¿Me manda o le mando? ¿Por qué demoró tanto en responder?, ¿qué estará haciendo? La ansiedad en las parejas nos lleva a imaginar o llegar a conclusiones de cosas que realmente no son así.

Vivimos en la era de la inmediatez, sabemos al instante lo que sucede en cualquier parte del mundo y nos acostumbramos a esta modalidad en todos los ámbitos de nuestra vida. Cuando cada uno de nosotros llamamos a alguien, esperamos una respuesta inmediata y si eso no sucede nos sentimos frustrados en mayor o menor medida, según la importancia que tenga dicha comunicación.   La pareja no escapa a esta realidad en donde se quiere saber del otro al instante. Y en este aspecto las parejas en sus inicios sufren las peores consecuencias.

Cuando una relación comienza es natural que ambos integrantes de la pareja sientan cierto grado de ansiedad. Quieren conocer al otro, saber que le despiertan, si se parece o no al ideal que se habían hecho, etc . Y asi van tratando de pasar tiempo juntos, hablar, y descubrir que tan compatibles son.

Dentro de estos métodos de conocimiento y comunicación, el celular ocupa un lugar destacado en nuestra época, acorde con esta inmediatez que hablamos. Vemos las personas caminando por la calle y chequeando sus mensajes, en el supermercado, en las clases, y hasta manejando. Cada vez en forma más sofisticada se obtiene la información al instante. 

 Los famosos sms enviados con el objetivo de chequear al otro rápidamente pueden convertirse en un problema cuando la persona no maneja su ansiedad y pasa a ser un arma de doble filo.  Asi empiezan los casos en que  una persona le envía un mensaje a su pareja y ésta no contesta en “tiempo y forma” como el otro esperaba. Se produce una serie de disparadores de ansiedad que hacen que la persona comience a sacar una serie de conclusiones basadas en la interpretación de la “no contestación” y como consecuencia actúe como si dichos pensamientos fueran la realidad. Y en base a esto puede cometer todo tipo de errores y horrores que luego le será muy difícil revertir.

Conozco casos de personas ansiosas e inseguras en sus relaciones, que envían un mensaje y al no contestar enseguida la otra persona, envían otro preguntando porque no contestó y luego otro dando su propia argumentación de porque no contestó y así sucesivamente, incluso enojándose y agrediendo a la otra persona, sin dar ni siquiera la oportunidad de pensar otra alternativa posible a sus conclusiones. Dan por hecho que su pensamiento es la realidad.  A veces, al rato de realizar toda esta serie de desatinos,  se dan cuenta y envían aun un mensaje mas pidiendo perdón.

Entonces cuando el otro integrante de la pareja ve los mensajes (generalmente todos juntos porque tenia el celular descargado, apagado, o estaba ocupado, etc.) y  muchas veces ajeno a toda esa situación, se molesta porque recibió una serie de 7 u 8 mensajes en base a un supuesto que muchas veces no coincide con la realidad que el otro imaginó.  En general dichos supuestos se basan en los temores que la otra persona tiene en la relación y los vuelca alli de esa forma. Quedan al descubierto por completo sus inseguridades. 

Estas reacciones son producto de la ansiedad y la falta de autocontrol, que se suman a las características individuales de carácter,  y a la  posibilidad de querer obtener información sobre el otro mediante este método, en que nos acostumbramos a que sea inmediato y no calculamos las variables humanas intervinientes en él.  Todo esto genera un grado de ansiedad que muchas veces se vuelve incontrolable.

Para evitar esto, tenemos que tratar de controlar los pensamientos y cuestionarnos si nuestros sentimientos en ese momento responden a una realidad o a una fantasía, a un hecho concreto o a una interpretación más o menos probable de un hecho. Cosas muy distintas!

   También es común que las personas interpretan cosas distintas de un mensaje, aún escribiendo y contestando enseguida sus parejas,  siempre interpretan lo que leen. Y en base e esa interpretación actúan.   Con bastante frecuencia dicha interpretación puede ser equivocada y llevar a malentendidos.

Por esta serie de factores es que el autocontrol en estas conductas es fundamental para no generar comportamientos desadaptados y perjudiciales.  Es una habilidad aprendida: siempre la conducta responde a estímulos ambientales o internos. El poder manejar estas variables nos hace obtener conductas mas beneficiosas.

Piensa en la época de nuestras abuelas e incluso madres, que las parejas solo se veían  los “dias de novio” martes y jueves a determinada hora y luego no sabían nada de ellos en todo ese tiempo, ….. y sobrevivieron !. ¿Que habría pasado si se hubieran puesto ansiosas por querer controlar al otro todo el tiempo?  Ni siquiera se les ocurría porque no había esa posibilidad.!! 

 Entonces tratemos que los adelantos de la tecnología que tenemos en nuestra época nos jueguen a favor y no en contra. 

Cada vez que te sientas tentada de actuar en forma impulsiva y enviar mas de un mensaje, recuerda este ejemplo, ejercita tu paciencia  y piensa que puedes vivir perfectamente sin tener una respuesta en tu celular al instante. Seguramente mejore tu salud y tus relaciones!

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