Preside la Fundación Niños con Alas desde noviembre de 2011, pero antes trabajó varios años en la comisión directiva y como coordinadora de uno de los cincos colegios con los que trabaja la fundación.

Lucía Victorica preside la Fundación Niños con Alas desde noviembre de 2011, pero antes trabajó varios años en la comisión directiva y como coordinadora de uno de los cinco colegios con los que trabaja la fundación. Éstos son: Obra “Banneux”, en Aparicio Saravia; Nuestra Señora de Monserrat, en Tres Ombúes; Colegio Jesús Isaso, en Cerro Norte; Colegio Federico Ozanam, en la Unión; y Colegio Don Bosco, en Camino Maldonado.

¿Cómo llegaste a Niños con Alas?

Llegué a través de mi madre, que fue una de las fundadoras y trabajó hasta el 2008 en la Fundación. Ella fue la que me entusiasmó para que entrara a trabajar como coordinadora en uno de los colegios, el Jesús Isaso en el Cerro, donde en ese momento hacía falta un apoyo mayor.

¿Qué carencias notaste en esos colegios? 

Son colegios ubicados en zonas críticas de Montevideo. Se podría decir que las carencias más grandes están en muchos casos a nivel familiar, donde son pocos los casos de chicos con familias bien constituidas y donde ambos padres tengan trabajos estables. De esas situaciones derivan muchos otros problemas como el atraso a nivel escolar, casos de violencia doméstica, mucha droga y alcohol en el entorno de los niños, y carencias materiales de todo tipo.

¿Qué otras ayudas reciben aparte del Padrinazgo?

Los niños que son ahijados de la Fundación tienen asegurados los 6 años del ciclo escolar. Atrás de eso hay un compromiso de la familia con la educación del chico, condición imprescindible para que tengan padrino. Esto implica ir a un colegio donde tienen 3 comidas al día, clases extra curriculares de computación, teatro, paseos en el ómnibus de la Fundación, idas a espectáculos, etc. Los colegios tienen además apoyo de asistentes sociales, psicólogos, psicomotricistas y fonoaudiólogos financiados por la Fundación. Aparte se reciben muchas donaciones de particulares y empresas que contribuyen a la alimentación, el equipamiento de los salones, ropa, libros y otros.

Desde que son ayudados por la Fundación, ¿en qué han mejorado los colegios?

Todos los colegios son diferentes en tamaño, infraestructura y cantidad de niños que concurren a ellos. En algunos casos, como el Colegio Jesús Isaso, en el Cerro, el mayor cambio se hizo a nivel edilicio, ya que a través de donaciones gestionadas por la Fundación logramos hacer 5 salones nuevos, un comedor y una cancha de deportes en tres etapas a lo largo de unos 6 o 7 años. Lo mismo ha ocurrido con el Colegio Federico Ozanam, que tiene dos salones y un patio nuevos. En otros casos, como el Colegio Don Bosco, cuando la Fundación empezó a apoyarlo tenía 60 alumnos y estaba por cerrar y hoy tiene más de 300 y un apoyo secundario para 75 chicos de liceos de la zona que funciona a pleno. El colegio Obra Banneux también ha instrumentado un apoyo a liceales de la zona a donde concurren 90 chicos de más de 28 liceos diferentes y ya hemos logrado que algunos de ellos ingresen a la universidad. En cuanto a los índices, en estos colegios el índice de repetición es casi nulo, y se controla la asistencia con un seguimiento muy de cerca.

¿Quién selecciona a los niños para ser ahijados, y cómo lo hacen?

La selección la realiza la directora de cada colegio, en primer año, basándose en la información no sólo del niño en los años preescolares, sino del grupo familiar, el grado de compromiso de éstos con la educación y las necesidades de la familia. Esto se maneja a nivel totalmente confidencial.

¿Qué pasa con los niños que egresan, su contacto con los padrinos y en la educación secundaria?

Una vez que el niño egresa de primaria el padrino no tiene obligación formal de seguir apoyándolo, pero tenemos muchos casos donde se creó un vínculo entre el padrino y su ahijado y lo siguen apoyando durante los años de liceo. Además tratamos de que los chicos que egresan de los colegios sigan concurriendo a ellos en el horario en que no tienen liceo al apoyo secundario que se les brinda ahí, acompañado en muchos casos de otras actividades como teatro o deportes, que fomentan que sigan estudiando y no estén en la calle.

¿Hay grandes benefactores? ¿Hay padrinos famosos?

Hay empresas que son grandes apoyos de la Fundación. Es el caso de Devoto, que hace una campaña todos los años para recaudar fondos para el apoyo secundario. También el Frigorífico Pul nos dona la carne para todos los colegios desde hace muchos años. Cutcsa nos donó un ómnibus que está en uso todos los días de la semana, un día para cada colegio, para llevar a los niños a paseos, cine, teatro, etc. Además hay otras empresas como Embajada de Alemania, Embajada de Japón, Banco Santander, Danone, Citibank y muchas más, porque no puedo nombrar a todas, que a través de proyectos grandes o chicos o donaciones puntuales hacen más fácil la vida de los colegios.

En cuanto a padrinos famosos, Paolo Montero, Darío Silva, y varios otros jugadores de fútbol se han sumado a nuestra campaña de padrinos.

¿Cuáles son las dificultades más grandes a las que se enfrentan hoy?

El tema de los recursos humanos es el más difícil hoy en día. No sólo por lo que esto significa en términos monetarios sino porque en estos contextos tan difíciles son cada vez más necesarios los apoyos especializados (asistentes sociales, psicólogos, psicomotricistas, fonoaudiólogos, etc.). Además el mantenimiento de los edificios y equipamientos, en muchos casos muy viejos, también requiere mucho esfuerzo.

¿Cuáles son los objetivos de la Fundación para el futuro?

Seguir logrando que nuevas generaciones de niños completen su ciclo escolar y liceal tratando de darles las mismas herramientas que tienen niños de otros colegios privados para que no abandonen la educación y puedan en el futuro incorporarse a un trabajo digno y salir de las condiciones en las que viven muchos de ellos.

Seguir apostando a la excelencia en colegios de zonas críticas, manteniendo los índices de escolaridad por encima de la media y los de repetición por debajo de ella y apostando a la parte humana de la enseñanza, los valores, la disciplina y el esfuerzo.

Quizás si todo rueda bien, agregar algún otro colegio a la Fundación. Por ahora todavía hay cosas que mejorar y mantener y en eso estamos.

La Fundación en números Colabora con los 1800 alumnos de los 5 colegios. Cuenta con 450 Ahijados y 400 padrinos. Y más de 280 antiguos ahijados que ya completaron los 6 años de primaria.

Para colaborar, como padrino o con donaciones:

Secretaria: Virginia García 

Bvar. España 2926 Ap. 701 – Montevideo, Uruguay. 

Teléfono (598) 2712 3270 

Celular (598) 99 630326

E-mail. ninosconalas@netgate.com.uy

www.ninosconalas.org

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