¡Faltan aproximadamente 265 días para conocer a tu bebé!

Aunque tú ni sospechas de tu embarazo, esta semana es el comienzo una pequeña gran historia. Ocurrió la fecundación. Esto significa que se formó en tu interior un organismo de una sola célula, a partir de la unión de tu óvulo con un espermatozoide de tu pareja. A partir de esta célula única, llamada cigoto, se desarrollará tu bebé. Es importante que sepas que la concepción no se produce en el mismo momento en que mantienes relaciones sexuales, sino que el espermatozoide necesita varias horas para llegar hasta el óvulo: se supone que avanza a una velocidad de 4 milímetros por minuto aproximadamente y necesita recorrer unos cuántos centímetros! Incluso son varios los espermatozoides que se ubican alrededor del óvulo, y sólo uno el que penetrará a través de su superficie. (o dos, dando lugar a mellizos, o tres, dando lugar trillizos…). De hecho, en una relación sexual, el hombre puede depositar en la vagina hasta 600 millones de espermatozoides! Unas 30 horas después de que se produjo la unión entre el óvulo y el espermatozoide, tiene lugar la primera división celular. Esto significa que esa célula única se divide en dos, formándose una especie de esfera de dos caras. También esta semana se produce por primera vez una proteína inmunopresora que permite que esa célula no sea considerada por tu organismo como un cuerpo extraño y por lo tanto el feto pueda continuar desarrollándose. La cantidad de esta proteína detectada en tu cuerpo, es la que permitirá constatar tu embarazo a través del análisis de sangre u orina. El tercer día, las dos células continúan dividiéndose y tu seguramente no sospeches que en tu interior se está produciendo un cambio de tal magnitud!. El cuarto día, el huevo, que ya está compuesto por 16 células, penetra en el útero. Todavía es demasiado pequeño para percibirlo. Por este motivo, si te hicieras una ecografía aún no podrías ver a tu futuro bebé. Hacia el final de esta semana, las células se dividen en dos grupos: las del centro se vuelven más grandes y se unen en forma de disco. Son las que originarán el embrión. Las células más externas se aplanan y se van alejando hacia el exterior: desarrollarán la bolsa amniótica, el cordón umbilical y la placenta. Alrededor del séptimo día, el espacio entre ambas capas de células se va agrandando y forma una cavidad llena de líquido. Se forma el tubo neural, primitiva médula espinal. Una extremidad se abulta: es la cabeza. Tu bebé mide aproximadamente 0,1 mm. A esta altura, algunas madres podrán experimentar un leve sangrado debido a que se rompen algunas venitas en la mucosa del útero (aunque como habitualmente no saben que están embarazadas, lo confunden con un pequeño sangrado premenstrual).

Deja un comentario