Si tu hijo se queja por las noches de dolor en alguno de los miembros inferiores (por ejemplo, le duele el muslo, la pantorrilla, la pierna o detrás de la rodilla) y no tiene ningún otro síntoma, posiblemente se trate de un dolor de crecimiento.

Es una causa muy frecuente de consulta y se da mayormente en niños varones de entre tres y cinco años o de entre ocho y doce, que practican algún deporte. Se recomienda consultar con el médico para que pueda realizar un examen físico e indicar si es necesario seguir algún tipo de tratamiento. El Prof. Titular Dr. Alejandro Cuneo, especialista en Ortopedia y Traumatología, explica de qué se trata.

Causas

Es muy normal que los niños se pasen el día corriendo, saltando, trepando y jugando en movimiento en casa o en los recreos de la escuela y esto puede provocar dolores de crecimiento. Por esto, es que es más frecuente en niños que hacen deportes, ya que la actividad que realizan es más intensa. También tiene mayor prevalencia en varones por el tipo de juego y actividades deportivas que realizan (fútbol, básquetbol, etcétera).

Como señala el Dr. Cuneo, “habitualmente se plantea que los dolores pueden darse por fatiga muscular por la actividad que el niño hace todo el día, y también pueden darse en niños donde el crecimiento del músculo no va a la misma velocidad que el crecimiento del hueso y esto puede generar que el músculo quede en tensión después de que el niño realizó una actividad”. 

Signos y síntomas

Los dolores de crecimiento se dan en los músculos de los miembros inferiores como el muslo, la pantorrilla, la pierna o detrás de la rodilla y el único síntoma es el dolor. Cuando se trata de un problema de crecimiento, no deben doler ni las articulaciones ni los huesos.

El Dr. Cuneo indica que “hay que buscar que no tenga ningún otro síntoma además del dolor, ya que si hay rubor o está roja la zona, debemos pensar en otras posibilidades. Precisamente, estos niños [con dolores de crecimiento] son sanos, con piel sana, los rasgos de la movilidad de las articulaciones son normales pero ellos se quejan de que les duele la pantorrilla, el muslo, atrás de la rodilla, generalmente por las noches y que la molestia los despierta.

Esto habitualmente es un dolor de crecimiento. Cuando se asocian otros síntomas, es que debemos investigar si no se trata de otro tipo de enfermedad”.

Diagnóstico

Los médicos deben realizar una historia clínica y un examen físico para diagnosticar los dolores de crecimiento. El Dr. Cuneo señala que se debe realizar un buen diagnóstico y esto se logra con “un buen interrogatorio, un buen examen físico y un buen seguimiento. No se precisa ningún otro tipo de examen, como placas o análisis de sangre. Pero se debe volver a citar al paciente al siguiente mes o a los dos meses para ver si la situación se mantiene igual, mejor o peor.

A su vez, se debe plantear un tratamiento a seguir. No hay que minimizar el problema y hay que hacer un buen control y seguimiento para no errar, ya que, por ejemplo, la presentación de dolores óseos puede ser el inicio de una leucemia (el 6% de las leucemias comienza con el dolor de huesos)”.

Tratamiento

Los dolores por crecimiento se tratan principalmente con calor (masajes, bolsa de agua caliente, manta térmica, baño con agua caliente, paños previamente calentados con plancha). A su vez, pueden probar estirando la extremidad que tiene dolorida por veinte segundos, luego deben doblarla y luego repetir el procedimiento tres o cuatro veces más. También el médico puede recetar un antiinflamatorio o  analgésico.

El Dr. Cuneo sostiene que  “se tratan con el calor, por ejemplo, con el calor de la mano, con el masaje de la madre, con una bolsa de agua caliente o una manta térmica. Todas estas cosas que dan calor relajan la musculación y alivian el dolor. Si uno no lo trata, el dolor puede durar entre treinta minutos y dos horas”. Si el niño se queja cuando hacen el masaje o cuando lo tocan, el dolor no es de crecimiento, sino que posiblemente se golpeó esa zona con anterioridad.

Los padres y los médicos

Los padres deben estar atentos a la evolución del cuadro y si el dolor es frecuente deben llevarlo a niño al médico. Los dolores de crecimiento no son permanentes, por lo que pueden tener días sin dolor y que después éste vuelva a aparecer. Pero como indica el especialista,  “hay que consultar al médico para controlar, hay que tener claro cuáles pueden ser los diagnósticos diferenciales que hay que descartar para no cometer errores. Los padres pueden ayudar llevando a su hijo al médico, controlándolo y haciendo hincapié en lo que el médico le dice. Deben vigilar la frecuencia, la intensidad del dolor, más que nada en las noches. La mayor ayuda de los padres es alinearse con el médico en el seguimiento”.

Hay que saber…

-Los dolores de crecimiento son una causa muy frecuente de consulta. Hasta un 40% de consultas de varones de estas edades suelen ser por dolores de crecimiento.

-Los dolores de crecimiento son más frecuentes en los niños que en los adolescentes. Habitualmente se dan entre dos picos de edades: entre los tres y los cinco años y entre los ocho y los doce años.

-Los especialistas que tratan estos problemas son los Traumatólogos y Ortopedistas infantiles y en algunos casos se puede derivar a fisioterapeuta.

Fuentes consultadas: Entrevista al Prof. Titular Dr. Alejandro Cuneo, especialista en Ortopedia y Traumatología.
Dolores de crecimiento en kidshealth.org


Consejos para aliviar el dolor de piernas de los niños en crecerfeliz.es

¿Tu hijo siente dolores pero no son de crecimiento? Muchas patologías reumáticas comienzan entre la infancia y la adolescencia:

Muchas enfermedades reumáticas aparecen entre la infancia y la adolescencia y es frecuente que las personas que padecen una enfermedad con estas características lleguen a la edad adulta sin un diagnóstico.

El reumatólogo Enrique Calvo, portavoz de la Sociedad Española de Reumatología (SER), señaló que es importante que consulten lo antes posible para detectar la enfermedad a tiempo y así poder tener una mejor evolución de la misma. Indicó que “a muchas de estas patologías se les puede hacer frente y cuanto antes actuemos, mejor será la calidad de vida”.
Para anticipar este tipo de situaciones, la Sociedad Española de Reumatología (SER) comenzó una campaña dirigida a adolescentes que se llama “Más que un dolor” (www.masqueundolor.com). Es una campaña que además de contar con su sitio web está presente en las redes sociales.    

Fuente: Consultor de Salud
Imagen: www.morguefile.com

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