aumentar la leche materna? 

La producción de leche siempre es un tema mecánico: más demanda, más producción. La mamá que quiera aumentar la producción de leche, tiene que extraerse más u ofrecer con más frecuencia el pecho. Si hay baja producción, es importante que algún experto en lactancia pueda ver cómo está tomando el pecho el bebé. Hay muchísimas causas, entonces siempre está bueno tratar de encontrar la correcta. Por lo general en lactancia los problemas son fáciles de resolver, cuanto antes los atajemos, mejor. Nosotros tenemos una clínica de lactancia y con una consulta se resuelve el problema, después se hace un seguimiento telefónico. Pero cuando esto aumenta y no se consulta, es difícil de solucionar. 

¿Cómo deben hacer la extracción manual de leche? 

Hay una técnica de masaje que la mujer puede hacer. Básicamente con su mano se ordeña: primero hace un masaje alrededor de la mama y después va haciendo para atrás apretando la parte de la areola o del pezón. También hay ordeñadores manuales o eléctricos que puede usar y cualquiera de ellos son efectivos, hay que ver cuál es el uso que se le quiere dar. 

¿Qué deben hacer cuando la madre no tiene leche? 

En realidad no sería real que una mujer no tenga leche, fisiológicamente todas las mujeres van a producir leche, salvo que tengan rarísimas patologías. Es más bien un mito decir “yo no tengo leche”. Las abuelas antes decían “no le des un susto a la madre o no le vayas a decir una mala noticia porque se va a quedar sin leche” o “no coma tal cosa porque se va a quedar sin leche”. Son mitos populares. La mama es una glándula, si se estimula va a producir, si no se estimula no va a producir, en ese sentido es bastante sencillo y fisiológicamente el cuerpo por un tema hormonal siempre va a mandar la bajada fisiológica de la leche. No existe la chance de que una mujer no tenga leche. Salvo algunas patologías concretas, que haya una retención de placenta u otras condiciones. Es importante mantener la producción de leche haciendo que el bebé tome o extrayéndose. 

La lactancia, ¿influye en la salud bucal del bebé? 

Sí, en varias cosas, sobre todo en la formación de la boca, de los dientes, ayuda a que los dientes estén alineados. También en la formación del paladar, no es lo mismo alimentarse con mamadera que con el pezón. El ejercicio de la succión fortalece la parte facial, por ejemplo en los niños con síndrome de Down el amamantar hace que los rasgos del síndrome de Down se disminuyan porque trabaja todos los músculos de la boca, de la lengua. Los niños a los dos años tienen que hacer movimientos con la lengua para empezar a hablar, y al amamantar van a tener ejercitada la lengua. También evita las caries, como el pezón se extiende tanto, la boca no tiene tanto contacto con la leche, ingresa casi directo. Las mamaderas sí, entonces los dientes y las encías tienen más contacto con el azúcar y los componentes que pueden desarrollar caries. 

¿Todas las mujeres están capacitadas para dar de mamar?

En realidad a dar de mamar se aprende, no es un instinto. No es “nace el bebé y yo ya sé cómo ponerlo”. El bebé sabe amamantar pero la mujer tiene que aprender a dar de mamar. En nuestra cultura (que no estamos acostumbrados a ver mujeres amamantar) es un hábito que se perdió, si no tengo primas, si no tengo amigas, si nunca vi amamantar, a la hora de poner a mi bebé en el pecho no tengo idea cómo hacerlo porque nunca lo ví. Entonces la mujer tiene que hacer ejercicios y aprender esa técnica. Ahí es donde intervenimos las consultoras de lactancia o los profesionales expertos en el tema porque requiere enseñar o animar a la mujer a que ella puede. Les mostramos las técnicas, las orientamos, las guiamos para que la lactancia no traiga problemas a futuro. Para el bebé sí es un instinto, el bebé nace y busca el pezón. Es un tema de supervivencia. Hay un video de Unicef en el que nace el bebé, lo colocan sobre el cuerpo de la mamá, el bebé se trepa despacito y en un promedio de 20 a 40 minutos el bebé se prende al pecho. 

Las mujeres que se operaron las mamas, ¿pueden dar de mamar?

Depende el tipo de operación, por ejemplo, prótesis y reducción son cosas diferentes. Depende de los nervios que corten y depende de si cortan conductos mamarios o no. Hoy lo que están haciendo a las mujeres jóvenes que se ponen prótesis es operar en la base de la mama y colocar por detrás la prótesis. En ese caso se supone que no habría problema con la lactancia porque no están tocando la glándula, no están cortando el conducto ni cortando ningún nervio. Cuando la prótesis se coloca cortando la base de la areola, ahí sí, porque están cortando un nervio importante para la lactancia, entonces el cerebro después no va a recibir el mensaje de que hay alguien succionando. Cuando la mujer es joven, no se recomienda que las prótesis se la hagan con el corte en la areola. Cuando se habla de reducción mamaria o cuando se opera porque hay algún bulto o alguna cosa que hay que cortar, algunas veces puede haber problemas porque seguramente corten algunos conductos, entonces, la leche no va a pasar por esos conductos. Pero en estos casos siempre está bueno que la mujer sepa que si la operación fue en una mama, la otra no va a tener problemas, va a seguir funcionando y va a poder amamantar perfectamente con esa mama y con lo que pueda de la que fue operada. 

El estado de salud o la edad de la madre, ¿influyen cuando da de mamar? 

No, ni el estado nutricional. Por ejemplo, por más que la mujer esté desnutrida, la leche va a ser buena para su bebé. Va a consumir a la mamá más, su propio almacenamiento de energía, pero no va a afectar la calidad de la leche. 

¿Es normal que las mamas cambien? Por ejemplo, que se hinchen. 

Sí, no sólo es normal sino que es lo esperable. Es esperable que desde el embarazo las mamas cambien de tamaño y que el color de la areola cambie. Cuando eso no pasa desde el embarazo, son señales de alarma para nosotros de que puede haber algo que no está funcionando bien. Cuando baja la leche al tercer, cuarto día de haber nacido el bebé, el tamaño de las mamas aumenta muchísimo. 

¿Por qué se producen las grietas del pezón? 

Las grietas siempre se producen por una mala técnica. Hay algo que hace que el pezón esté mal colocado sobre la boca del bebé y el roce constante de algo blandito como es el pezón contra el paladar duro del bebé hace que el pezón se lastime y se termine agrietando. O sea que siempre que hay una grieta hay que consultar, hay que ver por qué se produjo. Al otro día de corregir la técnica, ya está mejor. Es un error frecuente cuando se dice “dejá de amamantar unos días para que se te cure y después lo volvés a prender” porque en realidad la próxima vez que lo vuelvas a prender va a volver a pasar lo mismo y se le va a ir yendo la leche al no amamantar. Lo maravilloso para mí de la lactancia es que con solo una consulta se corrige la técnica y se mejora la grieta. No hay que dejar esperar porque las grietas son puertas de entrada de bacterias, hay posibilidades después de hacer mastitis. Se recomienda consultar cuando el pezón está rosadito y empieza a doler y a arder. 

¿Qué es la mastitis? 

La mastitis es una infección. Se dice que hay dos tipos de mastitis, una que es bacteriana porque ingresa una bacteria a la mama y se produce la infección y la otra se dice que es una obstrucción de algún conducto y como se tapa se produce la mastitis. En Uruguay el protocolo es siempre dar antibióticos aptos para la lactancia y en realidad no tiene mayor ciencia que eso porque al dar antibiótico eso baja. Lo que está bueno es prevenirla. Las características son: una zona de la mama se pone dura, se empieza a poner roja, duele y la madre hace fiebre y se empieza a sentir mal. Es bastante rápida, de un día para el otro aparecen los síntomas. Entonces, cuando la mujer lo empieza a sentir, tiene que hacer algo y no esperar a que eso crezca.

¿Al bebé le hace mal? 

No le pasa nada. Lo importante es que el bebé tome bastante seguido para drenar eso, para que salga la leche de ahí, al bebé no le afecta. 

¿Cómo se deben preparar las mamas para la lactancia? 

No se deben preparar. La areola tiene unos pequeños puntitos más oscuros y a eso se le llama glándulas de montgomery. Esas pequeñas glandulitas van a preparar el pezón, lo van a curtir, van a hacer que cambie de color para la lactancia. 

O sea que en realidad se preparan naturalmente. 

Se preparan naturalmente. Los que trabajamos en el tema decimos “hay cosas nocivas y hay otras cosas que no hacen nada”. Hay mucha gente que dice “pasate alcohol con glicerina” y eso es dañino porque está cambiando el pH, tiene un efecto nocivo en la piel del pezón y de la areola. Hay otras que dicen “dejátelo al sol” y al dejarlo al sol no le va a hacer nada, si querés dejártelo al sol, no pasa nada, lo podés hacer. Pero no hay nada científico. 

¿Cómo debe alimentarse la mamá mientras da de mamar? ¿Hay algún elemento prohibido? 

Nosotros siempre hablamos del equilibrio, el sentido común a la hora de alimentarse. La mujer va a necesitar más calorías, entonces va a tener un poco más de hambre, pero siempre está buena la alimentación equilibrada. Me refiero a que haya distintos tipos de carne en la semana, distintos tipos de colores de verdura, de fruta, el consumo de lácteos (aunque hay gente que dice que es mejor que no se consuman lácteos). En la lactancia lo difícil es la preparación del alimento porque si la mujer está sola en la casa, la pareja está trabajando o no tiene mucha ayuda, termina comiendo a las cuatro de la tarde lo que encuentre, entonces es muy importante tener en cuenta esto desde el embarazo y trabajarlo. La mujer necesita alimentarse bien para estar con energía, la leche se va a producir igual, pero ella cuanto más cansada esté, menos va a poder disfrutar del momento. Es bueno que en la casa haya alguien encargado de traer frutas, verduras, que haya comida fácil de hacer, que ya esté más o menos hecha y que la mujer se lo tenga solo que calentar. Las cosas que no puede comer son las que pasan a través de la leche: el alcohol, la cafeína, algunos remedios. ¿Qué significa? ¿Que la mujer no se puede tomar un café con leche de mañana? No, un café con leche no le va a hacer nada o uno en la mañana y otro en la tarde no le van a hacer nada, pero, si la mujer se toma un termo de mate, capaz que el bebé no duerme la siesta. Hay que alimentarse siempre con equilibrio y sentido común. Si te gusta el mate, tomá unos mates, tampoco va a ser tan grave, algo va a pasar pero un poquito. 

Si hay algún medicamento que lo tenga que tomar sí o sí, por ejemplo, por una infección. ¿Qué debe hacer? ¿Tiene que dejar de dar de mamar? 

En realidad hoy por hoy para casi todas las enfermedades hay medicamentos compatibles con la lactancia. Para el cáncer u otras enfermedades complejas a veces no hay porque el tipo de remedio puede pasar al bebé. En esos casos a veces la mujer mantiene la lactancia extrayéndose pero no le da la leche al bebé mientras está tomando el remedio y, cuando el efecto del remedio se va, retoma la lactancia. Pero son casos muy puntuales y en enfermedades muy puntuales, incluso para las enfermedades psiquiátricas hay remedios compatibles con la lactancia. Hay que tener en cuenta que no siempre lo que se podía usar en el embarazo se puede usar en la lactancia, el filtro de la placenta es diferente al filtro de la glándula mamaria. Lo importante es no automedicarse, siempre tiene que haber una indicación médica.

¿Es cierto que la madre disminuye su peso cuando da de mamar? 

Sí, consume más calorías y naturalmente va a perder más peso. Ya solo con el parto pierde de 7 a 10 kilos y después amamantando y con toda la energía extra que lleva el puerperio suelen bajar bastante. 

¿Qué debe hacer la mamá cuando se reintegra al trabajo? 

La realidad en nuestro país es dura en ese sentido, más allá de que ahora la ley cambió y que la mujer tiene más semanas y después medio horario es una realidad difícil porque tenés que dejar a tu bebé y no siempre podés dejarlo con un familiar. Lo que más recomendamos es tratar de mantener la producción, que no pasen más de 3 o 4 horas sin ordeñarse para no bajar la producción de leche, haberse ordeñado y tener un stock antes de reintegrarse, no tratar de armar stock una semana antes porque puede resultar difícil. Al tener un buen stock, pueden ir a trabajar tranquilas, si ese día no se sacaron, no pasa nada porque tienen en el freezer guardado. Es un tema importante en la mujer porque se reintegra y está dejando parte de su corazón en su casa. Por más que sean pocas horas suele ser un cambio grande. 

¿Es cierto que las mujeres pueden tratar de inducir la lactancia si están planeando adoptar un bebé? 

Sí. En otros países se arma un plan, se acompaña a la mujer y antes de que adopte al bebé ya puede hacer todo un trabajo de inducción para empezar a tener leche. Eso es lo fantástico de nuestro cuerpo. 

¿Acá no se hace?

Acá el problema que tenemos es con el sistema de adopción, que a veces es difícil porque estás planeando adoptar pero no sabés cuándo, ¿cuánto antes empezás a hacer el plan de inducción? Son muy pocos los casos en los que la mujer sabe que puede y a muchas les resulta raro, pero si quiere se puede sí. 

¿Cómo, cuándo y por qué se recomienda el destete? 

En realidad, salvo que haya una patología, no habría una recomendación de destete. Es importante respetar el destete natural que es cuando el bebé deja de tomar por decisión propia. Es la misma danza que hablábamos al principio, es de a dos, cuando los dos dicen “hasta acá llegó el baile”, hasta acá llegó el baile. La idea es también disfrutar del momento final (como se disfrutó el proceso) y no que sea un estrés frustrante. El cuándo es bastante discutido, nosotros no estamos acostumbrados a ver bebés grandes amamantando en nuestra sociedad. Lo clásico que te dicen es “no, un niño de dos años viene caminando, te sube el buzo y te toma la teta, eso es horrible” o “ya está comiendo, muerde”, pero en realidad desde que estamos como especie los niños suelen amamantar de tres a siete años. Para nuestra cultura es un disparate, siete años tomando la teta pensamos: “la madre tiene algún problema”, pero la realidad es que en otros países se sigue haciendo.

¿Y no les hace mal a los dientes?

Un niño de más de un año, un año y medio no va a estar amamantando todo el día, tomará dos veces, tres veces máximo, ya a los dos años toman una vez, dos veces, es más como un mimo, entonces no le afecta tanto como tomar mamadera. Si tomas mucha mamadera te afecta el paladar y los dientes. Lo que siempre planteo es que es una danza de a dos, cuando la mamá dice “yo hasta acá llegué”, está bueno respetarla y acompañarla en el proceso. Ese “hasta acá llegué” puede ser a los seis meses, a los nueve, a los dos años y medio, etc. 

Por Lic. Maite Xavier