Enfermedad celíaca, más allá del gluten

La enfermedad celíaca (EC) está causada por una reacción de hipersensibilidad o alergia a un componente del gluten conocido como gliadina.

La enfermedad celíaca (EC) está causada por una reacción de hipersensibilidad o alergia a un componente del gluten conocido como gliadina. En personas genéticamente predispuestas, cuando el gluten de la dieta llega al intestino delgado atraviesa la barrera epitelial y reacciona con las células de la zona desencadenando una inflamación en la mucosa.

Para que se produzca una reacción de hipersensibilidad es preciso que el gluten penetre en profundidad, hasta llegar a las células submucosas del intestino delgado, que es el lugar en donde se desencadena la respuesta inmunológica. A pesar de que el mecanismo que llega a producir la enfermedad es bien conocido, lo cierto es que había algunas lagunas que todavía no tenían respuesta.

En un estudio publicado recientemente en la revista ”Gastroenterology”, un grupo de investigadores de la Universidad de Maryland (EE.UU.) ha identificando el mecanismo por el cual el gluten puede llegar hasta las capas profundas del intestino.

La EC tardía puede dar síntomas como menopausia precoz, abortos espontáneos, infertilidad e impotencia .

Hasta hace unos años, la enfermedad celíaca se consideraba una enfermedad rara pero hoy es conocido que la padece aproximadamente el 1% de la población, aunque se sospecha que la cifra podría ser mucho mayor dados los casos en que se presenta de forma poco clara. 

El diagnóstico de la enfermedad se basa en la combinación de datos clínicos, resultados analíticos y hallazgos característicos en la biopsia del intestino delgado. La respuesta a la dieta sin gluten también es otro punto que corrobora el diagnóstico. Además, en este momento, el único tratamiento es la dieta sin gluten.

Delatar el gluten

No obstante, pocos fabricantes especifican la presencia o ausencia de gluten en sus productos, de modo que muchos celíacos prefieren no consumirlos por miedo y eso les lleva a seguir una dieta pobre y poco variada. 

Recientemente, investigadores andaluces han desarrollado unas tiras analíticas capaces de identificar si un alimento es apto o no para celiacos, gracias a que detectan de forma rápida y fiable la presencia de gluten. El gluten es una proteína que se encuentra en los cereales de secano (avena, trigo, cebada y centeno) y que, junto a la predisposición genética, es la responsable de la EC. 

Decálogo para la detección precoz

• En el niño pequeño, los síntomas intestinales y el retraso de crecimiento, sobre todo si se acompañan de irritabilidad y anorexia, constituyen un cuadro clínico sugestivo de EC. 

• En el niño mayor y en el adolescente, el hallazgo de un retraso de talla o de la pubertad, así como una anemia ferropénica o un incremento en los marcadores de función hepática (transaminasas) sin otra justificación, obliga a descartar la existencia de enfermedad celíaca. 

• En adultos, la presentación típica de diarrea crónica con clínica de mala absorción es inusual. Es más frecuente en la actualidad la presencia de síntomas poco específicos. 

• La probabilidad de padecer una EC aumenta en determinados grupos de riesgo, primordialmente, los familiares de primer grado, determinadas enfermedades autoinmunes (diabetes tipo I e hipotiroidismo) y algunas cromosomopatías, como el síndrome de Down. 

• El enfermo visitado por numerosos especialistas y sometido a diversas exploraciones, diagnosticado ”sólo” de un trastorno funcional, merece una especial atención, en particular, si además refiere una historia de aftas bucales, astenia, irritabilidad o depresión. 

• La EC debe incluirse en el diagnóstico diferencial de los pacientes con dispepsia acompañada de saciedad precoz y plenitud posprandial, especialmente si asocian flatulencia, hinchazón y meteorismo. La sospecha debe ser firmemente considerada cuando los síntomas son crónicos y recurrentes y no han respondido adecuadamente a ningún tratamiento empírico. 

• Los pacientes con diarrea acuosa crónica e intermitente y que han sido catalogados de síndrome de intestino irritable deben ser revisados de forma minuciosa. La coexistencia de flatulencia o distensión abdominal y deposiciones mezcladas con abundante gas (explosivas) obliga a considerar la posibilidad de una EC. El estreñimiento crónico no es un síntoma excluyente de padecer la EC. 

Fuente: Teresa Romanillos | Consumer EROSKI