Los beneficios ocultos de ser un padre involucrado

La mayoría de las personas están de acuerdo en que ser un padre involucrado tiene beneficios obvios para los niños. Hay claros beneficios en que los padres participen en la crianza de un niño, proporcionando amor, apoyo y comodidad.

La mayoría de las personas están de acuerdo en que ser un padre involucrado tiene beneficios obvios para los niños. Hay claros beneficios en que los padres participen en la crianza de un niño, proporcionando amor, apoyo y comodidad. A su vez, los padres son importantes porque ayudan a los niños a aprender los valores y las distintas formas para solucionar los problemas que pueden enfrentar. Los padres también son modelos a seguir, y esto afecta positivamente la relación de los niños con sus pares y adultos fuera del hogar.

Antes de pensar: ¿qué pasa con las madres?, hay que decirse a sí mismo que no es una cuestión de quién es más importante, si las madres o los padres. La cuestión es que si están ambos padres involucrados en la crianza de sus hijos, van a ver beneficios (algunos obvios y algunos no tan obvios) en el niño, la familia y en los propios padres.

En los últimos veinte años, más madres han entrado en el "mundo del trabajo", por lo que más padres están involucrados en la vida de sus hijos. La participación del padre es motivada por las habilidades, la confianza en sí mismo, el apoyo social y las prácticas comunitarias y culturales (Pleck y Masciadrelli, 2004).

Beneficios para los niños:

Cuando hablamos de los beneficios de ser un padre involucrado, más bien nos centramos en los beneficios que los niños reciben de tal relación. Después de todo, ser un padre involucrado significa estar activamente involucrado en casi todos los aspectos de la vida de los hijos (Marsilio et al., 2000), en otras palabras, ponerse uno mismo a disposición de los hijos (Palkovitz, 2002). Los investigadores han estado estudiando este tema durante décadas. Por ejemplo, conviene saber:

  • Que la interacción de los padres con los bebés (participación en actividades cognitivamente estimulantes, calidez emocional, cuidado físico) redujo las posibilidades de experimentar retraso cognitivo. 
  • Los bebés de tres meses de edad pueden ver la diferencia entre su madre y su padre por la forma en que cada uno le habla, lo sostiene y por los diferentes olores. 
  • Cuando los padres están involucrados en la crianza (paternidad sensible y receptiva), a los niños les va mejor en las pruebas cognitivas y en la capacidad de lenguaje que a aquellos que tienen padres menos sensibles o involucrados. 
  • La mejora de las capacidades cognitivas se asocia con un mayor logro educativo. De hecho, los padres que participan en la escuela de sus hijos y en el rendimiento académico (independientemente del nivel educativo), aumentan las posibilidades de que sus hijos terminen la escuela secundaria y que vayan a una escuela profesional, o incluso una universidad. 
  • A su vez, la participación de los padres en las actividades escolares de los niños protege el riesgo a fallar o la deserción. 
  • Una positiva participación de los padres disminuye los problemas de comportamiento de los niños (especialmente los niños con temperamentos más difíciles) y brinda una mejor salud mental a las niñas. 
  • Los padres que están más involucrados con sus hijos tienden a criar niños que experimentan más éxito en sus carreras. 
  • Los padres que están involucrados en las vidas de sus hijos protegen contra factores de riesgo que suponen un daño para los niños (por ejemplo, comportamientos problemáticos, depresión materna y dificultades económicas de la familia). 
  • La participación de los padres se asocia con promover habilidades sociales y de lenguaje. 
  • La participación de los padres se relaciona con menores tasas de problemas de comportamiento infantil, incluyendo la hiperactividad, la violencia adolescente, la delincuencia y otros problemas con la ley. 
  • La participación de los padres se asocia con características positivas de los niños, tales como la empatía, la autoestima, el autocontrol, el bienestar psicológico, la competencia social, las habilidades para la vida y menos creencias sexuales estereotipadas. 
  • Los niños que crecen en hogares con padres involucrados son más propensos a tener un papel activo y positivo en el aumento de sus propias familias. Por ejemplo, padres que recuerdan una relación segura, amorosa con ambos padres, están más involucrados en las vidas de sus hijos y dan más apoyo a sus esposas. 
  • Tanto hombres como mujeres que recuerdan haber tenido padres amorosos, tienen alta satisfacción con la vida y autoestima. 
  • Los programas educativos que con éxito aumentaron la participación de los padres produjeron cambios positivos en el comportamiento de los niños.

(Datos recogidos de: Bronte-Tinkew et al., 2008; Chang et al., 2008; Flouri, 2008; Lamb y Lewis, 2004; Lamb y Tamis-Lemonda, 2004; Pleck y Masciadrelli, 2004; Sarkadi et al., 2008).

Beneficios para los niños con padres no residenciales:

En esta misma línea, la participación de los padres no residenciales (padres que no viven en la misma casa que su hijo) parece ser particularmente importante.

¿Sabías que los niños que crecen con padres no residenciales pero involucrados... (Peters y Ehrenberg, 2008; King, 1994):

  • Informan tener mejores relaciones con sus padres como adultos jóvenes que aquellos que crecieron con padres no residenciales menos involucrados. 
  • Tienden a obtener calificaciones más altas que aquellos sin padres involucrados.
  • Parecen tener mejores habilidades sociales, pueden hacer amigos con más facilidad y manejar mejor las situaciones sociales difíciles. 
  • Tienden a tener menos problemas de comportamiento, incluso los padres impiden que participen en los problemas de conducta de la adolescencia. 
  • Tienen menos problemas de salud mental cuando son adultos (especialmente las hijas mujeres).

Beneficios para la familia:

La familia entera se beneficia de tener un padre involucrado. Los beneficios provienen de tener buenas relaciones entre los miembros de la familia, no sólo entre padres e hijos, sino también entre los cónyuges. Estar involucrado en el cuidado, no sólo del niño, sino también de la familia, puede aportar una mejor armonía. La familia tiende a disfrutar más del tiempo juntos.

¿Sabías que ser un padre involucrado se relaciona con estos beneficios...

  • Mejor comunicación entre padres y miembros de la familia.
  • Mayor sentido de compromiso con la familia. 
  • Menos conflictos preocupantes con hijos adolescentes.

Beneficios para los padres:

Para finalizar, ser un padre involucrado tiene beneficios para la propia persona. Cuando los padres construyen relaciones fuertes con sus hijos y con otros miembros de la familia, reciben apoyo y cariño a cambio. Las relaciones familiares saludables proporcionan la red de apoyo más fuerte e importante que una persona puede tener, sea niño o adulto.

Estar involucrado en la vida de los miembros de la familia ayuda a los padres a:

  • Disfrutar de una relación de apego seguro con los hijos. 
  • Hacer frente a situaciones de estrés y problemas diarios. 
  • Sentir que pueden depender más de otros. 
  • Sentirse más cómodos en su ocupación. Sienten que pueden hacer bien su trabajo. 
  • Sentirse seguros de que tienen mucho que ofrecer a los demás en términos de habilidades de trabajo, habilidades de crianza y relaciones sociales (Pleck y Masciadrelli, 2004).

Los padres pueden sentirse incómodos al principio o pueden sentir que están "demasiado ocupados" como para participar en algunos aspectos de la vida de sus hijos. Pero los beneficios superan las mayores excusas posibles.

Por último, ser padre implica enormes costos de compromiso, tiempo, dinero, etc. Algunos hombres (y mujeres) luchan para aceptar este costo. Cuando los padres no están dispuestos a pagar el costo, deben reconsiderar convertirse en padres, ya que esto le va a doler a los niños y al otro progenitor involucrado.

Los beneficios que figuran en esta publicación en realidad sólo son algunas de las principales conclusiones de investigaciones de familias con padres involucrados. Muchos de los beneficios pueden parecer obvios, pero quizás no todos ellos. Si miran la propia participación de su familia, pueden descubrir que han estado disfrutando de algunos de los beneficios mencionados anteriormente sin darse cuenta. A veces ser un padre involucrado es un trabajo duro. Pero no hay que olvidarse de parar y mirar alrededor de vez en cuando para ver todo lo que se recibe a cambio.

Por Kate Fogarty and Garret D. Evans / Universidad de Florida
Traducido de cfuf.org