¿Por qué son tan importantes las primeras tomas? Descubre cómo esta leche precoz beneficia y protege a tu hijo, ‘Oro líquido’. Así es como también se conoce al calostro, el fluido amarillento y espeso.

¿Por qué son tan importantes las primeras tomas? Descubre cómo esta leche precoz beneficia y protege a tu hijo, ‘Oro líquido’. Así es como también se conoce al calostro, el fluido amarillento y espeso.

“Oro líquido”. Así es como también se conoce al calostro, el fluido amarillento y espeso que produce el pecho materno en los primeros días de vida del recién nacido y que, aunque se segregue en pequeñas cantidades, satisface todas sus necesidades nutritivas. Este precursor de la leche comienza a gotear tras el parto (antes el pecho produce una sustancia llamada precalostro), al expulsar la placenta. Es entonces cuando el cuerpo de la madre inicia una revolución hormonal que favorece la producción temprana de esta leche inimitable por sus mágicas propiedades.

Según la Dra. María José Lozano de la Torre, coordinadora del Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría, “el calostro es más precoz cuanto antes se inicie el amamantamiento, por eso es tan importante poner al recién nacido en contacto con su madre, piel con piel, en la sala de partos, y favorecer la búsqueda del pezón en la primera hora de vida”. Incluso la madre que no desea amamantar debería intentar que su hijo no se pierda este primer alimento, el más importante que tomará en su vida. 

Un alimento muy especial

El calostro es perfecto para el recién nacido porque se asemeja a las sustancias nutritivas que recibía en el útero, a través del cordón umbilical. Su aparato digestivo está acostumbrado a ellas y no le cuesta demasiado asimilarlas.

Diferente a la leche definitiva 

No solo su aspecto es distinto a la leche de transición y a la leche madura, también lo es su composición. “Tiene menos contenido calórico y una menor cantidad de azúcares y grasas, mientras que su contenido en proteínas es muy superior”, explica la doctora Lozano. El calostro, además, es más espeso y pegajoso y contiene más minerales y vitaminas liposolubles que la leche madura. También es rico en factores de crecimiento que estimulan la maduración del aparato digestivo y tiene un contenido muy elevado de factores defensivos, que protegen al recién nacido de los gérmenes ambientales y favorecen la maduración de su sistema inmunológico. Minidosis de gran calidadEl amamantamiento precoz es lo que favorece la salida del calostro, que se produce en pequeñísimaUn alimento muy especial El calostro es perfecto para el recién nacido porque se asemeja a las sustancias nutritivas que recibía en el útero, a través del cordón umbilical. Su aparato digestivo está acostumbrado a ellas y no le cuesta demasiado asimilarlas. Diferente a la leche definitiva 

No solo su aspecto es distinto a la leche de transición y a la leche madura, también lo es su composición. “Tiene menos contenido calórico y una menor cantidad de azúcares y grasas, mientras que su contenido en proteínas es muy superior”, explica la doctora Lozano. El calostro, además, es más espeso y pegajoso y contiene más minerales y vitaminas liposolubles que la leche madura. También es rico en factores de crecimiento que estimulan la maduración del aparato digestivo y tiene un contenido muy elevado de factores defensivos, que protegen al recién nacido de los gérmenes ambientales y favorecen la maduración de su sistema inmunológico.

Minidosis de gran calidad. El amamantamiento precoz es lo que favorece la salida del calostro, que se produce en pequeñísimas cantidades, entre 2 ml y 20 ml por toma. Pero es suficiente para el bebé recién nacido, ahora que sus órganos son inmaduros, en especial los riñones, y no pueden asimilar grandes cantidades de líquidos. “Por eso en los primeros días de vida hay que ofrecerle el pecho frecuentemente, de ocho a diez veces al día. El principal estímulo para la producción de leche es la succión del pezón, así que cuantas más veces se le ofrezca el pecho al niño, olvidándonos del reloj y de los horarios rígidos, mucho mejor”, aconseja la doctora María José Lozano. Muy efectivo. El recién nacido llega al mundo con el intestino virgen de gérmenes, lo que le hace muy vulnerable a las bacterias. El calostro, rico en inmunoglobulinas y en otras sustancias defensivas, le protege de los virus e infecciones. Y además, estimula la mucosa intestinal, que preserva al organismo de la penetración de microorganismos nocivos para los que el bebé todavía no tiene defensas.

Deja un comentario