Por María Soledad Vieytes

Lic. en Psicología

En los talleres de Masaje para familias con bebés (0 a 12m), es importante transmitir la importancia del Contacto Nutritivo desde la técnica de masaje infantil, una técnica tierna que por medio del tacto consciente y amoroso, que permite comunicarse de una manera básica e intuitiva con el cuerpo y emociones de los/las bebés.

La Asociación Internacional de Masaje Infantil (AIMI) fue creada en 1992 para que, desde el principio de la vida, todos los bebés del mundo reciban tacto nutridor. El tacto nutridor se vincula a todas las acciones relacionadas al: mecer, sostener, contener, abrazar, acariciar, arrullar, etc. que implican contacto físico. 

En este sentido, el masaje es una de las tantas acciones que se pueden desarrollar en función del tacto nutridor. Cuando, por ejemplo, se realiza el simple acto de poner las manos sobre el cuerpo del bebé, se está haciendo una acción de contacto, de proximidad que, si bien no implica movimiento, sí conlleva el sentido de la promoción del contacto piel a piel. Es más, aún sin poner las manos en el cuerpo, sino reposando encima, casi como tocando, también se genera una cercanía fundamental. Esta proximidad tiene una función de continuidad con el abrazo del útero que vivió el recién nacido. Ya que tacto es el sentido que primero se desarrolla en el útero y es el último que se pierde antes de morir. Por lo tanto, es importante desarrollar conciencia sobre cómo aproximarse al cuerpo del bebé.

El masaje ayuda en ese sentido: los estudios indican que el sentido del tacto se desarrolla entre la sexta y novena semana de gestación. La piel es extraordinaria, y hay muchos libros que pueden ayudar a descubrir todas sus maravillas. Es el órgano más grande y la primera y más importante conexión del ser humano con el mundo. El conocido antropólogo Dr. Ashley Montagu, escribió: “Los seres humanos no pueden sobrevivir sin el tacto; es una necesidad básica”.

En efecto, así es. Sin el tacto, el bebé humano moriría con toda seguridad. Con el tacto saludable, el bebé humano no solamente sobrevive, sino que alcanza todo su potencial.

La importancia del contacto piel a piel, adquiere un valor significativo como puerta de conocimiento del mundo. El bebé que se encontraba en el útero pasa al mundo exterior cuando nace, y necesita estar en contacto cuerpo a cuerpo para que ese pasaje no sea sufrido con gran impacto. Es lo que se llama exterogestación, el tiempo en que si bien se está afuera del útero aún se necesita el contacto físico para terminar el proceso de gestarse, desde una necesidad de ser llevado.

Su acomodación, asimilación y descubrimiento gradual junto al cuerpo de otro, vuelven importante la defensa de este contacto del bebé con otro ser, concibiéndolo como un derecho humano y la Sociedad y el Estado aún colocan claros obstáculos para su ejercicio.

Por lo tanto, desde aquí se intenta no solo promover el contacto nutritivo, sino que se parte de una lucha internacional por los derechos de los padres hacia sus bebés y de los bebés hacia sus figuras de protección y cuidado ante las violencias institucionales e históricas que permanecen.

La invención de la infancia discriminada del mundo adulto, en occidente, se produjo en la modernidad para sus fines de disciplinamiento y control, los bebés en esa triste historia han sido silenciados como objetos que no sienten emociones, sino sólo necesidades fisiológicas a cubrir.

El mundo adulto que acoge, es un mundo que tiene en su genealogía, en su historia el maltrato social e institucional hacia la infancia. Hay que revertir este legado para nuevas generaciones.

El derecho al contacto y a ser reconocido por él permite, entre otros procesos, dinámicas,  sincronías y ritmos. En los cursos de masaje hay que hacer énfasis en el yo/piel, como primer eslabón para la posibilidad de ser.

Por esto, "masajear a un bebé, hacer contacto sensible con la infancia, sirve para toda la vida", no tiene costo, parte de las manos y queda latente como protección que cubre el desvalimiento, la vulnerabilidad y el desamparo.

“Lo que el niño requiere para prosperar está determinado, es ser tocado y transportado, y acariciado, y abrazado y arrullado, incluso si no es amamantado. Es en el tacto, el transporte, las caricias, los cuidados, y los mimos en lo que hay que enfatizar, pues parece que incluso en ausencia de otras muchas cosas, estas son las experiencias básicas tranquilizadoras de que el niño debe gozar de si ha de mantener su aspecto de salud”. (Montagu).

Desde otra rama de las ciencias humanas, el neurólogo Richard Restak lo dice así, “El contacto resulta que es tan necesario para el desarrollo normal de los bebés como el alimento y el oxígeno”.

Una crianza con tacto reconoce que la piel es el primer lenguaje, y a través de los talleres de Masaje se aprende sobre la técnica creada por Vimala Schneider (fundadora de la Asociación Internacional), que integra masaje sueco, hindú, reflexología infantil y principios del yoga.

El masaje por supuesto que no es terapia, es un arte antiguo que algunas sociedades lo conservan y lo vinculan a la salud.

En cada taller se aprende parte de la técnica, (en piernas, pies, brazos, manos, vientre, pecho, espalda, cara),  se transmite con un bebé muñeco que acompaña en las clases. Las familias asisten con sus bebés para aprenderla. En cada taller hay un espacio de intercambio en relación a diversos temas que las familias proponen y los contenidos que son parte de cada taller como: el llanto en los bebés, señales, estados emocionales, reflejos, momentos adecuados para el masaje, la importancia del permiso,  ejercicios de relajación, el aceite recomendado, etc.

Beneficios del masaje:

Beneficios para los bebés:

Interacción:

Fomenta la comunicación con el exterior.

Estrecha los vínculos afectivos seguros.

Proporciona seguridad y confianza.

Relajación:

Facilita un sueño profundo y de mejor calidad.

Potencia el desarrollo del sistema nervioso.

Tonifica la musculatura.

Estimulación:

Su sistema inmunológico, endocrino, equilibra los niveles de oxígeno.

Reduce las hormonas causantes del estrés y ayuda a generar hormonas del placer (oxitocina).

Ayuda a conocer el cuerpo.

Colabora con el aprendizaje de ritmos.

Alivio:

De dolor cólico, estreñimiento y pequeñas incomodidades del aparato digestivo.

Libera  tensiones, tanto físicas como emocionales.

Facilita la expresión de los sentimientos ofreciendo soporte y contención.

Beneficios para los padres, cuidadores:

Aporta placer, relajación, confianza y seguridad para la crianza.

Espacio y tiempo de calidad con el-la bebé.

Contribuye a una crianza respetuosa, afectuosa y compartida.

 

Curso completo de Masaje para Bebés de 0 a 12 meses:

Comprende 5 talleres. Objetivo: promover el contacto nutritivo, la comunicación con los niños/as para que sean amados y respetados en todo el mundo.

El curso de masajes es una de las propuestas del Proyecto AMALTEAS Contacto Nutritivo y Expresión Primitiva para familias con bebés. También hay talleres de danza con bebés, porteo de bebés, canciones de cuna (propuestas para favorecer el contacto y el disfrute entre padres e hijos pequeños).

Dalí Art Boutique – Tomás Diago 701 y Solano Antuña. 

Celular: 091 053 197.

Blog: www.amalteasm.blogspot.com

Facebook: Amalteas Masaje Infantil IAIM Uruguay.

Mail: amalteasmasajeinfantil@gmail.com 

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