Del 1 al 7 de agosto se celebra cada año la Semana Mundial de la Lactancia Materna. Entrevistamos a la Lic. Claudia López, Consultora Internacional de Lactancia Materna.

Por eso entrevistamos a la Lic. Claudia López, Consultora Internacional de Lactancia Materna y presidenta de La Liga de la Leche en Uruguay.

Idealmente los bebés deben recibir leche materna exclusiva hasta los seis meses de edad. Al ser consultada sobre este tema, la Lic. Claudia López dijo esta recomendación se realiza “por lo nutricional, pero sobre todo por la inmunidad. Lo que contiene la leche materna es la materia prima para la construcción del bebé. Está demostrado que el cerebro de los niños que toman leche materna y los que toman complemento es diferente, porque la materia prima es diferente.

Los que toman leche materna tienen mayor capacidad intelectual a futuro. Los índices de otitis media bajan abismalmente cuando los niños toman cuatro meses de leche materna exclusiva. Si hay microorganismos en el ambiente (bacterias), los anticuerpos contra esa bacteria van a pasar a través de la leche materna, entonces es como una vacuna constante que está recibiendo el bebé.

No hay leche artificial hoy en día que pueda ser comparable a esta. Cuanto más tiempo tome leche materna exclusiva, más protección va a tener para toda la vida”.

Luego de los seis meses los bebés deben seguir recibiendo leche materna pero se incorporan alimentos sólidos. La Organización Mundial de la Salud recomienda amamantar hasta los dos años. En nuestra sociedad es difícil sostener la lactancia tanto tiempo, pero si se logra, se fortalece el sistema inmune del niño.

A las madres también les hace bien dar de mamar, como señala la Lic. López “estadísticamente se dice que bajan las chances del cáncer de mama. También las protege de las enfermedades psiquiátricas, por ejemplo, la protege de la depresión post-parto. El bebé tiene menos chances de desarrollar una patología psiquiátrica a futuro cuando la mamá tiene la patología y es amamantado”. 

Para los bebés, amamantar es un instinto, saben hacerlo, por eso nacen y buscan el pezón. Para las mamás no es un instinto, deben aprender (las técnicas, las formas de colocarlo, las posiciones, etc.). Antes lo hacían mirando a otras personas. Pero, la Lic. López indica que “en nuestra cultura no estamos acostumbrados a ver mujeres amamantar, es un hábito que se perdió. Por eso, intervienen las consultoras de lactancia o los profesionales expertos en el tema. Requiere enseñar o animar a la mujer a que ella puede. Hay que mostrarle las técnicas, orientarla, guiarla para que la lactancia no traiga problemas a futuro”.

En la semana 20 de embarazo, la mamá tiene en su glándula mamaria el precalostro, por lo tanto, si el bebé nace prematuro, tiene alimento. La Lic. López nos indica el proceso: “una vez que el bebé nace, sale la placenta, las hormonas en la mujer se disparan y eso le da la señal al cerebro de que tiene que producir leche. Esto va a ocurrir independientemente de si fue parto vaginal o cesárea. Este proceso puede verse afectado si fue una cesárea o un parto vaginal estresante. A veces el contacto primario con el bebé se vuelve difícil, porque hay mucha adrenalina y esto puede dificultar la bajada de la leche”.  

Cuando no hay ninguna complicación en el parto, nacen con un “estado de alerta tranquilo”, en el que buscan reconocer a la mamá y su pecho. La Lic. López menciona que es muy importante que el niño tenga un contacto inmediato con la madre y las primeras tomas van a hacer este reconocimiento, este primer vínculo. Además, este momento tiene un efecto muy potente en la producción de leche. Como indica, “es muy importante que las primeras dos semanas puedan dar a demanda y que el bebé se prenda con mucha frecuencia a la mama para poder mantener un buen nivel de producción”. 

Tips a tener en cuenta:

– Para saber si el bebé se está alimentando bien, es bueno contar los pañales. Por lo menos debe haber unos seis pañales por día cargados con orina, sobre todo los primeros meses. Si moja tres o cuatro pañales, puede ser que no esté recibiendo suficiente leche. 

– Si el bebé toma, se queda dormido y se muestra satisfecho, se está alimentando bien. 

– Si el bebé está dormido y se empieza a despertar o a chupetear las manos o abre la boca y busca, tiene hambre. 

– El llanto es una señal tardía de hambre. Por eso, se recomienda amamantar antes de que llore. 

Alimentación y medicación de la madre

Es importante que la madre tenga una alimentación equilibrada y que sepa que va a necesitar más calorías. Como aconseja la Lic. López, “en la semana debe comer distintos tipos de carne, distintos colores de verdura, de fruta, lácteos (aunque hay gente que dice que es mejor que no se consuman)”. Lo difícil de la alimentación en la lactancia es la preparación del alimento, porque por lo general la mujer está sola en el hogar y termina comiendo tarde lo que encuentre, por eso, la Lic. López recomienda: “tener en cuenta esto desde el embarazo y trabajarlo. La mujer necesita alimentarse bien para estar con energía. La leche se va a producir igual, pero cuanto más cansada esté, menos va a disfrutar del momento. Es bueno que haya alguien encargado de traer frutas, verduras al hogar. También debe haber comida fácil de hacer o media pronta y que la mujer sólo la tenga que calentar”. 

Algunos alimentos que pasan a través de la leche, entonces conviene que evitarlos: el alcohol y la cafeína. Pero como señala la Lic. López, “esto no significa que la mujer no pueda tomar café con leche, porque uno o dos no le van a hacer nada. Pero sí hay que tener sentido común, por ejemplo, si se toma un termo de mate, capaz que el bebé no duerme la siesta. En cuanto a los medicamentos, actualmente hay compatibles con la lactancia para casi todas las enfermedades. Lo que sí hay que tener en cuenta es que no siempre lo que se podía usar en el embarazo se puede usar en la lactancia, ya que el filtro de la placenta es diferente al filtro de la glándula mamaria. Lo importante es no automedicarse”. 

La lactancia cuando la mamá se reintegra al trabajo

Este es un cambio difícil tanto para la mamá como para el bebé. Por eso, se recomienda prepararse con tiempo. La Lic. López aconseja que “traten de mantener la producción, no deben pasar más de tres o cuatro horas sin ordeñarse para no bajar la producción de leche. También deben tener stock antes de reintegrarse. No traten de armar stock una semana antes porque puede resultar difícil. A su vez, al tener un buen stock pueden ir a trabajar tranquilas porque tienen leche guardada en el freezer”. 

Tips para conservar la leche materna:

-Se recomienda que los recipientes sean de vidrio y las tapas de plástico. 

-Se puede conservar máximo por ocho horas a temperatura ambiente.

-Heladera (al fondo): 48 horas.

-Congelador: 14 días.

-Freezer: entre tres y seis meses.   

-Descongelar a baño María o bajo el chorro caliente de la canilla. Nunca usar fuego directo ni microondas porque desnaturalizan las proteínas. 

-La leche descongelada no se puede volver a congelar. 

El destete

Es importante respetar el destete natural, que es cuando el bebé y la madre “deciden” dejar la lactancia materna y disfrutar del momento final, como se disfrutó de todo el proceso. Como indica la Lic. López, “es una danza de a dos y cuando dicen ´hasta acá llegó el baile´, hay que respetar y acompañar. El ´cuándo´ es bastante discutido. En nuestra sociedad no estamos acostumbrados a ver bebés grandes amamantando, pero la realidad es que como especie los niños solían amamantar de tres a siete años. Para nuestra cultura es un disparate, pero en otros países se sigue haciendo. Hay que tener en cuenta que un niño de más de un año o un año y medio no va a estar amamantando todo el día”.  

También hay que tener en cuenta que el destetar antes de tiempo o no amamantar tiene muchos riesgos:

-Aumenta el riesgo de mortalidad durante el primer año de vida.

-Aumenta el riesgo de muerte súbita.

-Aumenta las posibilidades de sufrir procesos infecciosos (gastrointestinales, respiratorios, urinarios).

-Aumenta el riesgo de sufrir dermatitis atópica, alergia y asma cuando hay antecedentes familiares. 

-Aumenta el riesgo de sufrir enfermedad celíaca, enfermedad inflamatoria intestinal, diabetes y esclerosis múltiple. 

-Aumenta el riesgo de sufrir cáncer de mama en la edad adulta. 

Derribando mitos 

Las mamas se preparan naturalmente para dar de mamar. Igualmente, se dicen muchas cosas, algunas nocivas y otras que no tienen ningún efecto, por ejemplo, dicen “pasate alcohol con glicerina” y esto cambia el pH, por lo que tiene un efecto nocivo en la piel del pezón y de la areola. También dicen “dejalas al sol” pero no están comprobados los efectos positivos.  

Se dice que con la cesárea la leche materna demora más en bajar, pero esto no es cierto. La bajada de la leche es fisiológica, es decir, todas las mujeres la tienen. La bajada depende de la salida de la placenta y esto se da tanto en el parto vaginal como en la cesárea.

Todas las mujeres producen leche, salvo que tengan patologías raras (retención de placenta u otras condiciones). La mama es una glándula, entonces, si se estimula (haciendo que el bebé tome o extrayéndose) va a producir, si no se estimula no va a producir. Muchos dicen “no le des un susto a la madre o no le vayas a dar una mala noticia porque se va a quedar sin leche” o “no coma tal cosa porque se va a quedar sin leche”, pero son mitos populares. 

El bebé debe tomar a demanda, pero esto no quiere decir que el bebé va a querer en cualquier momento y que la mujer tiene que estar todo el tiempo pendiente. Cada niño va a armar su propio ritmo, por ejemplo, puede pedir cada 2 horas y 20, otro cada 3 horas y 15, etc. Es importante armar ese ritmo en conjunto y respetarlo. No hay que obligarlo a hacerlo cada tres horas porque se puede enojar y cuando se prenda a la mama puede morderla y lastimarla sin querer. Por lo tanto, hay que sacarse los mitos de mirar el reloj y controlar cuánto tomó. Además, hay que tener en cuenta que un bebé en verano no toma lo mismo que en invierno (en verano suelen tener más sed, entonces, toman más seguido y de a poquito). También los varones son de comer más. 

Ante una grieta muchos dicen “dejá de amamantar unos días para que se te cure y después lo volvés a prender”, pero esto es un error, porque cuando lo vuelva a prender va a pasar lo mismo y, a su vez, no se estimula la producción.

Si la mamá queda embarazada y está amamantando a un bebé anterior, puede seguir haciéndolo. Puede amamantar a dos, la leche se va a adaptar al nuevo bebé. Los ginecólogos recomiendan destetar cuando hay amenaza de aborto prematuro porque amamantar levanta los niveles de oxitocina. 

Hay teorías psicológicas que dicen “el bebé que toma pecho tanto tiempo tiene un problema, va a ser dependiente”, pero es sólo una teoría, no existe evidencia científica. Hay que seguir lo que está comprobado y lo que está comprobado es que cuanto más tiempo el niño tome teta, más protegido va a estar. 

Algunos contactos útiles 

-Línea mamá: 

095646262

Ministerio de Salud Pública (MSP) – 24 hs. del día, los 365 días del año. 

-Liga de la Leche Grupo Uruguay: 

www.facebook.com/LLLIUruguay

Realizan grupos de apoyo abiertos y gratuitos. Responden consultas telefónicas y por mail. 

-Apoyo en Lactancia:

Antes de empezar a dar de mamar es bueno asistir a Consultoras de Lactancia Materna para aprender las técnicas, las formas de colocar al bebé, las posiciones de la madre, etc. 

También es importante consultar cuando hay grietas del pezón, ya que siempre se producen por una mala técnica (se corrige en una consulta). 

-Donación de leche materna:

Banco de Leche del Centro Hospitalario Pereira Rossell: 27066050

Encontrarán más información sobre el tema en: “Ser mamá: Ilusión y desafío. Pautas para acompañarte en el embarazo, el parto y los primeros días de tu bebé” de la Lic. Claudia López.

Fuentes:
-Entrevista a la Lic. Claudia López.
-Libro “Ser mamá: Ilusión y desafío. Pautas para acompañarte en el embarazo, el parto y los primeros días de tu bebé” de la Lic. Claudia López. 
Imagen: Morguefile.

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