La hernia son causadas por un defecto en la pared abdominal por la persistencia de un espacio u orificio que se tendría que haber cerrado. Por lo general está en el ombligo o en la ingle.

Hay tres tipos: hernia inguinal, crural o hernia umbilical, que tienen tratamientos diferentes. 

La manifestación más común es la formación de una masa o bola en la zona y se hace notorio con el esfuerzo o el llanto. Puede provocar dolores intensos. Ante estos dolores recomendamos consultar al pediatra.

Si un niño posee hernia, hay riesgos, por ejemplo que el intestino quede “atrapado” en la hernia. Ante esto es necesario tratamiento urgente.

El tratamiento más común es la cirugía. Como afirmamos anteriormente, si el niño posee hernia inguinal o crural deberá hacerse una cirugía. Si el niño posee hernia umbilical, deberá controlarse ya que lo más habitual es que ocurra curación espontánea y además este tipo de hernia no presenta complicaciones.

Imagen: morguefile.com 

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