Recomendaciones europeas de cuidados para los recién nacidos

Revisión bibliográfica reúne las principales recomendaciones para los cuidados de la piel en el primer año de vida.

Un consenso con las recomendaciones para los cuidados en el primer año de vida fue publicado recientemente, como resultado de la Conferencia Europea de dermatólogos y pediatras. El artículo de revisión Bathing and cleansing in newborns from day 1 to first year of life: recommendations from a European round table meeting (Blume-Peytavi,2009) buscó reunir orientaciones prácticas para la higiene de los recién nacidos, la seguridad en el baño y los procedimientos posteriores al baño.

Se verificó que el baño es una experiencia importante para los recién nacidos al promover la estimulación táctil y el vínculo con las madres, padres y demás cuidadores. El baño también presenta propiedades relajantes que contribuyen a calmar a los bebés.

En relación a las recomendaciones para la higiene en el primer año de vida, se concluye que el baño con agentes de limpieza presenta beneficios al ser comparado con el baño solo con agua. El baño solo con agua está asociado a señales de resecamiento cutáneo y a una mayor incidencia de la dermatitis atópica infantil.

La elección del agente de limpieza ideal envuelve productos que no alteren el pH cutáneo fisiológico y sean libres de sustancias irritantes para la piel y los ojos. En ese sentido, los jabones líquidos tienen beneficios para el cuidado de la delicada piel del bebé en comparación con los jabones tradicionales que son alcalinos y pueden llevar a la deshidratación e irritación de los tejidos, debido a alteraciones en el pH y en el contenido de lípidos de la piel.

La seguridad en el momento del baño incluye la selección de agentes de limpieza adecuados para la faja etaria, recomendaciones prácticas como el tiempo y la temperatura del baño.

Se recomienda que la duración del baño sea de entre 5 y 10 minutos, para evitar la hiperhidratación de la piel, y que la temperatura adecuada del agua debe ser próxima a la corporal, entre 37 y 37,5 grados. Se demostró también que el baño de bañera es más efectivo que el de agua corriente con esponja, ya que previene la pérdida de calor en bebés saludables, y la profundidad del agua en la bañera debe ser en torno a los 5 centímetros o hasta alcanzar la cadera del bebé sentado.

Así, se observa que la higiene adecuada de recién nacidos y los niños exige cuidados especiales, desde la selección de los agentes de limpieza ideales hasta la orientación de prácticas que prioricen los cuidados de la delicada piel infantil.

Referencias:

 

Blume-Peytavi U, Cork MJ, Faergemann J, SzczapaJ,Vanaclocha F, Gelmetti C. Bathing and cleansing in newborns from day 1 to first year of life: recommendations from a European round table meeting. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2009; 23(7):751–759. 34.