La Cámara de Representantes aprobó un proyecto de ley para que en todas las instituciones médicas públicas y privadas donde se preste atención a embarazadas en pre-parto o parto cuenten con la presencia de una partera de guardia.

En Julio de 1971, a través del decreto 471/71, se estableció, que en toda institución donde se brinde atención obstétrica, se debe contar con la presencia de parteras.

En Setiembre de 1986, bajo el decreto 351/86, se hizo reformas a esta norma, eximiendo a las instituciones, de la presencia de la partera, siempre que contaran con un médico ginecólogo de guardia y servicio de neonatología con profesionales universitarios.

Según los legisladores, esta modificación no tomó en cuenta la función insustituible de la partera en cualquiera de las etapas de la atención de la embarazada.

Hoy:

El 13 de Noviembre del corriente año, la Cámara de Representantes, aprobó un proyecto de ley para que, en todas las instituciones médicas, tanto públicas como privadas donde se preste atención a embarazadas en pre- parto o parto cuenten con la presencia de una partera de guardia.

La partera podrá actuar por sí misma o como colaboradora inmediata del médico ginecólogo.

La iniciativa fue aprobada por todas las bancadas.Se ha podido comprobar que la presencia de la partera no sólo disminuye el índice de cesáreas, sino además hay una reducción general de la mortalidad perinatal.

El médico y la partera juntos, son los únicos profesionales capacitados para la asistencia de la mujer embarazada y su hijo.

Como partera, debo terminar diciendo que, la noticia me alegra doblemente; por las colegas que volverán a realizar la hermosa tarea de traer vida, y por las futuras madres e hijos que tendrán la suerte de gozar de la presencia y el apoyo incondicional de un profesional que les brindará la tranquilidad tan necesaria en el momento más hermoso que pueda vivir cualquier ser humano.

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