Orientaciones prácticas para los cuidados de la piel infantil en el verano

Fotoprotección en la infancia, según el Consenso Brasileño de Fotoprotección de la Sociedade Brasileira de Dermatologia.

El fin de año es la estación más caliente, donde la atención al cuidado de la delicada piel de bebés, niñas y niños deber ser especial. Los efectos de la radiación ultravioleta sobre la piel pueden ser agudos, caracterizados por el eritema, pigmentación y aumento de la temperatura cutánea; y también crónicos como el fotoenvejecimiento y cáncer de piel.

En ese sentido, recomendaciones prácticas basadas en el Consenso Brasileño de Fotoprotección de la Sociedade Brasileira de Dermatologia contribuyen al mantenimiento de la salud e integridad de la piel de bebés y niños.

  • Lactante hasta los seis meses de edad: se recomienda que el recién nacido no se exponga directamente al sol. No es recomendable el uso de fotoprotectores;
  • Niñas y niños de más de seis meses: se orienta a evitar la exposición solar entre las 10 y las 15 horas y el uso de protectores con FPS superior a 30 y protección UVA, optando, siempre que sea posible, por productos indicados para el uso en población infantil.

El eritema o quemadura solar es un fenómeno de rápida aparición, bastante frecuente en poblaciones de piel más sensible, como la infantil, y el motivo principal para adoptar medidas fotoprotectoras de prevención de los daños causados por el sol.

Así, los fotoprotectores tópicos, los protectores solares o incluso los filtros solares son productos que se aplican con la finalidad de interferir en la radiación solar sobre la piel, reduciendo sus efectos dañinos.

La aplicación del fotoprotector se debe hacer con la menor cantidad de ropa posible, 15 a 30 minutos antes de la exposición al sol y repetida cada dos horas o al salir del agua. La recomendación incluye la aplicación de una cantidad generosa de protector solar o la aplicación en dos capas de forma consecutiva, para alcanzar una cantidad próxima a los 2mg/cm².

Las medidas mecánicas de fotoprotección también contribuyen a la protección de la piel y están indicadas no solo en el caso de niñas y niños sino en todas las edades. Pueden ser definidas como las medidas capaces de ofrecer una barrera física o mecánica ante la radiación solar, como por ejemplo, el uso de ropas, sombreros y coberturas.

Se observa que la fotoprotección en la población infantil es fundamental y debe ser parte de las orientaciones de puericultura o del dermatólogo. Se remarca, además, que las recomendaciones se deben realizar a lo largo de todo el año y no solo en el verano.

Referencias:

  1. Consenso Brasileiro de Fotoproteção da Sociedade Brasileira de Dermatologia. 2013. Consultado en: Dic/2014. Disponible en:

Por BabyDove