Durante el embarazo muchas veces escuchamos hablar del cordón umbilical, sin saber exactamente qué es. Esta nota pretende sacarte esa duda.

Durante el embarazo muchas veces escuchamos hablar del cordón umbilical, sin saber exactamente qué es. Esta nota pretende sacarte esa duda.
 

Para empezar te contamos que es como un tallo gelatinoso que une el feto con la placenta. Mide entre 40 y 60 cms y su espesor puede ser de 1,5 a 2 cms.

Contiene una vena y dos arterias. Las arterias llevan al feto sangre con oxígeno y nutrientes y la vena lleva los desechos desde el feto a la placenta.

El cordón es difícil de comprimir, lo que garantiza que la sangre circule sin problema. Es sumamente elástico pudiendo aguantar tracciones de 5 kgs de peso. Y además tiene una característica que, conocerla, dejará tranquilos a muchos futuros padres: es flexible, permitiendo que el feto se mueva sin peligro. 

Si el bebé está de cola, a veces no puede darse vuelta por tener un cordón corto.

Tener un cordón largo facilita que el niño tenga alguna vuelta de cordón en el cuello o en el hombro, cosa que no influye en la salud del bebé, ni en el desarrollo del trabajo de parto y parto.

Después del nacimiento se colocan dos clips: uno bien cerca de la panza del bebé y otro unos centímetros más lejos. Luego con una tijera se hace el corte entre los dos clips. Este acto es absolutamente indoloro para la madre y bebé.

Lo que queda del cordón es lo que ustedes tendrán que curar varias veces al día y que una semana después caerá y dejará esa cicatriz que durará toda la vida: el ombligo. 

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