En este artículo encontrarás información y explicaciones de lo que sucede en un parto normal, para que estés preparada cuando llegue el momento.

En este artículo encontrarás información y explicaciones de lo que sucede en un parto normal, para que estés preparada cuando llegue el momento.

Lee con atención. Es probable que el tuyo se desarrolle así. Recuerda que para que el parto tenga lugar tienen que producirse una serie de modificaciones en tu cuerpo, que ni suceden todas al mismo tiempo, ni se producen de la misma forma si el bebe que va a nacer es tu primer hijo, el segundo o el tercero.

Unas semanas antes…

Notarás un ligero descenso en la altura del útero. El bebé baja, fijando su cabeza en la pelvis. Esto hará que te sientas más aliviada para respirar, pero notarás que te cuesta más trabajo caminar, sintiendo molestias en los genitales externos y necesidad de orinar con mayor frecuencia. A partir del séptimo mes, sentirás que tu útero se endurece, sin dolor y sin regularidad. Lo puedes sentir durante una hora y desaparece o durante la noche o el día. Estas contracciones llamadas de Braxton-Hicks, provocan la acomodación del bebÉ y las modificaciones del cuello del útero.

Se acerca el momento…

Cerca de las cuarenta semanas de gestación, esas contracciones se harán regulares, más intensas y no desaparecerán. El cuello uterino comenzara a acortarse y dilatar, pudiendo notarse en algunos casos la pérdida de un moco sanguinolento(tapón mucoso). Esto indica que el parto se acerca pero lo puede preceder en varios días.

¿Cuándo ir a la maternidad?

Cuando tengas dos contracciones en diez minutos durante dos horas controladas en reposo. Si se rompe la bolsa de agua.

El ingreso

En las últimas semanas del embarazo, es apropiado informarse de todos los trámites administrativos que tendrán que hacer, pedir para conocer el piso de maternidad y si es posible ver las salas de pre-parto y parto. También coordinarás con tu médico si debes llamarlo desde tu domicilio, si él te vera apenas llegues o lo hará el ginecólogo de guardia. Al llegar completarán tu ficha obstétrica con: motivo por el cual ingresas, presión, temperatura, peso y otros datos de interés. También te realizarán la exploración ginecológica que consiste en un tacto por vía vaginal, para el cual deberás colaborar relajándote lo más posible. Esto se hace para controlar las modificaciones del cuello y la altura donde se encuentra el bebé.

Luego realizarán el control de latidos fetales ya sea por monitoreo o simplemente escuchando los mismos. Cuando quedas ingresada en la maternidad porque ya estás en período de dilatación, se seguirán los siguientes pasos: Te pondrás tu camisón y zapatillas. Te quitarás todo tipo de joyas. Te harán un enema. Te rasurarán la parte inferior de los genitales. Esta primera parte del trabajo de parto cuya duración es variable servirá para llegar a los diez centímetros de dilatación y el bebé irá bajando por tu pelvis.

Si no existe una contra orden, podrás caminar, estar sentada o acostada. Generalmente no dejarán que comas ni bebas nada. Puedes preguntar si te dejan de vez en cuando ponerte un poco de hielo picado en tu boca. Es posible que se utilice algún tipo de medicación, ya sea para organizar las contracciones, para relajarte, para disminuir la molestia de las contracciones o por cualquier otro motivo. En caso de que la bolsa de agua siga intacta, se procederá a su rotura. Esta maniobra no es dolorosa y notarás que a partir de ese momento, en cada contracción te saldrá líquido amniótico. Durante todo este período, tu pareja o la persona que te acompañe permanecerá contigo, ayudándote con las respiraciones, las posiciones y brindándote su continuo apoyo. Te controlarán la presión arterial, la temperatura, el pulso, se te practicarán tactos vaginales para saber como va progresando la dilatación, cómo va bajando el bebé y las posiciones que va adoptando. También controlarán en forma más frecuente los latidos fetales antes, durante y después de una contracción.

Al final de esta etapa las contracciones pueden ser cada dos minutos, con mayor intensidad y duración. Tendrás la sensación que tus fuerzas se agotan. Debes seguir con la respiración y la relajación. Ánimo, ya queda muy poco!!! También puede pasar que comiences a sentir ganas de pujar (similar a la sensación de movilizar el intestino). Si es así, debes comunicárselo a la partera o ginecólogo que te esté atendiendo, para que te indique si puedes o no pujar, pues a veces las condiciones del cuello indican que te conviene esperar, adoptando otro tipo de respiración.

La expulsión

Comienza cuando el cuello está completamente dilatado y termina con la salida del bebé. Las contracciones se harán más frecuentes, intensas y largas y sentirás como se contrae tu musculatura abdominal acompañada de unasi incontrolables ganas de empujar. Al hacerlo, sentirás una sensación de alivio, reforzando la contracción del útero y provocando la bajada del bebé por el canal de parto hasta su expulsión. Este período es de menos de una hora en un primer bebé y mucho menos en los siguientes. Haber empezado a pujar no significa que te trasladen inmediatamente a la sala de partos. En un primer bebé, permanecerás un rato empujando en la habitación, hasta que la cabecita de tu bebé se encuentre a cierta altura. Esto se hace así pues es mejor estar el menor tiempo posible en la sala de partos, ya que la posición en la mesa no es la más cómoda. Así como durante el período de dilatación adoptaste diferentes posturas, eligiendo aquellas en las que te encontrabas más cómoda, ahora para pujar harás lo mismo: semisentada en la cama, boca arriba, de costado, en cuclillas, aplicando la respiración que te enseñaron en el curso.

En la sala de partos

Te trasladarán en una camilla. De allí pasarás a la mesa o silla de parto (en algunas maternidades hay ambas). Realizarán una higiene de la zona genital y perineal, colocarán campos estériles sobre tu abdomen y piernas y mientras tanto tu seguirás pujando cada vez que tengas una contracción. La cabecita del bebé está asomando la vagina y te avisan que te harán la anestesia para la episiotomía. La episiotomía, en nuestro medio, se realiza casi sistemáticamente en las primerizas. Si la mujer ya ha parido varias veces, se valora la flexibilidad de la zona. La cabecita del bebé sale normalmente con la cara hacia abajo, se la gira con suavidad hacia la derecha o izquierda, quedando los hombros perpendiculares a ti, saliendo primero uno y después el otro y a continuación, el resto del cuerpo. Lo colocarán sobre tu abdomen y todo tu agotamiento desaparecerá. Cortaran el cordón umbilical y secarán al bebé para que no se enfríe.

El alumbramiento

Consiste en la expulsión de la placenta y las membranas. El útero continúa con contracciones sin que la madre las note. Algunos ginecólogos van suturando la episotomía mientras la placenta se desprende. Si notas que el médico o partera demoran un poco en realizar la sutura, no pienses que se debe al tamaño de la episiotomía. Es que hay que ir cerrándola por planos (de adentro hacia afuera). Los últimos puntos serán en piel y se caerán unos días después del parto. Te llevarán a tu habitación junto a tu pareja y el bebé y disfrutarás de este encuentro tan esperado!

Suerte!!!

Ojalá que este artículo solicitado por muchas de ustedes les sea de utilidad para conocer los pasos previos y el nacimiento del bebé, pero es importante insistir en que las parejas deberían, cada una, solicitar conocer las instalaciones y mecanismos administrativos y de atención de la maternidad donde tendrán su bebé. Asimismo, creemos conveniente conversar con su médico acerca de temas sobre los cuales permanentemente preguntan como episiotomia, forceps, medicación, posibilidad de ingresar o no el padre a sala de partos ya que cada institución y cada médico tienen su forma particular de actuar frente a determinadas situaciones.

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