Microcuentos

MÚSICA

Las dos hijas del Gran Compositor -seis y siete años- estaban acostumbradas al silencio. En la casa no debía oírse ni un ruido, porque papá trabajaba. Andaban de puntillas, en zapatillas, y sólo a ráfagas, el silencio se rompía con las notas del piano de papá.

Y otra vez silencio.

Un día, la puerta del estudio quedó mal cerrada, y la más pequeña de las niñas se acercó sigilosamente a la rendija; pudo ver cómo papá, a ratos, se inclinaba sobre un papel, y anotaba lago.

La niña más pequeña corrió entonces en busca de su hermana mayor. Y gritó, gritó por primera vez en tanto silencio:

-¡La música de papá, no te la creas...! ¡Se la inventa!

Ana María Matute


 TIPS DE ACTUACIÓN 

 - Y recuerden, chicos - dijo el artista hacía sus alumnos - en el teatro, es más fácil interpretar los roles de  personas félices, porque el ser humano, así esté triste, está acostumbrado a disimular su tristeza y a aparentar ser feliz  para guardar las apariencias, en cambio, interpretar los roles de personas tristes, es más díficil, porque cuando el ser humano se siente feliz, no está acostumbrado a disimularlo, si no que, al contrario,  se jacta del sentimiento y le hace saber a todo el mundo sobre ello. 

Sir Helder Amos 


El olor a lluvia y eucalipto secándose sobre la estufa, le recordaba su infancia, cuando no necesitaba pensar en el futuro.

Carolina Cádiz 


 DEL TIEMPO A TRES VOCES 

 Antes de morir, papá me regaló su reloj. Pasaron los años, y ahora mi hijo ve la hora de su abuelo.

Nelson Gomez León