Los espermatozoides son las células sexuales masculinas que fecundan el óvulo femenino. Cada espermatozoide transporta información que Determinará el sexo y algunas características físicas del futuro hijo.

Todos los espermatozoides cuentan con tres partes: la cabeza, la parte central y la cola.

• La cabeza:, ovalada o redonda, contiene información genética que en el momento de la fecundación se suma a los cromosomas de la madre, garantizando así que el hijo herede características de ambos.
•La parte central: del espermatozoide contiene mitocondrias, estructuras que transforman los nutrientes del esperma en energía que el mismo puede utilizar para nadar hasta el óvulo.
• La cola, en forma de látigo, es una estructura de proteínas que actúa con un complejo movimiento en espiral, impulsando el espermatozoide hacia delante a una velocidad media de 3 mm por minuto.

El ESPERMA

Al eyacular, el varón no expulsa solo espermatozoides. En realidad, los espermatozoides representan sólo una fracción de la eyaculación. El fluido lechoso en el que se encuentran éstos se conoce como fluido seminal (o leche). Es muy rico en nutrientes, incluyendo vitaminas, minerales, azúcares y ciertos aminoácidos, así como proteínas, enzimas y sustancias alcalinas. Todos estos componentes nutren y aportan a los espermatozoides, y los protegen contra el entorno ácido de la vagina. La cantidad de esperma liberado durante la eyaculación equivale a grandes rasgos a una cucharadita (5 ml) y por lo general contiene entre 100 y 500 millones de espermatozoides. Tragar este tipo de fluido no provoca a las mujeres ningún tipo de contratiempos, son ellas las que deciden y eligen si ello les causa placer o no. Esas eyaculaciones exuberantes que muchas veces se ven en las películas condicionadas no es más ni menos que un buen tarro de yogur que a quien las mira no hace más que excitarse o envidiar tan voluminosa cantidad.

¿ESPERMATOZOIDES ASESINOS?

Las investigaciones llevadas a cabo con animales por el Dr. Robin Baker, biólogo investigador en la Universidad de Manchester, sugieren que los varones podrían producir varios tipos diferentes de espermatozoides, cada uno con un papel único en la fecundación. Los llamados “espermatozoides asesinos” serían los más atléticos, tras la eyaculación nadan en el tracto reproductor femenino en un intento de destruir a los espermatozoides “extraños”, es decir, “de otro varón”, mediante la producción de un líquido venenoso. A cuidarse entonces, no sea cosa que algún “asesino” ronde el cuerpo femenino, con razón o no. Los espermatozoides “bloqueadores” también intentan derrotar a los espermatozoides extraños, pero con con una técnica más pasiva (nada mejor que ser un buen estratega), ellos se instalan en el cuello del útero, de modo que evitan la entrada de rivales. Tanto los “asesinos” como los “bloqueadores” existen para facilitar las cosas a unos espermatozoides relativamente escasos, que son los capaces de fertilizar unos óvulos en las trompas de Falopio. Baker también ha identificado un cuarto tipo de espermatozoides, y aunque nos suene conocido, los ha denominado los “planificadores familiares”. Se cree que actúan como anticonceptivo natural al destruir los propios espermatozoides del varón. Al parecer los varones producen una cantidad especialmente generosa de este tipo de gametos masculinos que se encuentra bajo algún tipo se presión. La teoría de Baker es que el esperma es una especie de ejercito (cada tipo con una tarea especial) desechando la idea de que todos los espermatozoides pueden fecundar.

Y LA TESTOSTERONA…QUE?

La testosterona es una hormona esteroide que se fabrica en el cuerpo a partir del colesterol. Se produce casi en su totalidad (el 95 %) en los testículos, y las responsables de esta producción son las células de Leydig. Si un testículo se pierde o resulta gravemente dañado, el otro todavía es capaz de desempeñar la tarea, produciendo una cantidad doble de testosterona cuando se necesita. Los niveles de esta hormona suben y bajan durante la vida del varón. Aunque ésta es muy importante en la vida del feto, sus niveles en la sangre se mantienen muy bajos después del nacimiento, durante la infancia y hasta la pubertad. A partir de ese momento, la producción de la hormona aumenta y alcanza un máximo al final de la adolescencia. A partir de los veinte años, los niveles de testosterona descienden en forma gradual. No olvidemos que esta hormona masculina es muy importante y aporta a los varones algunas de las características asociadas con la masculinidad, como el vello corporal y los músculos. Los espermatozoides, pequeños grandes olvidados en este mundo del placer y el amor. Tal vez ni nos imaginábamos algunas de las cosas que leímos, pero es así…. Todo no es porque sí, amar, gozar, sentir placer, eyacular, tiene una fascinante historia que todos debiéramos conocer…

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