Métodos de sanación personal: Registros Akáshicos

Los Registros Akáshicos provienen de un conocimiento milenario que ha estado presente a lo largo del tiempo en diferentes culturas y civilizaciones bajo diversos nombres.

El precursor de esta técnica en la época moderna fue Juan Prochaska, un español de origen checolovaco que se instala en México cuando Franco toma el poder en España.

Él experimentó durante largo tiempo una serie de sueños recurrentes donde veía una mujer con rasgos indígenas que le decía que él debía llegar a determinado lugar. Un día, Juan debe tomar un avión por viaje de negocios y el vuelo se retrasa por lo que decide dar unas vueltas por la ciudad.

Caminando por las calles ve en la puerta de una casa a la mujer que se le aparecía en sus sueños. Ella le habla y le dice: “¡por fin has venido! te estábamos esperando.” Él ingresa a la casa y entabla una charla con la mujer y luego de una ceremonia Juan aprende la técnica para recibir mensajes y acceder a ellos y ayudar a sanar. En ese mismo momento se compromete a compartir y expandir el conocimiento adquirido.

Su primer discípula fue Mery Parker quien crea la primera escuela dedicada a la transmisión y aprendizaje de los Registros Akáshicos llamada Akashic Record Consultants International, más conocida por su sigla ARCI, con sede central en EE.UU, Houston, Texas, y de este modo comienza a impartirse la tradición por todo el mundo.

El Registro Akáshico es un campo energético, una memoria universal de la existencia, un espacio multidimensional donde están archivadas todas las experiencias del alma, es decir, los conocimientos de vidas pasadas, la vida presente y las potencialidades futuras. Alejandra Laserna, Reiki Master y lectora de Registros Akáshicos por la escuela Akashic Record Consultants International, afirma que es “la energía donde está contenida toda la información del viaje de tu alma, (...) una especie de red donde continuamente baja información de nuestra vida. Todo los que nos rodea es energía, todo lo que estamos nosotros generando es energía. Los registros akáshicos te permiten abrir un canal y recibir esa información que también es energía. Lo que sucede, al abrir los registros, es que baja una energía un poco más elevada de lo que nosotros normalmente tenemos costumbre y nos permite no solamente sanar una situación que queremos sino también empezar a modificar nuestra vibración y entorno.” 

El término “Akáshico” proviene del antiguo idioma sánscrito “akasha”o “akash” que significa “éter” o “quintaesencia”. Este concepto refiere a que las experiencias son esenciales para el desarrollo de cada individuo y del Universo y que por tanto no se pierden ni en la memoria ni en el tiempo sino que están a nuestra entera disposición para continuar evolucionando. Cada persona tiene su propio registro.

La lectura

Una lectura significa la apertura de los Registros Akáshicos de una persona a través de otra persona capacitada para recibir y transmitir al consultante la información que llega de los archivos. Debe tener un propósito de crecimiento personal, abrir los registros por el mero hecho de averiguar datos sobre vidas pasadas no tiene ningún efecto. La necesidad de preguntar debe surgir del deseo de la persona de indagarse, explorar su ser para cambiar y evolucionar. Y la información que será dada es aquella que la persona está preparada para recibir y escuchar por lo que a mayor apertura emocional, mayor apertura de los registros.

La información recibida abarca el conocimiento de ciertas situaciones como una enfermedad, miedos, relaciones conflictivas, comportamientos, actitud de una persona con nosotros, sentimientos confusos, etc. así como la responsabilidad con el/los asuntos y las posibles soluciones o caminos que se pueden emprender. Pero no solo se puede recibir información sobre los problemas más cercanos sino que también puede ser un espacio para conocer las cosas más lejanas de nuestras vidas: acontecimientos de vidas pasadas, el propósito de nuestra vida, el vínculo y pactos con las personas de nuestro entorno. 

La experiencia de la lectura - explica Alejandra Laserna- es fuerte y altamente movilizante. El consultante aumenta su nivel de energía y vibración, un estado muy propicio para el desbloqueo, comprensión y sanación de los problemas.

Si bien el proceso comienza con la lectura de los registros, no termina allí, ya que una vez abiertos comienzan a darse movimientos sutiles que si la persona está dispuesta y totalmente abierta logrará cambios en su persona y entorno. Laserna explica que en el momento de abrir los registros la persona no siente nada, con el transcurso de la sesión la persona va a adquiriendo respuestas a sus preguntas. Al cerrarlos y después de pasado unos minutos puede que el consultante empiece a canalizar las respuestas dadas, a entenderlas y por ende a entender la situación que lo aqueja. Comienza  a ver las cosas de otro modo y al verlas desde otra óptica puede actuar de una nueva manera que lo lleve a la solución. La persona tiene la oportunidad para cambiar, aprender y transformar no sólo en lo cotidiano y su entorno sino con su interior y generar un estado de mayor conexión.

Es importante saber que la persona que lee los registros es solo el canal para que la información le llegue al consultante. Quienes dan la información son maestros ascendidos, seres de luz. La persona preparada es objetiva y solo transmite la información proporcionada por los maestros.

La sesión

Las sesiones completas tienen una duración de una hora u hora y media y pueden ser personal o a distancia. La lectura oscila entre 30 y 50 minutos de ese tiempo pero claramente depende siempre de cada caso en particular. La lectura es grabada y al finalizar el archivo de audio es entregado al consultante. Para comenzar la persona capacitada comienza la sesión leyendo una oración para poder abrir el canal y acceder a la información de la persona. El consultante hace cinco preguntas, que serán suficientes para iniciar un trabajo interior y concentrarse en las preguntas que recibe. Se trata de priorizar lo que realmente en ese momento tiene importancia y “darse cuenta” de lo que hay que trabajar. La mejor manera de preguntar es ¿Por qué?, ¿para qué?, ¿Cómo? Es mejor evitar el ¿cuándo? Y preguntas que tengan preguntas tan cortas como el sí o el no porque la respuesta será solamente eso. Los cambios son sutiles y llevan un proceso de elaboración y de implementación pero con resultados eficaces.

Se recomienda que sea la propia persona quien pregunta y no hace preguntas de otras persona “mayormente por una cuestión de respeto y de libre albedrío porque es bueno que esa persona trabaje su propia respuesta porque estamos tocando la gran biblioteca de su alma, lo que vino a aprender”. En el caso de las parejas también expresa que es mejor que realicen la lectura por separado para que cada uno trabaje lo suyo.

La lectura de los registros puede hacerse siempre que uno quiera pero, Laserna recomienda que lo mejor sea hacerlo cada tres meses. Hay que dejar que pase un poco el tiempo para que las cosas se acomoden y modifiquen, todo lo que se dice en la lectura necesita un tiempo para que tenga validez. 

Recomendación: Para realizar la lectura de los registros akáshicos se recomienda que 24 horas antes no se ingiera alcohol ni se consuma ningún tipo de medicamento que pueda dañar la percepción de la persona. Es necesario que los canales estén limpios para que la información que se reciba durante la sesión sea válida. 

Fuentes: Entrevista a Alejandra Laserna, caminoakasha.net, registrosakashicosarci.com