Un festejo del corazón

Nunca organicé ningún cumpleaños. Ni siquiera los míos, porque siempre son muy sencillos y los festejo en casa de mamá que tiene más espacio o, si el tiempo acompaña, en algún parque. Nunca, hasta ahora, que Alma cumplió un año.

Por Florencia para Baby Dove

Nunca organicé ningún cumpleaños. Ni siquiera los míos, porque siempre son muy sencillos y los festejo en casa de mamá que tiene más espacio o, si el tiempo acompaña, en algún parque.
Nunca, hasta ahora.
Alma cumplió un año. 
Para el festejo de este acontecimiento tan único, con Lolo hicimos una lista y, entre amigos y familiares que confirmaron que participarían, se cerró en 65 adultos y 13 niños.
Con mi gran compañero de vida somos muy sencillos y prácticos. Después de conseguir local con esa capacidad, activamos nuestras ideas sobre cómo nos gustaría que fuera el cumple en sí.
Nuestro gran aliado para inspirarnos fue Pinterest. Después de varias ideas, concretamos en que la temática sería arcoíris. Les dejo el link del tablero que creé: https://ar.pinterest.com/fbacelo/bday-alma/
En función de eso definimos la decoración del salón. Utilizamos globos. Los manteles fueron blancos con sobremanteles de diferentes colores- y los centros de mesa frascos de vidrio con encaje blanco y cintas de colores y flores blancas naturales sostenidas por arena.
La mesa de la torta fue sencilla. En un mantel blanco reposaban cintas gruesas con los colores del arcoíris que caían hasta el piso. Reutilizamos las letras en mdf con el nombre de Alma del Baby Shower y compramos un 1 grande. Los pintamos en plateados y decoramos con encaje.
Además, una de las hermanas de Lolo nos prestó unas bandejas divinas en blanco para colocar muffins que ella cocinó con mucho amor -¡le quedan exquisitos!-.
En la entrada del salón, colocamos una mesa grande con las sorpresitas que estaban en bolsas de papel -de esas de panadería- con una nube de cartulina blanca con el nombre de Alma y cintas bebé con los colores de la temática, claro.
Lolo hizo un marco de madera que barnizó y luego lo decoré con flores blancas pequeñas de un encaje que tenía mi abuela "del año del jopo". Imprimimos fotos de Alma desde la panza hasta el momento y las colocamos con palillos de colores.
Además, mis primas hicieron un video que nos hizo moquear a todos.
Los souvenirs fueron unos arcoíris tallados en madera pintados. Los acompañaba una etiqueta que decía: "Gracias por llenar mi vida de colores".
A la madrina se le ocurrió hacer unos arcoíris en pvc que adornaron la mesa de la entrada en la que pusimos el marco con las fotos, los souvenirs, las sorpresitas y el cuaderno del Baby Shower de Alma que estuvo ahí presente para escribirle un año después de su nacimiento.
Con respecto a la comida, con Lolo somos vegetarianos. En el cumple no había carne. Mamá, que es repostera y cocinera, hizo sus deliciosas tartas, los postres y, por supuesto, la torta. Una de las hermanas de Lolo hizo los muffins - como ya conté-. Mis suegros hicieron las pizzas - las cuales servimos con muzzarella y varios gustos-. Y entre toda la familia, el día anterior a la celebración, realizamos sándwiches, empanadas y arrolladitos primavera (tenemos la suerte de pertenecer a una familia de cocineros).
Todos los que nos acompañaron nos dijeron que pasaron precioso. Alma disfrutó de brazo en brazo, comiendo, riendo, sintiendo ese amor que tantos seres le tienen desde que supieron de su llegada.
Como papás, fue un desafío precioso que disfrutamos con serenidad. Organizar para compartir con ese motivo tan majestuoso quedará en mi memoria para siempre. Toda la previa, el durante y el después. Es que los festejos del corazón son así, sencillos pero profundos.