Hoy en día somos conscientes de la importancia de los primeros años de vida en el desarrollo de los niños.

Los niños se vinculan con el mundo a través del cuerpo, el buen desarrollo corporal es esencial para los demás aspectos del desarrollo. Una coordinación corporal sensitiva, fuerte y flexible conduce al niño a desenvolverse satisfactoriamente en el mundo. Semejante al desarrollo de otras áreas, el desarrollo físico puede enriquecerse con adecuadas experiencias tempranas. En edades más tempranas se utilizarán objetos y en edades más avanzadas se usará más juegos de imaginación. 

En los juegos con objetos, el adulto y el niño tendrán posibilidades de experimentar el cuerpo a través de diferentes movimientos, deslizarse, balancearse, giros, volteretas, saltos en profundidad. 

La inteligencia del niño se desarrolla simultáneamente con las destrezas corporales. La razón por la cual este proceso de desarrollo ocurre es porque al mismo tiempo se desarrolla la mente y el cuerpo, la autoestima crece. Los niños necesitan el éxito, es el ingrediente esencial en su crecimiento y desarrollo. 

Si los padres expresan entusiasmo y alegría, y los niños sienten que sus cuerpos se fortalecen, y logran mayor equilibrio, esto los conduce hacia el progreso. Es un proceso de crecimiento gradual de la interrelación mente, cuerpo y espíritu.

¿Por qué recurrimos al cuerpo?

El cuerpo es el medio por el cual el niño se expresa, se manifiesta, a través del cuerpo el niño conoce el mundo y aprende las experiencias de la vida. Es el recurso básico del niño, es la mejor herramienta de la cual dispone, el cuerpo es el apoyo sensorial, cognitivo, quinestesico y espiritual para su existencia. 

Nosotros encararemos el cuerpo desde el punto de vista pedagógico, el cuerpo entendido como la fuente que nutre nuestro aprendizaje y desarrollo personal, como el puente que vincula nuestra riqueza interior con la vida exterior a través de la expresión creativa y de la amplia gama de lenguajes corporales. 

El cuerpo es emoción, sentimiento, pero también razón y fuente de experiencia y aprendizaje, conocimiento, percepción, intuición y comunicación. En lo que a nosotros nos toca y nos preocupa es desde el punto de vista pedagógico desentrañar la manera en que aprendemos de forma significativa a través del cuerpo y como enseñar a hacerlo. Sabemos que el cerebro valiéndose de los cinco sentidos, vista, olfato, oído, gusto, tacto, recoge información y la procesa de forma diferente por cada uno de los hemisferios cerebrales. 

Estas formas diferentes de procesar la información es lo que llamamos experiencia que es utilizada, recombinada, reestructurada o transferida a distintas situaciones. A tal experiencia que nace de la necesidad de la persona la llamamos aprendizaje significativo pues modifica hábitos y conductas. 

El objetivo principal del trabajo de gimnasia con niños es partir del niño y respetar su unicidad, pues en edades tempranas es cuando más se intrincan las diferentes áreas, se influyen unas a otras sin poder discernir qué aspecto es el que inicialmente provocó cierto comportamiento o hábito en el niño. 

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