Consejos prácticos para saber como actuar con un niño en caso de accidente; consejos para la correcta higiene dental y más.

¿Qué hacer cuando ocurre un accidente en un niño?

Lo primero es no perder la calma, concentrándose en los procedimientos más eficaces: pedir ayuda profesional, e iniciar los primeros auxilios:

1- Quemaduras: En este caso se aplicará agua fría y se cubrirá con gasa, sin romper las ampollas.

2 – Caídas: Si el dolor es muy intenso, no debe movilizarse ni ser trasladado, sin asistencia médica.

3 – Asfixia: Por cuerpos extraños no debe intentarse la extracción manual. Si el mismo es pequeño se voltea el niño tomándolo por los pies y golpeando su espalda.

Si es más voluminoso, se toma al niño por la espalda rodeando con los brazos en forma de cinturón y ejerciendo una presión fuerte y decidida.

Mayores de un año:

Con los brazos alrededor de la cintura, la palma de una de las manos, ayudada por la otra, se aplican en 6 a 10 compresiones abdominales rápidas, orientando el movimiento hacia adentro y arriba, en la línea media, por encima del ombligo.

4 – Ahogado: Se realiza con ventilación boca-boca apretando con una mano la nariz, mientras se insufla sin excesiva presión, a ritmo regular.

Si el paciente carece de pulso palpable, se completará la reanimación, con masaje cardiaco externo.

Se procurará la asistencia en el lugar, por un equipo especializado en resucitación en el menor plazo y se coordinará el traslado en las mejores condiciones, al hospital mas cercano.

Preocupa aumento de accidentes infantiles

Los accidentes infantiles se han convertido en una importante preocupación por el gran aumento que se ha comprobado en los últimos años. Ello se atribuye a que en la actualidad, los niños crecen rodeados de fuentes de peligro que antes no existían y que además, con frecuencia mayor, pasan períodos más prolongados sin vigilancia.

Tanto ha aumentado la morbilidad de los accidentes, que en la actualidad constituyen la primera causa de muerte a partir del segundo año de vida.

Aunque la mayor parte de lesiones accidentales son previsibles, no se trata de sobreproteger al niño que, con la ayuda de los padres, aprenderá que existen riesgos. 

Normalmente, los pequeños accidentes cotidianos son útiles para tomar conciencia de que pueden ocurrir accidentes mayores y prevenirlos. 

Los aspectos a tener en cuenta para realizar una prevención eficaz, cambian de acuerdo con la edad del niño y con el entorno en el cual se encuentre:

Desde los primeros meses de edad la primera medida preventiva será la de crear un ambiente seguro a su alrededor, eliminando en lo posible los principales riesgos que para cada edad presenta el entorno.

En segundo lugar, será necesario educar y conocer al niño, sabiendo cuáles son las capacidades que tiene, ayudándole a desarrollar habilidades que le permita enfrentarse con la máxima seguridad a los diferentes riesgos.

Para la prevención de accidentes es útil considerar los riesgos en relación a las diferentes zonas de la casa en que pueden ocurrir.

La cocina es el lugar considerado más peligroso, especialmente durante la cocción, los niños deben mantenerse alejados de ella. Además, se debe procurar guardar los productos de limpieza, los cuchillos, las tijeras, los fósforos y encendedores en lugares no accesibles así como no permitir jamás que los niños manipulen las llaves del gas ni los enchufes.

En el baño hay que tener cuidado con las caídas, la temperatura elevada del agua, asegurarse de desenchufar los electrodomésticos durante el baño y guardar los implementos de afeitar después de su uso, en especial las navajas.

En el dormitorio, la cuna del bebé debe ser segura para que no caiga o se asfixie. Es preferible no usar cuchetas y se debe tratar de evitar el andador.

En el resto de la casa, debe disponerse de interruptores diferenciales, asegurarse que los enchufes tienen toma de tierra y que están cubiertos. No dejar al alcance del niño tijeras, agujas, pilas, medicamentos, ni recipientes de productos peligrosos ni aun vacíos. No deben descuidarse los juguetes pequeños o con puntas, sobre todo si hay hermanos mayores.

Los medicamentos y productos tóxicos deben guardarse en lugares no accesibles. Hay que recordar que las bolsas de plástico y los globos pueden producir asfixia. Las escaleras y ventanas deben protegerse así como también los braseros, estufas de leña o eléctricas, tanto por el riesgo de quemaduras como por el de incendios.

Las armas tienen que estar guardadas en lugares en que sea imposible el acceso de un niño.

Las precauciones a tomar en la calle deben tener en cuenta que el niño no tiene madurez suficiente para conducirse como peatón hasta los 12 años.

Las precauciones en el automóvil, comunes al resto, mantienen su vigencia para los niños el uso de elementos de seguridad reduce la cifra de lesiones graves hasta en un 70%. Los menores de 3 años deben instalarse en una silla de seguridad dentro del vehículo. Los mayores requieren de cinturones de seguridad especiales ya que no conviene utilizar los diseñados para adultos hasta que lleguen a la edad de la adolescencia.

Debe evitarse especialmente que los niños viajen de pie en los automóviles o autobuses, en brazos de un adulto o con cinturón de seguridad.

El uso de protector solar es fundamental en la playa y en la piscina, así como el uso de salvavidas. 

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