La palabra Halloween deriva de la abreviatura de All Hallows' Evening que significa 'Noche de Todos los Santos'. Igualmente, es una fiesta conocida también como Noche de Brujas o Noche de Difuntos. Su origen es celta y se celebra principalmente en los Estados Unidos, Canadá, Irlanda, el Reino Unido y en países no anglosajones como México y Colombia en la noche del 31 de octubre. 

En EEUU  comenzó a celebrarse masivamente en 1921, año en que se  celebró el primer desfile de Halloween en Minnesota. La internacionalización de la festividad se produjo a finales de los años 70 y principios de los 80 gracias al cine y  las series de televisión.

Algunas costumbres de Halloween:

La calabaza cortada

Uno de los dioses celtas es representado por la cabeza cortada. Este culto lo realizan porque para ellos la cabeza era la sede del alma, atribuyéndole enormes poderes, tales como: moverse, hablar, cantar, profetizar y otorgar fecundidad a la tierra. La idea de ahuecar las calabazas, o sea,  hacerle ojos, boca y nariz, de modo que se pareciera a un rostro humano o una cabeza cortada, vino de los inmigrantes irlandeses y franceses (descendientes de los antiguos celtas).

Los fantasmas y "Jack de la linterna"

La costumbre de prender linternas y vestirse de fantasmas también tuvo su origen de una antigua leyenda irlandesa. Según esta leyenda, "Jack de la Linterna" fue un hombre que al morir no pudo entrar al cielo por ser muy avaro. Tampoco pudo ir al infierno porque no respetaba al diablo, sino que se burlaba de él. Por lo tanto, fue condenado a vagar por la tierra con una linterna hasta el día del juicio final. 

“Dulce o truco”

La idea de la frase es: Me das un regalo o te hago una maldad. En aquella noche, mucha gente se disfrazaba e iba en busca de ofrendas para los espíritus. Cuando alguien no les daba una ofrenda, ellos le hacían daño con sus bastones, de ahí el origen de la costumbre actual de solicitar caramelos o hacer una fechoría.


Los disfraces

El uso de máscaras o disfraces es una práctica muy popular en los ritos de magias. Se usaban los disfraces para representar los espíritus que invocaban, para las danzas, para las guerras y otras actividades. 

De todos modos hoy, para muchos es simplemente una fecha comercial o una celebración divertida. Y  una fiesta siempre es motivo de alegría e ilusión para los más pequeños. 

Si decidís organizar una fiesta de Halloween te brindamos algunas recomendaciones:

*Decoración: Podés decorar tu casa  con globos de los colores de Halloween -negros y naranjas- o llenarla de “fantasmas”. Para eso podés inflar unos globos blancos y cubrirlos con nylon o tela blanca haciendo que sobresalga una “falda”, y luego dibujar los ojos con marcador ngro.

*Mesa temática: A lo anterior podés sumar una mesa con mantel negro y material desechable con dibujos de Halloween. También podés colocar toda la comida dentro de calabazas de plástico.

*Menú: Algunas ideas originales son:

– Poción de bruja: Mezclá jugo de manzana calentándolo con una ramita de canela y clavos de olor. (Quitar los clavos de olor antes de servir) 

– Bombones de araña: Derretí chocolate a baño maría. Luego colocalo en una manga pastelera y creá formas de arañas encima de una bandeja forrada con papel de aluminio. Ponelo en la heladera  hasta que se endurezcan. Podés añadirles ojos de chocolate blanco derretido.

Y la última idea para una fiesta terrorífica:

¡Reproducir sonidos tenebrosos! Gritos, aullidos, hojas secas al pisar, caídas de objetos o risas fantasmagóricas. Esta es una actividad divertida y que generará efecto en los chicos. 

¡Que se diviertan!

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