Cuando nosotros los padres vamos realizando juntos una actividad de movimiento, vamos al mismo tiempo estimulando en los bebés su crecimiento para que se dé en forma armónica.

El potencial de los bebés y fomentando actividades en cada una de las áreas: ÁREA FÍSICA ÁREA INTELECTUAL ÁREA AFECTIVA-SOCIAL En esta nota nos referiremos a cómo desarrollamos el potencial físico y mental de nuestros hijos por medio del contacto corporal. Según la postura corporal que predomine en cada etapa del desarrollo, será la función ejercida.

1. Función de alimentación

Cuando la mamá le da pecho o la mamdera, la postura del bebé es acostada. El adulto hace por él, es una situación de máxima dependencia, el bebé es muy inmaduro en las primeras etapas de su desarrollo. Se seguirá desde el punto de vista afectivo un camino que va de la dependencia en el hacer y en el moverse hacia una autonomía del movimiento y a la formación de la personalidad.

En esta etapa la función del Psicomotricista sería la de guía, podrá modificar estereotipos, inhibiciones, dispraxias (dificultades en movimientos complejos), disarmonias tónicas, problemas de postura, incoordinaciones globales, vivencias de situaciones estresantes que son pasajeras, mudanzas, celos de hermanitos, accidentes diarios, etc.

2. Función de sostén de brazo o ayuda

Predomina la postura sentada, la forma de sostener es menos envolvente, más discriminada. El adulto da en forma anticipada.

3. Sostén de mano o acompañamiento

Predomina la postura del gateo, y la postura vertical, aparece la marcha. El sostén es más localizado, se sostiene de las manos. El adulto ofrece formas diferentes de estar juntos. Ejemplo: El crecimiento del ser humano se puede simbolizar como el crecimiento de una planta, que al comienzo necesita unas varas unidas al tronco que la sostengan pero que no le impidan su crecimiento, la planta se ensancha, luego siendo un árbol podrá asumir su propio sostén.

4. Función de provocación

El niño se mantiene en equilibrio que es aún inestable, se sostiene de los objetos que lo rodean. Los adultos provocan la aparición de la marcha, donde la función del adulto se caracteriza por una ausencia progresiva del sostén. Así como se sacaba la vara de la planta, así se retira el adulto del contacto corporal que sostiene al niño. Estos momentos de separación momentánea, el adulto los provoca. El niño comienza a interesarse por otros objetos que rodean el ambiente familiar. El adulto provoca, acompaña y sostiene. Todo lo nuevo tiene que ser acompañado y sostenido. El fin de la provocación es la comunicación, en la provocación está la forma de diferenciarse del adulto y de llamar la atención para afirmarse como persona diferente a él. Para ello se opone a los pedidos, normas y leyes familiares. La provocación inicia un principio de distanciamiento y discriminación.

5. Oposición- Transgresión

Las funciones anteriores se nombran dando preferencias a las conductas del adulto frente al niño, en este momento de la crianza se da preferencia a las acciones del niño frente a sus mayores.

OPOSICIÓN: Ponerse en frente, el niño puede separarse del cuerpo de los adultos y ponerse enfrente de los grandes.

TRANSGRESIÓN: Cómo la acción de alejarse más allá y no sólo quedarse enfrente. Caminar más lejos del adulto. Primero el niño se opone a lo que se le pide y luego desobedece. LA oposición y la transgresión son dos acciones relacionadas y temporalmente diferentes. LA oposición es una provocación del niño hacia el adulto que está presente. La transgresión es una anticipación en donde el adulto prohibe y el niño va más allá de lo que el adulto espera y en este alejamiento el niño está solo, el adulto no está presente. Tiene que haber en esta etapa una norma familiar clara, la palabra es el SI o NO. El grado de permisividad o autoritarismo, de preocupación o abandono, condicionará su conducta creativa y su adaptación a la realidad. Los primeros límites son corporales y luego verbales los cuales pueden ser amenazantes o segurizantes, pueden ser de dependencia o de apoyo.

Deja un comentario