La herida del parto: trucos para madres recientes

La episiotomía es un corte en el perineo, que se practica frecuentemente en el período del expulsivo del parto para facilitar la salida del bebé.

La episiotomía es un corte en el perineo, que se practica frecuentemente en el período del expulsivo del parto para facilitar la salida del bebé. Si bien es un procedimiento habitual, conlleva diferentes riesgos si no se cuida y vigila la herida de forma adecuada durante el posparto. En este artículo se detallan los cuidados de la herida de la episiotomía, las cuatro claves para la recuperación y las recomendaciones esenciales de los especialistas.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la episiotomía solo es necesaria en apenas el 20% de los partos. Además, la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) aconseja que esta práctica sea restrictiva.

Riesgos de la herida del parto o episiotomía

El debate sobre la conveniencia o no de hacer la episiotomía de forma casi sistemática ha generado numerosas controversias. Según datos del Ministerio de Sanidad, en los partos no instrumentados sin episiotomía existe un porcentaje de desgarros diez veces superior (32,8% frente al 3% cuando hay episiotomía). Sin embargo, numerosos estudios han demostrado que esta práctica conlleva más riesgos que beneficios cuando no se lleva a cabo de forma restrictiva en los casos que en realidad lo requieren. Entre los posibles riesgos asociados a la episiotomía, sobresale la hemorragia o la infección de la herida. Pero quizás el problema más relevante que se presenta es el dolor posparto.

La herida del parto o episiotomía aumenta el dolor posparto y demora las relaciones sexuales con la pareja.

Una investigación realizada por el canadiense Michael Klein, uno de los más reputados investigadores en este campo, concluye que los dolores posparto son mucho más leves en las mujeres a las que no se le ha practicado una episiotomía, así como en las que han sufrido un desgarro espontáneo, que en las que han sufrido una incisión en el perineo. Según informa este estudio, una de cada dos mujeres con episiotomía siente aún molestias hasta tres meses después de dar a luz.

Otro de los problemas destacados derivados de la episiotomía es la dificultad para reanudar las relaciones sexuales después del parto. Las mujeres que padecen esta intervención se demoran más en el inicio de las relaciones con su pareja, sobre todo porque el coito les produce dolor en el área del perineo. Las cifras son significativas: el 35% de las mujeres con episiotomía experimenta dolor en el acto sexual tres meses después de dar a luz, frente al 9% de aquellas a las que no se les practicó la incisión, apuntan las investigaciones.

La herida del parto: cuatro claves para la recuperación

Tras la episiotomía, el especialista realiza una sutura de la herida con puntos reabsorbibles o que se caen entre tres y cinco semanas después de dar a luz. Aunque, en general, la herida debe cicatrizar sin problemas, es preciso cuidarla bien y estar alerta ante cualquier síntoma de infección.
Para minimizar los riesgos, y conseguir una recuperación rápida y efectiva, estos son los principales consejos de los especialistas.

1. Aseo y lavado de la herida del parto.
El lavado minucioso de la herida de la episiotomía es fundamental para evitar infecciones. Es recomendable asear la zona con agua y jabón, al menos dos veces al día y, si es posible, también después de orinar o defecar. En estos casos, siempre se debe limpiar la herida de delante para atrás, para evitar contaminar la cicatriz. "Es esencial lavarse las manos antes y después de la cura y optar por la ducha en vez del baño durante las primeras cuatro o cinco semanas", apuntan los especialistas. Asimismo, es importante secar bien la zona con una toalla tras el lavado, como también evitar utilizar un secador eléctrico, ya que arruga los bordes de la herida y dificulta la cicatrización.

2. Alivio del dolor.
En el posparto inmediato se recomienda la aplicación de frío local con hielo, pero nunca de manera directa sobre la herida. En cuanto a los fármacos, los más aconsejables son el paracetamol y el ibuprofeno, ambos permitidos en los casos de lactancia.

3. Atención a los cambios.
Las mujeres deben estar alerta ante cualquier síntoma o cambio en la herida. Hay que consultar con el obstetra si se abren los puntos, se enrojece en exceso la zona, aumenta el dolor y la hinchazón, se percibe alguna secreción purulenta de la herida o si aparece fiebre superior a 38 ºC.

4. Fisioterapia tras el parto.
Algunas técnicas fisioterapéuticas, como el masaje perineal y los estiramientos, ayudan a mitigar y eliminar las molestias provocadas por la episiotomía. "Estos tratamientos mejoran la flexibilidad y elasticidad de la cicatriz", apunta Lydia Serra, fisioterapeuta ginecológica. Pero también permiten corregir otros problemas como "adherencias o fibrosis excesiva que afecten al funcionamiento de las estructuras musculares y ligamentos alrededor de la zona del corte", añade.

Herida del parto: recomendaciones esenciales

  • Optar por la ducha para lavarse, en lugar del baño, durante las cinco semanas posteriores al parto.
  • No utilizar sustancias yodadas para la herida, si se está dando el pecho al bebé.
  • Secar la herida del parto con una toalla y evitar el uso de un secador eléctrico.
  • Posponer las relaciones sexuales hasta la total cicatrización de la herida.
  • Emplear compresas de algodón y evitar la utilización de tampones mientras la cicatriz no se haya curado del todo.
  • Estar alerta a los síntomas de infección, como fiebre, hinchazón, dolor o supuración de la herida.
  • No hacer grandes esfuerzos y evitar cargar peso excesivo durante la recuperación.
  • Usar flotadores para sentarse está desaconsejado, porque puede estirar la cicatriz y abrir de nuevo la herida.

En nuestro país

La episiotomía o el corte realizado por el obstetra en el periné es un recurso a utilizar. Lo que a lo largo de los años ha estado en debate es lo rutinario de su aplicación y los motivos para realizarla.

Hace no tantos años atrás se realizaba rutinariamente a toda mujer durante el parto con la idea de disminuir la posibilidad de desgarros y como forma de prevenir a futuro los prolapsos genitales. Hoy los trabajos científicos han demostrado que estos dos motivos no son fundados para todas las pacientes y por ende no se recomienda realizarla rutinariamente en todos los partos.

En las Normas de Atención a la Mujer en el proceso de embarazo, parto y puerperio de noviembre de 2013, el Ministerio de Salud Pública hace referencia clara de la indicación de la episiotomía:

  • En los casos de riesgo de desgarro de 2do. o 3er. grado.
  • Necesidad de acelerar el parto por sospecha de pérdida del bienestar fetal.
  • Parto instrumental (Fórceps).
  • Parto en Podálica.

Sin duda, la aplicación en una Maternidad de una política de episiotomía restrictiva supone una serie de medidas o conductas que tienden a disminuir la realización. Entre las mismas se incluyen:

  • Clases de parto, para obtener una buena relajación perineal.
  • Ejercicios perineales previos a fin de tonificar el piso pélvico.
  • Disminuir al mínimo posible el número de tactos vaginales durante la progresión del trabajo de parto.
  • Prodigar los pujos espontáneos y no los dirigidos por el obstetra para que los mismos permitan una distensión perineal lenta y progresiva.
  • Realizar maniobras externas de protección del periné durante el expulsivo y no estiramientos de la horquilla vulvar o depresiones bruscas de la misma.

En la Maternidad del Hospital de Clínicas de la Universidad de la República, desde hace años, al igual que en otros centros, se aplica una política de episiotomía restrictiva siendo la tasa de la misma de un 27% en los últimos años.

Por Marta Vázquez-Reina (adaptación) de Consumer.es
Con entrevista al Prof. Adj. Dr. Gerardo Vitureira Liard - Clínica Ginecotocologica B - Hospital de Clínicas. Facultad de Medicina UdelaR realizada en 2015.