|
Este juego es un clásico de todos los tiempos. Consiste en colocar a uno de los niños vendado en el centro del salón. Despúes de haberlo hecho girar tres vueltas para marearlo un poco, la gallinita (o el gallito) tendrá que intentar atrapar a alguno de los jugadores, quienes deberán tratar de esaparse. Si logra capturar a alguno, aquel chico deberá cambiarle el puesto y se reiniciará la ronda. Como precaución, se aconseja tener muy en cuenta que el salón esté libre de muebles, artefactos eléctricos o calefactores, que puedan resultar peligrosos o causar el tropiezo de los participantes.
|