La Patria Potestad en Uruguay: ¿De qué se trata?

La legislación uruguaya expresa que la Patria Potestad 'es el conjunto de derechos y deberes que la ley atribuye a los padres en la persona y en los bienes de sus hijos menores de edad'.

La legislación uruguaya expresa que la Patria Potestad “es el conjunto de derechos y deberes que la ley atribuye a los padres en la persona y en los bienes de sus hijos menores de edad”. Mientras la familia permanece unida, normalmente nadie se acuerda de la existencia de este término. Pero ante problemas de violencia, abandono, separaciones o divorcios, muchas veces surgen dudas acerca de cómo ejercerla e incluso cuándo se pierde. El Dr. Arturo Teitelbaum, abogado uruguayo especialista en Derecho de Familia, del niño y adolescente, responde dichas dudas en esta nota. 

La doctrina y jurisprudencia han evolucionado hacia una concepción de la Patria Potestad como un instituto de protección que tiene por objeto: “El cuidado y protección de los hijos para que éstos alcancen su plena capacidad corporal, intelectual y social (lo que) es un deber y un derecho de los padres”. Es decir que implica nuestro deber de protección integral hacia los chicos, promoviendo el desarrollo adecuado de su personalidad.

La Patria Potestad está integrada por una parte personal o afectiva, como por ejemplo el acompañar con la presencia física su crecimiento, ya sea si se convive o no con ellos, por otra parte, la asistencia económica (Deber de Alimentos) o el cuidado eventual de los bienes del menor (en caso que los posea). Por lo cual podemos afirmar que en relación a los Deberes, la Patria Potestad implica una obligación de protección personal y material que los padres están obligados a ejercer. En relación a los Derechos que establece la Patria Potestad, éstos deben ejercerse teniendo en cuenta siempre primero los intereses de los menores. 

¿Puede ser ejercida por un solo padre?

La Patria Potestad es un instituto que al comienzo es ejercido en común por ambos padres, y en presencia de los dos progenitores. Estando vivos los dos, sólo mediante una resolución judicial se puede suspender, privar o limitar la misma, sin perjuicio de los acuerdos que ambos padres podrán realizar en favor de los intereses de los hijos, los cuales para que tengan valor real deberán ser homologados judicialmente. La atribución a uno solo de los padres se da en casos excepcionales, por ejemplo en casos de demencia (enfermedades psíquicas graves) o por abandono culpable de los deberes (no prestando a sus hijos los cuidados y atención que se les debe).

Una de las consultas más frecuentes es si un padre que no ve a su hijo y no se preocupa económicamente por más de un año puede perder la patria potestad. La respuesta es que es posible solicitar judicialmente la pérdida para uno de los padres, comprobando en forma irrefragable que durante un año ha hecho abandono ya sea de su deber de visita (aspecto afectivo) o de asistencia económica (aspecto material), no prestando a sus hijos los cuidados y atenciones que les deben. En estos casos el Ministerio Público y el Juez competente apreciarán la prueba, atendida la situación de los padres y muy especialmente las conveniencias del menor y tomarán decisión al respecto.

¿Qué pasa cuando no hay acuerdo entre los padres?

Cuando no hay acuerdo de los padres, cualquiera de ellos podrá recurrir ante el juez competente, es decir establecer una demanda ante el otro progenitor. Su solicitud debe ser sobre decisiones de ambos en relación a ese ejercicio de la patria potestad sobre sus hijos. Uno de los casos más conflictivos es el de la educación de los hijos, ya que es un Deber de ambos padres. De hecho el que queda viviendo con los chicos ejerce más poder de decisión, pero en casos de controversias se podrá recurrir a la justicia teniendo claro que se deberá probar fundadamente cuál es el perjuicio ocasionado por la decisión del otro.

¿Quién controla el ejercicio de la patria potestad?

El estado es el garante  de que los padres cumplan con su obligación. El objetivo es la protección del chico y esta protección está regulada por la ley, pudiendo para la misma tener dos caracteres:

a) El carácter represivo - Se da en muchos casos y es consecuencia de la actitud de quienes ejercen la patria potestad. Por ejemplo en los casos de menores víctimas de un delito cometido por alguno de los padres: aparece la intervención del estado, en su función estatal de perseguir al infractor.

b) El carácter preventivo - Por ejemplo el caso de otorgamiento de venias judiciales que implican un contralor sobre los actos que desarrollan quienes ejercen la patria potestad (caso más común en una venta de un inmueble de un menor, o en una autorización para viajar cuando el otro no da el consentimiento).

¿La infidelidad de uno de los progenitores es causa de pérdida de patria potestad?

Para la patria potestad no tienen relevancia los problemas de convivencia de la pareja, son de ésta y no tiene, ni deberían tener relación con la patria potestad. Hay padres que pueden estar conviviendo en la misma casa y que de todos modos existan causales como para la pérdida de patria potestad y casos de infidelidades o separaciones en que de todos modos ambos progenitores brindan cariño y cumplen sus funciones.

Para culminar, es importante tener en cuenta que este instituto no debe ser utilizado como una herramienta de ejercicio de rencor entre los progenitores, sino cuando realmente justifica en mérito de cuidar a ese hijo, para brindarle seguridad jurídica frente a un progenitor que no ha cumplido con su rol de padre o madre.

Por Dr. Arturo Teitelbaum (Especialista en Derecho de Familia, del niño y adolescente)