Cuando los seres queridos ya no están...

Este debe de ser uno de los momentos más difíciles y dolorosos en la vida de cualquier ser humano, cuando un ser querido ya no está físicamente con nosotros.

Tratamos de evitar el tema porque nos hace acordar que siempre existe esta posibilidad o porque ya nos ha tocado pasar por la experiencia y nos duele. Quizás sean estas algunas de las razones por las que nos cuesta enfrentar el tema. 

Cuando ya no hay forma de evadirlo por que lamentablemente nos ha tocado vivirlo, es que nos preguntamos como se lo decimos a nuestros hijos. Pero esto no es fácil, nosotros mismos nos encontramos invadidos por el dolor, nos cuesta aceptar que ya no está, y nuestra mente se nubla, nos cuesta pensar. No hay recetas, no hay pócimas, solamente plantemos una manera de encarar este momento con nuestros hijos. 

Entonces, ¿cómo se lo decimos? 

Dar este tipo de noticias no es lo que nos gustaría brindarle a nuestros hijos, pero hay que tomar fuerzas y hacerlo, el tema es ¿como? Creemos muchas veces que no diciéndoles o inventándoles historias de viajes a otro país se puede solucionar, pero no es así. Los más pequeños no tienen un dominio del lenguaje ni un razonamiento como los adultos, esto nos lleva a pensar muchas veces que no se darán cuenta y así le evitamos el dolor. Pero no nos engañemos, esa personita que se encuentra a nuestro lado lo siente, percibe que su mamá o papá están tristes que algo a su alrededor pasa, tarde o temprano sentirá la ausencia. 

Sin duda que el no saber que hacer es una interrogante más en la crianza de nuestros hijos, que tratamos de reflexionar sobre el que hacer. No es aconsejable omitir el tema, todos necesitamos un porque de los acontecimientos y el que una persona querida ya no esté junto a nosotros es algo perturbador y poco entendible para nuestros corazones, pero es conveniente prepararlos en el tema. 

Creemos que lo más aconsejable sería sentarse con ellos y dedicar un ratito para charlar. Sentarse en el piso, en la cama, en algún lugar que sepamos que nuestro pequeño se siente cómodo y comenzar con el planteo. La información tiene que ser procesada por nosotros, los detalles no le harían bien, lo que si es importante es explicarles que ya no está físicamente con nosotros, que ahora tiene un lugar muy especial en el cielo y en nuestro corazón y que nos va a poder cuidar todo el tiempo. Que aunque no le veamos el está a nuestros lado y que podemos hablar con el o ella cuando queramos, porque nos está escuchando siempre. Y que por ejemplo que antes de partir le dejó un mensaje, uno muy especial para él, que lo quiere mucho, mucho. Si preguntara por qué no se despidió, le podemos decir que el no sabía que tenía que irse, que tuvo que hacerlo de imprevisto. 

Nos parece importante que el pequeño tenga una explicación de porque esa persona (abuelo o abuela por ejemplo) ya no está, trasmitiéndole al pequeño que no fue él el causante de que se haya ido y dejándole claro cuanto lo quiere en verdad, brindándole seguridad y tranquilidad por sobre todas las cosas. En definitiva lo que trataremos con respecto a la pérdida, es que se pueda quedar con una imagen linda de ese ser querido, para que lo recuerde con cariño. Sin duda lo va a extrañar, va a volver a preguntar por él y querer saber más, es un proceso doloroso para cualquiera, también para nuestro niño. Es necesario pasar por el período de duelo, no para olvidar sino para recordarlo con una sonrisa en los labios. 

Siempre tengamos en claro que el mundo en que vivimos para ellos es algo a explorar, necesitan de tener un ambiente contenedor que le brinde seguridad y cariño, para que su exploración del mismo sea agradable y no una experiencia donde nada es seguro, donde se encuentre aterrorizado. Es decir que hablando claramente y acorde al momento de su desarrollo sobre los acontecimientos de la vida que se van sucediendo se lo provee de herramientas para que camine seguro, sabiendo que existe una red (padre, madre, familia) que está para amortiguar las caídas y soportar las frustraciones. 

Sin duda que todo padre quiere lo mejor para su hijo, por eso este planteo no significa que sea el único, cada uno encontrará la manera, lo importante para nosotros es que los papás tengan en cuenta a su pequeño, que también considere su dolor, hablarles desde el corazón y trasmitirles confianza y tranquilidad de que esa persona que el quiere tanto y hoy ya no está, se encuentra bien y que por sobre todas las cosas que lo quiere mucho.