La alergia es una reacción inusual del organismo frente a alguna sustancia que detecta como ”peligrosa”. A las sustancias que provocan reacciones alérgicas se las llama ”alérgenos”.

Un 10% de lactantes y niños sufren algún tipo de alergia. Por ejemplo, al polen, al polvo, al pelo de las mascotas, a algunos olores, a algún tipo de medicinas o a algunos alimentos. Si el niño tiene antecedentes familiares de alergias o sufrió dermatitis atópica, es más probable que padezca esta afección.

La alergia no es una condición normal, ya que es una enfermedad. Hay niños que son más propensos a tener alergias, por ejemplo, los niños con antecedentes familiares de esta enfermedad, ya que se transmite en forma hereditaria. También tienen más riesgos de tener alergias los niños que hayan padecido dermatitis atópica. La dermatitis atópica es un eccema que puede aparecer en los primeros meses del bebé. Se manifiesta a través de manchas rojas y secas y causa picazón intensa. 

Sistemas u órganos donde se manifiestan las alergias: 

Alergia en vías respiratorias

Los niños que padecen alergia en vías respiratorias son los que sufren síntomas como secreción nasal, estornudos o picazón. Rinitis alérgica o asma son los síntomas de las reacciones alérgicas que se producen en las vías respiratorias. Para ayudar a evitarlos se aconseja no tener ni perros ni gatos en la casa, no estar expuestos a mosquitos, evitar lugares donde hay  concentración de polen, limpiar con aspiradora para evitar que vuele polvo con la escoba, evitar tener alfombras, peluches y libros en el dormitorio del niño.          

Alergia en piel 

Los niños que tienen este tipo de alergia, reaccionan ante un agente externo que contacta con la piel. Las reacciones que pueden aparecer son enrojecimiento de la piel o urticaria (manchas rojas en la piel), ampollas, inflamación, picazón intensa, erupción o descamación. Ante la alergia en piel también se recomienda evitar la presencia de perros, gatos u otros animales. También deberán prestar atención a determinados alimentos y medicamentos. A su vez, evitar picaduras de insectos (no estén expuestos en lugares donde puede haber insectos o utilizar siempre productos antimosquitos). También deberán evitar estar expuestos al sol. Todos los productos que se utilizan en contacto con la piel deben ser hipoalergénicos.

Alergia ocular

A la alergia ocular también se la conoce como “conjuntivitis alérgica” y se produce cuando se inflama la mucosa conjuntival. Las reacciones y síntomas que pueden darse en un niño con alergia ocular son: ojos rojos, picazón o ardor en los ojos y lagrimeo. A su vez, puede manifestarse junto a la rinitis alérgica (alergia por vía respiratoria). Los niños que padecen alergia ocular, deberán evitar el polen, algunos alimentos y el polvo. En casos necesarios se trata con gotas adecuadas para esta afección.     

Alergia alimentaria

Las alergias alimentarias pueden producirse por diferentes alimentos y no solo por la ingestión de los mismos sino también por el contacto o la inhalación. Cuando sospechan que un niño tiene alergia, se recomienda detectar si es un alimento el que produce la alergia para eliminarlo de la dieta por lo menos durante seis meses. Luego se puede volver a probar, pero si se repite la reacción, se deberá eliminar el mismo completamente de la dieta del niño. Se recomienda consultar al pediatra, ya que puede aconsejar sustitutos cercanos a algunos alimentos que el niño no pueda consumir. El pediatra español Carlos González señala que la alergia a los alimentos casi siempre es provocada por las proteínas. A su vez, afirma que los niños que toman leche materna, pueden verse afectados por los alimentos de la dieta de la madre, ya que tanto los alimentos como los medicamentos pasan a la leche de ésta. Las reacciones son muy claras (pueden ser cutáneas, digestivas o respiratorias) y aparecen poco después de la ingestión (entre 30 minutos y dos horas). No hay que confundir alergia alimentaria con intolerancia a algunos alimentos, ya que no son lo mismo. Mirá los alimentos que comúnmente provocan alergia más abajo en esta nota.   

Alergia a medicamentos 

Para saber si un niño tiene alergia a algún tipo de medicina, es recomendable que observen si tiene algún síntoma cutáneo (urticaria) que puede causar picazón intensa o dolores abdominales luego de haberle administrado el mismo. Si es así, deberán suspender completamente la medicación y consultar con su médico. Como señalamos en la alergia alimentaria, los niños que toman leche materna, pueden verse afectados por los medicamentos que toma la madre, ya que pasan a la leche. Mirá los medicamentos que pueden causar alergia más abajo en esta nota.

Algunas recomendaciones: 

Los especialistas realizan observaciones clínicas en los niños que tienen posibilidades de poseer algún tipo de alergia. A su vez, un médico alergista puede solicitar pruebas cutáneas. La leche materna defiende a los bebés de las alergias, por lo que es altamente recomendable. A los niños más grandes, conviene no brindarles ciertos alimentos como la naranja y la frutilla (y la lista de alimentos del recuadro), que eviten el humo de tabaco, la exposición de polvo y el pelo de mascotas como de perros y gatos. También hay que tener en cuenta que el clima puede afectar a los niños que poseen algún tipo de alergia, como por ejemplo cuando hay mal tiempo, humedad y cambios bruscos de temperatura. También hay que saber que no siempre las alergias se manifiestan con la misma intensidad, hay períodos de empujes que suelen ser más molestos y otros en que aún estando expuestos a alérgenos, las reacciones son más suaves. 

Los alimentos, que comúnmente provocan alergias son: 

La leche, el maíz, las nueces, el pescado, el trigo, el huevo, el chocolate, la naranja, la frutilla, el cerdo, el pollo y el tomate. 

Y en menor medida: La mostaza, las legumbres, la papa, la harina de avena, el pepino, el ajo, el centeno, el cordero, la manzana, la gelatina, el durazno, el arroz, el aceite de sésamo, la zanahoria, las arvejas y el alcaucil.

Los medicamentos que causan alergia con mayor frecuencia son: 

– Antibióticos
– Antiinflamatorios
– Antiepilépticos
– Anestésicos
– Medios de contraste iodados

Las alergias y las mascotas 

A diferencia de la creencia popular, los niños que son criados en casas con dos o más perros o gatos durante su primer año de vida, tienen  menos posibilidad de sufrir alergias que otros que no son criados con mascotas, según un estudio realizado por el Journal of the American Medical Association, en Estados Unidos. El estudio fue avalado por el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID) y por el Instituto Nacional de Ciencias de Salud Medioambiental (NIEHS), ambos de ese país.

“El hallazgo más sorprendente de este estudio es que estar en contacto con mascotas desde los primeros meses protege no sólo contra alergias a los animales, sino también contra otros tipos de alergias muy comunes, como al polvo o al césped” dice Marshall Plaut, M.D., jefe de la sección de mecanismos contra la alergia en el NIAID. “Otros estudios han sugerido la protección que genera estar en contacto con mascotas contra alergias y síntomas del asma, pero generalmente han estudiado solamente si estar con mascotas reduce la alergia a éstas. Este nuevo descubrimiento cambia la visión que tienen los científicos acerca de estar en contacto con mascotas; ahora deben descubrir cómo es que estar con mascotas causa un cambio en el sistema inmunológico en lugar de una respuesta alérgica.”  

En el estudio, su autor principal Dennis R. Ownby, M.D, del Colegio Médico de Georgia y colegas, sugieren que una bacteria portada por las mascotas puede ser la responsable de reprimir una respuesta alérgica del sistema inmunológico. Esta bacteria libera unas moléculas denominadas endotoxinas, que provocan que el sistema inmunológico no responda a agentes alérgenos. Por el contrario, las endotoxinas estimulan al sistema inmunológico a activar un tipo de células que bloquean las reacciones alérgicas, las Th-1.

Los investigadores estudiaron a 474 niños desde su nacimiento hasta los seis o siete años. Cuando los niños tenían un niño, contactaban a sus padres por teléfono para averiguar cuántas mascotas tenían en su casa. Cuando los niños cumplían los dos años, los investigadores medían el nivel de partículas de polvo en sus dormitorios. Cuando los pequeños tenían seis o siete años, se les realizaban dos estudios, uno de sangre y otro de la piel, en los que se comprobar si poseían anticuerpos contra alérgenos comunes.

Luego de ajustar ciertos factores, como el nivel de partículas de polvo que causan alergia, padres fumadores y si actualmente tenían perros o gatos, los investigadores encontraron que aquellos niños expuestos a dos o más perros o gatos durante el primer año de vida tenían, en promedio, de un 66% a 77% menos probabilidad de sufrir alergias que aquellos que no habían tenido mascotas o tuvieron solamente  durante su primer año de vida.

Traducido de: Multiple Pets May Decrease Children’s Allergy Risk, en http://www.nih.gov/news/pr/aug2002/niaid-27.htm

Fuentes: www.laalergia.com, kidshealth.org

Carlos González, “Entre tu pediatra y tú. Lo que necesitas saber para criar a tu hijo de forma natural”.  

Supervisado por el Dr. Alejo Suárez, Medico ORL Hospital Británico, Laboratorio de Otoneurología.
Imagen: www.morguefile.com

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