Lactantes latentes

'No hay leche que no sirva para el bebé que se gestó', dijo la encargada del Centro Recolector de Leche Humana y Salas de Apoyo a la Lactancia del BPS, la Lic. Adriana Sánchez en el marco de una charla a la que asistí.

Por Florencia para Baby Dove

"No hay leche que no sirva para el bebé que se gestó", dijo de forma pausada la encargada del Centro Recolector de Leche Humana y Salas de Apoyo a la Lactancia del BPS, la licenciada en Enfermería, Adriana Sánchez en el marco de una charla a la que asistí sobre esta temática.

Sí, porque a pesar de que es la segunda vez que amamanto y que la experiencia ha sido increíble y preciosa, me interesa escuchar opiniones al respecto. Siempre hay algo por aprender o algún mito que desechar. Y para eso es bueno informarse.

Con libreta en mano, me senté en las filas del medio. Mujeres embarazadas o con sus bebés, hombres, incluso abuelas y tías conformaban el auditorio. De a ratos, algún llanto irrumpía en el salón mientras las dos especialistas (la licenciada Sánchez y la pediatra Matilde Urrutia) exponían sus opiniones. Lo agradable de este tipo de encuentros es que no solo te llevás información actualizada, sino que también, por el propio tema, se genera una empatía entre todos los participantes, que solo después de ser madre o padre se comprende.

Volviendo a la información dura, les comparto algunos puntos que me parecieron interesantes:

-La forma de tener más leche es sacándose más o dándole más tomas al bebé - siempre respetando su demanda -. De esta forma, se estimula la glándula mamaria. "Si cuando volvemos a trabajar, nos dejamos de sacar y sustituimos las tomas por la mema, le estamos diciendo al cuerpo que no necesitamos más leche, entonces, va a disminuir la producción".

-Hay una cuota importante de instinto en esto de amamantar, pero la realidad es que vamos aprendiendo. Para una lactancia exitosa es fundamental el apoyo y la contención familiar. Además, es importante preguntar, pedir ayuda a quienes saben del tema. Todas podemos hacerlo. Todas.

-Cada mamá con su bebé conforman un micromundo en el que se van conociendo y acoplando. No obstante, hay técnicas básicas para fomentar la lactancia: la madre siempre debe de estar en una posición cómoda; tienen que estar panza con panza - el bebé debe de estar alineado, cabeza hombros y cadera hacia el mismo lado- y debe de llegar al pezón sin esfuerzo.

-La ley 19.530 obliga a empresas privadas y públicas a tener una sala de lactancia. Sánchez dijo que no solo implica contar con la infraestructura pertinente, sino que significa un cambio a nivel cultural que propicia la lactancia, es decir, que se genera un "entorno amigable". Compañeros de trabajo deben tener la sensibilidad de acompañar a la madre que amamanta. "No es bueno que cuando se vaya a sacar leche esté pendiente de si pasaron los 10 minutos, tiene que estar tranquila y tomarse el tiempo necesario sin estar pensando en las cosas que quedan por hacer y, a su vez, los demás deben respetar ese tiempo", incluso fomentarlo.

-No hay correlación entre lo que come la madre y los cólicos del niño. Cada pequeño tiene su proceso de desarrollo intestinal, metabólico y digestivo. Además, los cólicos pueden darse porque deglutan aire debido a una técnica incorrecta, por ejemplo, porque no se ponen panza con panza y así al bebé le cuesta tragar.

-La hidratación excesiva - de 3 a 5 litros - no hace que la madre produzca más leche. Una hidratación normal - 2 litros por día - es lo más adecuado. Lo mismo con la alimentación. Agrandar las porciones no hará que tenga más leche. Sí es importante tener una alimentación balanceada.

-Cuando la madre se extrae leche, debe colocarla directo al congelador - no a la heladera y después al freezer-. De esta forma, se asegura de que no pierda su calidad.

-La leche se descongela a baño maría, poniendo dentro de un recipiente con agua ya caliente. El volumen de agua debe estar por encima del de la leche que se va a descongelar. En caso de trasladar la leche congelada, se recomienda hacerlo en una luncherita con bolsas de gel para freezer, no hielo. Hacer como una especie de sándwich de leche, es decir, una capa de bolsas de gel abajo, la leche en el medio y arriba otras bolsas de gel.

-Es importante que uno se proyecte cuanto tiempo quiere amamantar. Y es fundamental saber que, por más que el bebé a los seis meses comienza a probar alimentos sólidos, estos son complementarios, es decir, la principal fuente de nutrición es la leche materna. Debemos de ser conscientes de esto y no descuidar la frecuencia de las tomas.

-El cuerpo de la madre es sabio, los bebés también. Confiar en lo que sentimos, conectarnos con nuestra cría, escuchar sus pedidos, entenderlo y ser entendidas. Esa es la clave.