Crear una salud poderosa a través de la nutrición

Lo que comemos influye en nuestra salud y la de nuestro bebé. Es importante recordarlo, literalmente, cada vez que abrimos la boca.

Salud y nutrición son inseparables. Una no puede estar sin la otra. Eso es lo que explica el Dr. Macedo a quien entrevistamos con el objetivo de que explique la importancia de la alimentación.

Macedo sostiene que la salud se hereda, es un regalo de los antepasados. Dura unos 40 años, luego se termina en la gran mayoría de las personas. La salud es una herencia, un tesoro que generalmente no se valora justamente por ese motivo, porque se obtuvo “de regalo”.

Sin embargo, la salud generada por el propio esfuerzo, esa sí se valora y nunca se termina, porque una vez que aprendimos a generar salud, cada vez seremos más ricos en salud. En cambio la salud genética se usa, se abusa y se termina. Y una vez que se termina la gente se desespera porque no tiene idea de qué hacer porque nunca le enseñaron a crear salud.

El Dr. Macedo explica que en las culturas tradicionales enseñan a sus niños a crear salud desde que pueden comprender. Les enseñan que la salud del cuerpo y de la mente, es el capital más precioso. Si tienes una buena reserva de potencia física y mental, puedes lograr cualquier cosa que te propongas, ese es el mensaje. No hay bien más grande ni dicha más grande que una salud grandiosa. Vale la pena cualquier sacrificio, cualquier precio a pagar para obtener un tipo de salud así. Unos pocos la heredan. Algunos de los campeones mundiales de fútbol, rugby y otras disciplinas deportivas nacieron dotados de una vitalidad y potencia física superior al promedio. Solo tienen más salud y sacan ventaja de este “regalo”. Pero cuando se termina viene la gran decepción, porque no saben ni cómo, ni por dónde empezar.

La creación de salud comienza con el cuidado del cuerpo. Y las mujeres embarazadas, deberían recordarlo en esa etapa tan especial de sus vidas. En Oriente y otras culturas tradicionales y milenarias, se enseña a considerar al cuerpo como un templo viviente. Este templo viviente es nuestro “instrumento” para lograr todos nuestros sueños. Y por ello debe ser fortalecido con ejercicios y descanso adecuado, con una excelente alimentación basada en enseñanzas ancestrales.

Esto requiere disciplina y concentración. En India el yoga, en China el kung-fu y el wu-shu, en Japón el Aikido, el Judo y el Kendo. En Corea el Taekwondo. Desde la infancia los niños son entrenados en estas disciplinas, en la meditación y concentración y nutridos según sus antiguas tradiciones. Así se templa el cuerpo, se lo dota de una gran salud y resistencia, así se cimenta el éxito y la prosperidad futura. Las cocinas tradicionales no siguen las modas efímeras y cambiantes. Tienen secretos que les llevó cientos o incluso miles de años descubrir. 

Desde el punto de vista de la macrobiótica, la cocina no sólo busca un sabor “rico”, debe ante todo crear fuerza, resistencia, belleza, sabiduría y tenacidad. Este tipo de cocina superior es el que crea una salud grandiosa. Para lograr ese tipo de cocina debemos aprender estas antiguas tradiciones. La cocina que sólo busca el sabor, la emoción de sabores y texturas excitantes, como en los restaurantes elegantes, no tiene como propósito la creación de salud. Solo busca la gratificación de los sentidos o crear una emoción temporal, o una atmósfera romántica. Para crear este tipo de nutrición poderosa debemos aprender de estas culturas tradicionales que han demostrado un gran éxito en este campo.

Emplean un principio orientador, un criterio – guía: el principio unificador. El principio de los cambios yin y yang. En toda Asia usan esta brújula que conduce a la creación y conservación de una gran salud. Ellos lo saben y lo han sabido durante miles de años. Este principio les da una ventaja sobre los pueblos occidentales que no tienen un criterio basado en las leyes universales de yin y yang.

Visitando el sitio web del Dr. Macedo, podrás informarte más sobre una alimenntación saludable.