La anticoncepción de emergencia utiliza métodos para evitar el embarazo después de haber tenido relaciones sexuales sin la protección adecuada.

En qué casos debe utilizarse

Se puede usar cuando se rompe un preservativo, después de una violación o en cualquier caso de relaciones sexuales no protegidas. No debe utilizarse sin supervisión y prescripción médica. No debe ser utilizada como método anticonceptivo habitual ya que la anticoncepción de emergencia no es tan efectiva como un método anticonceptivo permanente.

Divulgar la existencia de este método anticonceptivo es un paso muy importante para reducir los embarazos no deseados y la necesidad de inducir a un aborto. Entre los adolescentes es muy común que corran el riesgo de embarazos ya que generalmente no utilizan ningún tipo de método anticonceptivo.

En Uruguay hay píldoras que se toman de a 2 en las primeras 120 horas después de haber tenido relaciones sin protección, que contienen progestina solamente y otras que combinan progestina y estrógeno y se toman de diferentes formas.

Circunstancias en que puede ser necesaria la AE:

  • rotura del preservativo. 
  • olvido de iniciar a tomar los anticonceptivos orales en la fecha indicada.
  • después de una reunión donde se bebió tanto que ni se pensó en anticonceptivos.

“Apenas lo conocía, le dije que no me quería acostar con él, pero me forzó a tener relaciones sexuales”.

Aunque no se conocen estudios confiables de los nacimientos de mujeres embarazadas que tomaron medidas de AE estando ya embarazadas o en los casos que el método fracasó en la prevención del embarazo, existen razones para pensar que no aumenta las posibilidades de defectos de nacimiento, una de ellas es considerando los estudios que han examinado los nacimientos de las mujeres que inadvertidamente siguieron tomando anticonceptivos orales sin saber que estaban embarazadas no han demostrado un aumento en el riesgo de defectos de nacimiento. (Ya que contienen las mismas sustancias que las pastillas AE). Si tienes alguna duda con respecto a este artículo, cuya intención es informativa y educativa, consulta con tu médico de confianza.

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