Síndrome de Covada: qué es y cuáles son los síntomas

¿Estás embarazada y tu pareja tiene antojos y náuseas como vos? No es que te esté imitando, sino que puede ser que tenga Síndrome de Covada.

Covada deriva de la palabra francesa couver y significa incubar. El término se origina en los pueblos europeos gracias a la práctica de un rito muy antiguo que consistía en que los niños quedaran a cargo de los padres luego de su nacimiento. El Síndrome de Covada refiere a un estado de empatía que desarrollan ciertos hombres cuando su pareja está embarazada, mediante el cual sufren algunos trastornos propios de un embarazo.
Aunque a simple vista lo parezca, el Síndrome de Covada no es una enfermedad. Según el libro Qué esperar cuando se está esperando, se calcula que entre un 11 y 65% de los hombres sufre molestias similares a las de sus parejas. Esto demuestra que cualquier hombre puede sufrir dicho síndrome y no existe ninguna predisposición a padecerlo.

Cómo se produce

La explicación a este síndrome se desprende de la psicología. La identificación con la mujer es la razón principal por la cual el hombre sufre de sus mismos síntomas, durante el embarazo.
Aunque todo se origina en la mente del hombre, se manifiesta de forma física. Esto se debe a que el sistema nervioso humano se divide en dos partes: el sistema nervioso somático y el sistema nervioso autónomo. Este último es que el encargado de regular las funciones involuntarias del cuerpo, por ejemplo la respiración. A su vez, se afectado inconscientemente por los sentimientos y estados de ánimo de la persona. Esto provoca que en el hombre se manifiesten síntomas propios del embarazo de una mujer, cuando su pareja está en pleno estado de gestación.


Síntomas

Entre los síntomas más comunes del Síndrome de Covada se encuentran las náuseas, mareos y vómitos. Incluso puede que el hombre aumente de peso, tenga una mayor sensibilidad a nivel sensorial (se agudizan los sentidos) y de su carácter (se torna más irritable). Los famosos antojos de las mujeres pueden ser tambié sufridos por los hombres, así como dolores abdominales o de muelas.
Todos estos son síntomas reales que el hombre padece, aunque no esté embarazado. De todas maneras, ninguno de ellos es dañino y se puede consultar con un médico pero no es recomendable preocuparse excesivamente. Hay que ser consciente que durante el embarazo la pareja se conecta más emocionalmente, gracias a ese deseo de ser padres. Esto recalca el hecho de que el embarazo no es solo de la mujer, sino que es propio de los hombres también.