Cuidando la piel contribuimos con la salud del cuerpo

La piel es también parte de nuestro cuerpo, por lo que tenemos que darle el mismo cuidado que al resto de él. Es importante protegerse de factores como el sol.

El sol emite diferentes tipos de radiaciones pero la atmósfera sólo permite que una parte llegue a la superficie de la tierra: luz invisible y una parte de las radiaciones infrarroja y ultravioleta.

Los rayos infrarrojos nos hacen sentir calor. La radiación ultravioleta (UV) que no se puede ver ni sentir, puede causar daños a la salud de la piel y los ojos. La radiación UV está presente en los rayos solares a lo largo de todo el año, observándose cambios de la intensidad de la radiación en los diferentes días en incluso a lo largo del día. Es importante tener en cuenta que estas variaciones que se registran no se acompañan con los cambios de temperatura.

La radiación UV comprende tres diferentes tipos de rayos: los UV-A, los UV-B y los UV-C.

Los UV-A atraviesan la atmósfera y son los causantes de que la piel luzca más envejecida y causa cáncer de piel. Los UV-B son absorbidos en su mayor parte por la atmósfera y causan quemaduras y cáncer. Los UV-C no llegan a la superficie terrestre ya que son absorbidos por la capa de ozono.

La radiación UV tiene un efecto acumulativo en el tiempo, es por ello que no debemos esperar a ser adultos para desarrollar conductas preventivas. Es necesario protegerse del sol durante todo el año, pero muy especialmente desde octubre hasta fines de marzo, cuando se dan los valores máximos de radiación UV.

Las nubes espesas apantallan la radiación, pero no la absorben totalmente, por lo cual no se debe descuidar la protección en los días nublados. La radiación UV también pasa a través del agua, por lo cual también se necesita protección cuando se está nadando o realizando actividades recreativas en el agua. 

Muchas superficies como el agua, el arena y la nieve reflejan los rayos solares, por lo tanto, aunque las personas estén protegidas por una sombrilla o reparo similar, pueden sufrir daños en su piel por acción de los rayos reflejados.

Capa de ozono

Una de las protecciones que tenemos los seres que vivimos en este planeta es la llamada capa de pzpmp, ubicada entre los 10 y 35 km de altitud aproximadamente, dentro de la capa de la atmósfera llamada estratosfera.

Está constituida por el gas ozono responsable de la absorción de la mayoría de la radiación UV que irradia el sol (UV-C y parte de la UV-B). La capa de ozono que forma parte de la atmósfera terrestre está constituida principalmente por el gas ozono. Este gas estratosférico absorbe la mayoría de la radiación UV que irradia el sol.

Diferentes actividades humanas han tenido un impacto negativo en la capa de ozono, determinando un adelgazamiento de la capa, conduciendo a que la atmósfera sea más permeable a los rayos nocivos del sol. La emisión de ciertos productos químicos como el cloro-fluoruro-carbono (CFC´s) presente en la utilización indiscriminada de aerosoles, anticongelantes y otros productos son responsable de la destrucción del ozono, provocando el adelgazamiento permanente de la capa en latitudes medias a altas y el episodio llamado “agujero de ozono” en las zonas polares durante las respectivas primaveras.

Si bien los valores del ozono total en nuestro país indican que no se ha presentado el episodio “agujero de ozono” (reducción entre el 20 y 60 %), en latitudes medias que incluyen al Uruguay, la capa de ozono se ha reducido en porcentajes que, aunque leves (3 a 5 %), representan un cierto grado de riesgo para la salud.

Efectos de la radiación UV sobre la piel

Los efectos cutáneos agudos o inmediatos de la radiación UV son:

• Quemaduras de primer grado, con la observación de enrojecimiento

• Quemaduras de segundo grado, con la formación de ampollas y la posterior descamación, lo que llamamos “pelarse”

• El bronceado

Los efectos crónicos o tardíos de la radiación UV son:

• Fotoenvejecimiento, observable a través del acartonamiento, sequedad, pérdida de elasticidad, destrucción de proteínas de la piel como el colágeno y la elastina con la consiguiente aparición de arrugas y manchas seniles

• Queratosis actínica

• Cáncer de Piel

Esta última enfermedad, el cáncer de piel es el tumor de aparición más frecuente y se clasifica en tres tipos histológicos, con diferentes pronóstico y tratamiento, a saber: carcinoma espinocelular, carcinoma basocelular y el melanoma.