Sexo para favorecer el embarazo: mitos y verdades

¿Es cierto que algunas posiciones en las relaciones sexuales son más adecuadas para lograrlo? ¿Cuál es el mejor día del mes para intentarlo?

Todos los meses las mujeres tienen sus días fértiles y es durante esos días que tienen posibilidades de concebir. A este fenómeno se le llama ovulación. ¿Qué ocurre? Que los ovarios liberan un óvulo que será el que en caso de encontrarse con un espermatozoide pueda dar origen a un embarazo. ¿Cuándo ocurre? Catorce días antes del primer día de la menstruación.

Como el óvulo de la mujer es fértil entre las 12 y las 24 horas después de que es liberado y el esperma del hombre puede vivir hasta 72 horas, el mejor momento para tener relaciones sexuales es:

  • Unos días antes de la ovulación.
  • El propio día de la ovulación.

Si durante esos días mantenés relaciones con frecuencia, hay mayores probabilidades de quedar embarazada.

Si la pareja tiene relaciones sexuales sin ningún método anticonceptivo, el esperma del hombre nada hasta encontrarse con el óvulo de la mujer y uno de los espermatozoides puede penetrar en el óvulo. A este fenómeno se le llama concepción o fertilización. El óvulo fertilizado o embrión viaja al útero de la mujer, se adhiere a la pared del útero y comienza a crecer.

Si sos regular, te es más fácil calcular la ovulación. Si sos irregular, el número de tus días fértiles varía de mes a mes. Te brindamos algunos métodos para calcular tu ovulación:

  • La temperatura: Deberás tomarte la temperatura todos los días antes de levantarte con un termómetro basal. Cuando estés ovulando tu temperatura subirá 1 grado Fahrenheit. 
  • La mucosidad vaginal: Antes de la ovulación la mucosidad vaginal se vuelve menos densa y más resbalosa, transparente y abundante. Se recomienda anotar toda la información obtenida mediante estos métodos, para poder compararla mes a mes.
  • Sistema para la predicción de la ovulación: Se compra en cualquier farmacia. Con este sistema, se analiza la orina para identificar una hormona llamada luteinizante (LH). Cuando el índice de LH aumenta, se liberan los óvulos de los ovarios. Este sistema le indicará cuando el índice está aumentando. Se recomienda utilizarlo 10 días después del comienzo de la última menstruación.

Nueve de cada diez parejas logran la concepción en el período de un año. Si han intentado el embarazo por más de un año sin lograrlo, les recomendamos consultar con un médico. Posiblemente les hará algunos análisis para detectar posibles problemas y luego les planteará un tratamiento. Las complicaciones que más se observan son: mujeres con ovulaciones irregulares, con ovulaciones poco frecuentes, con las "trompas de Falopio" dañadas y hombres con índices bajos de esperma o esperma anormal.

Los hombres pueden mejorar la producción de esperma:

  • Dejando de fumar.
  • Limitando la cantidad de bebidas alcohólicas que toman.
  • Dejando la marihuana y otras drogas. 
  • Usando boxers o pantalones sueltos en vez de calzoncillos y pantalones ajustados.
  • Si toman medicamentos, deben consultar con el médico para saber si alguno puede afectar la fertilidad.

Posiciones para favorecer la concepción:

Si bien no están comprobadas científicamente las mejores posiciones para favorecer la concepción, sí hay razones lógicas y muchas parejas que han relatado experiencias positivas al intentarlo. Por ejemplo, favorecen las que permiten que el esperma quede lo más cerca posible del cuello del útero y aquellas en que la gravedad juega a favor.

  • El misionero: una posición clásica, ya que el hombre se debe colocar encima de la mujer. Ayuda aún más si la mujer se coloca una almohada debajo de la cadera. La almohada eleva la pelvis, entonces el esperma tiene vía directa hacia las trompas. 
  • De manos y rodillas: la mujer debe apoyarse sobre las palmas de sus manos (en cuatro "patas") y el hombre debe colocarse detrás o encima de ella. 
  • De lado: los dos deben estar acostados, la mujer debe darle la espalda al hombre, él la penetra por detrás. 
  • El arco: la mujer debe estar acostada boca arriba con las piernas abiertas y flexionadas y el hombre debe colocarse frente a ella de rodillas. La cadera de la mujer debe estar ubicada sobre las piernas de él. 
  • Las piernas en los hombros / La profunda: la mujer debe estar acostada boca arriba y debe colocar sus piernas sobre los hombros del hombre.


Se deben evitar las posiciones que dificultan que el semen penetre en la vagina. Por ejemplo:
La mujer encima del hombre (sentada, acostada, de rodillas o de pie). La gravedad hace que llegue menos semen a la vagina.


También existen algunos trucos:

  • Que la mujer se quede recostada boca arriba hasta una hora después de la relación sexual. José Antonio Vidart, director del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad Complutense de Madrid aconseja que "después del acto sexual la mujer permanezca acostada boca arriba durante unos 10 o 15 minutos", aunque la eficacia de este método no esté comprobada". Algunos recomiendan incluso que coloque las piernas hacia arriba, por ejemplo apoyadas contra una pared.Tampoco ir a higienizarse enseguida de ocurrido el acto sexual.
  • Que la mujer tenga el orgasmo. Las contracciones que se producen en el útero facilitan la "carrera" de los espermatozoides. 
  • Tener relaciones aproximadamente cada 48 hs. durante la semana central del ciclo. Como señala el Dr. Antonio González, jefe del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Materno-infantil La Paz de Madrid, "un truco para lograr un embarazo consistiría en favorecer un ritmo de relaciones sexuales alrededor del día 14, dos días antes y dos días después. Tener relaciones cada 48 horas, por ejemplo, alrededor de los días que rodean el día 14 del ciclo, con un período de abstinencia previo de dos o tres días, pone en marcha las condiciones básicas para que surja un nuevo embarazo". 
  • Como señala anteriormente el Dr. González, la abstinencia es buena para la concepción, e indica por qué: "la concentración de espermios en el líquido seminal del hombre es mucho mayor, si tiene dos o tres días de abstinencia. Si el hombre no tiene relaciones sexuales durante dos o tres días, la cantidad o los millones de espermios en ese líquido seminal son superiores, que si tiene relaciones todos los días". 
  • No obsesionarse en quedar embarazada porque esto hace que el acto sexual se vuelva reproductivo. No es bueno que generen presiones extras a la búsqueda del embarazo.
  • Eliminar el estrés por otras causas (laborales, familiares, sociales o de pareja).


Fantasía & Realidad

Son tantos los mensajes que las parejas reciben hoy en día a través de películas y telenovelas que existen muchas fantasías relacionadas con la posibilidad de un embarazo: por ejemplo que si una mujer introduce semen que quedó en un condón en su vagina puede quedar embarazada, o si su pareja introduce un dedo con semen. Este tipo de cosas que pueden llegar a verse en relatos de ficción, no suceden en la vida real.

Sexo cuando el embarazo no llega

Como señalamos anteriormente, no es bueno obsesionarse en quedar embarazada porque el acto se vuelve reproductivo y se generan presiones extras. Cuando el embarazo no llega, muchas veces se "cobra" en la cama, por ejemplo, con falta de deseo sexual, disminución de la frecuencia de las relaciones, anorgasmia, eyaculación precoz o disfunción eréctil. También muchas parejas abandonan las relaciones en los días que no hay posibilidades de embarazo (hasta abandonar las relaciones incluso en los días fértiles). Se pasa del "sexo pasión" al "sexo trabajo". Por otro lado, muchas parejas que se someten a diferentes tratamientos pasan por muchas emociones que afectan a la sexualidad de la pareja.  

Las mujeres suelen arrastrar un duelo cuando son infértiles y los hombres suelen sentir frustración y falta de deseo sexual. Esto le puede causar eyaculación precoz y disfunción eréctil. Si están pasando por un momento complicado, es importante que se mantengan unidos y que se fortalezcan como pareja. Por lo general, a la persona que es infértil le cuesta entender que la persona que está a su lado lo elige independientemente de esta situación.

Si están pasando por alguna de estas experiencias anteriores, les recomendamos que consulten con un ginecólogo en primer lugar, y luego con psicólogo. El especialista podrá prepararlos para el stress que conlleva un tratamiento y podrá ayudarlos a entender que el sexo no es algo que está sólo al servicio de la concepción.

Fuentes consultadas:
www.mundobebe.com, www.webconsultas.com, www.consumer.es, www.guiainfantil.com
Supervisado por el Dr. Gerardo Vitureira