El bebé es un ser sensible. La vida comienza en el momento de la gestación y claro ésta va atravesando diferentes etapas de desarrollo en el cual podemos utilizar distintos tipos de estímulos.

Básicamente los investigadores han estudiado que el bebé está capacitado para escuchar alrededor de las 14/15 semanas de gestación, aunque como ya sabemos nosotros podemos establecer nuestro vínculo con el bebé anterior a este período ya que ésta no es la única forma de percibir, existe desde un principio una comunicación energética básica.

El oído es el único sentido que le permite conectarse con el exterior. Está demostrado que los bebés presentan preferencias auditivas, prefieren las voces humanas a los ruidos indefinidos, así como determinado tipo de música. También hay una preferencia por los sonidos agudos que por los graves, por las voces femeninas que por las masculinas.

Está investigado también, que la estimulación musical con el bebé presenta varias ventajas en la vida extrauterina en cuanto a: mayor capacidad asociativa, mayor facilidad para el lenguaje, mayor facilidad en la comunicación y en la adquisición del lenguaje, actúa como relajante, hace que duerman mejor y estimula la capacidad de succionar. Por todos estos motivos es muy importante los sentimientos y percepciones que la música despierte en la madre, ya que esto se va a reflejar en el bebé, en el placer y el estado de relajación que ella le pueda transmitir.

La música promueve la expresión de emociones, nos hace conectar con nuestro lado intuitivo, tan importante para la conexión afectiva con nuestro bebé, dándonos la posibilidad de percibir sus necesidades.

Es sabido que la música que le ponemos al bebé durante el embarazo va a ser reconocida por él en su vida fuera del útero actuando como un estímulo conocido, familiar, haciéndolo sentir seguro contenido.

El útero materno constituye el primer ámbito de aprendizaje en el cual se van estructurando características personales del sujeto. Estas experiencias vividas quedaran registradas a nivel emocional y físico, así como al nacer se irán registrando las primeras impresiones que recibe del mundo.

En el trabajo con la música hay muchos ejercicios que se pueden trabajar, integrando el movimiento y el contacto con el bebé y con nuestras emociones. 

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