Martín Larre, además de abogado, es un emprendedor nato. Es Co-fundador de Woow y más recientemente de Kidbox. Como papá de Emiliana, de 2 años, empezó a preguntarse qué es lo que hará su hija cuando empiece a navegar en internet. Junto a su cuñado, Alan Kind, decidió crear este navegador seguro donde los niños tienen la misma experiencia que en un navegador tradicional pero sólo pueden visualizar contenidos previamente filtrados y seleccionados por el equipo de Kidbox, o contenidos que autorizan sus padres.



¿Cómo te enteraste de que ibas a ser papá?

Me enteré, creo que como la mayoría de los padres, por un retraso y yendo a la farmacia a comprar el test. Pero fue muy loco porque los primeros dos test dieron borrosos. Fui, compré un test, lo hicimos y no estaba claro. Fui de vuelta, compré otro test, y también daba raro. Eran las 10:30 de la noche. Bueno, dije, esperemos hasta mañana. Fui a la mañana, compré otro, perdón, compré tres, de tres marcas diferentes y en el primero ya salió, al segundo ya salió y al tercero dije: ¡ah bueno, estás embarazada! 
 

¿Estuviste presente en el nacimiento de tu hija?

Sí estuve. Yo sabía que no me iba a desmayar, podía que de la emoción pero no. El momento de más nervios es cuando te meten en el cuartito y preparan todo. Pero salió todo bárbaro y me la dieron enseguida.
 

¿Qué haces vos respecto del cuidado de tu beba?

Cambiarla es mi responsabilidad. Cuando estoy en casa la cambio yo con mi estilo. Que es el estilo express: en treinta segundos está cambiada. Mi mujer me da la ropa y la cambio. Si yo elijo abro el cajón y veo más o menos ropa que combine pero no soy yo el que lo hace. También soy el de la mema de la noche y el que la duerme. Cuando estoy en casa la duermo yo, momento que disfruto. A veces me quedo dormido con ella hasta el otro día.

También trato de ir siempre al médico, al pediatra. Y por supuesto soy el que le acerca la tecnología a Emiliana. Ya es fanática de mi iPad. ¡Tiene más aplicaciones para mi hija que las que uso yo!
 

¿Cuál es la aplicación que más le gusta?

Es fanática de la aplicación de Kidbox, sobre todo para ver canciones y videos. Y después va cambiando pero todas las que tienen colores y sonidos le gustan. Las que tienen animales también. Ella a todos los animales les dice guau, guau. Y ahora está empezando con las que dibuja con el dedo, tipo paint.  Pero puede ver el mismo video un millón de veces. Esto en Kidbox es una funcionalidad que en YouTube no está, que es repeat. Y simplemente con esa cosa tan tonta, cuando se acaba empieza de nuevo.  Y eso le ahorró a muchos padres ese grito de ¡PAPÁ, PAPÁ!. Ahora se evitan tener que ir a los cinco minutos. Lo hicimos viendo los problemas que el usuario tenía, tratando de resolverlos o hacerles la vida más fácil. 
 

Tengo entendido que una de las fuentes de ingresos de Kidbox es la publicidad. ¿Cómo  piensan filtrar o manejar el hecho de que sean marcas responsables respecto a los mensajes que brindan y productos que ofrecen? 

Lo que queremos es que las marcas apoyen y que las familias puedan tener una versión gratuita de Kidbox. Al momento hemos tenido muy buen feedback. Con respecto a qué marcas nos estamos acercando, es a marcas que comparten –no valores nuestros- pero sí valores que generalmente tienen las familias. Nosotros en Kidbox ofrecemos contenido y los padres pueden elegir qué tipo de contenidos quieren que sus hijos reciban. Pueden elegir contenidos con ciertos valores que ellos pueden pregonar en su ámbito familiar. Para nosotros el tema de los valores es un tema muy importante, que forma parte del diseño del producto, de la experiencia del niño. Y buscamos marcas que compartan esos valores, que sean innovadoras, que sean responsablemente correctas en cómo diseñan su producto y cómo lo comunican. 

Además no brindamos publicidad a los niños. Fue una decisión que tomamos desde el principio, en la experiencia de los niños no queremos publicidad pero sí le ofrecemos a las marcas establecer un canal de comunicación con los padres de esos niños. 

¿Cuántas descargas tuvieron hasta el momento desde Uruguay?

Alrededor de 20.000. 
 

¿Y cómo es el feedback?

Es genial, agradecen por tener un producto así. Porque a muchos padres les viene bien el ambiente seguro, otros valoran el contenido, otros están más atraídos por el reporte del progreso. Nosotros le mandamos a los padres qué hacen sus chicos cuando están en internet para que ellos formen parte de ese contenido. Y después últimamente lanzamos funcionalidades como video-mail y lo están usando muchísimo. Nosotros empezamos Kidbox para los niños pero ahora queremos transformarlo en un producto para la familia. Como los niños aún no saben escribir y no tienen mail, desarrollamos el video-mail. Apretás un botón y graban un  mensaje, por ejemplo para el abuelo;  él recibe en su mail un link y ve el video y puede responder.  Son cosas que surgen de hablar con los padres. 

Hablando con ellos les preguntamos ¿cómo compartís tus fotos con tu núcleo familiar? Y todos la subían a Facebook para que las viera su familia pero las terminaba viendo cualquiera. Ahora se pueden compartir fotos o videos que se distribuyen al núcleo familiar desde Kidbox, creemos que es mucho mejor que esas fotos o esos videos le lleguen a quien realmente deben llegarle. En poquísimo tiempo el producto empezó a cambiar algunas funcionalidades, siendo hoy como una red social familiar privada. Me encanta que cambie y escuchar problemas para ver cómo podemos solucionarlos con tecnología. 

También tuvimos una respuesta increíble por parte de muchos abuelos y abuelas.
 

Kidbox está pensado para niños de hasta 8 años. ¿Qué creés que deben hacer los padres una vez que los chicos crecen? ¿Deben controlar, por ejemplo, quienes son sus amigos de las redes sociales o dejarlos que se manejen libremente? 

Nosotros tratamos que Kidbox sea una herramienta, no queremos que sea control sino una forma de administrar la vida. Lo que buscamos es justamente la independencia del niño. Antes estaba el niño con el padre atrás asegurándose que navegaba en los mismos cinco sitios. Ahora puede tener una experiencia independiente. El padre puede elegir algo del contenido, pero está hecho para que el niño pueda navegar solo. Después, cada familia toma las decisiones sobre lo que hacen sus hijos. En Kidbox los padres puedan elegir si tienen una contraseña o no. Entonces puede entrar solo a Kidbox o puede entrar como si fuera una aplicación más y luego salir. Siempre diseñamos el producto para que los padres tengan la decisión final de todo, porque a los niños los educan los padres, no nosotros. 
 

Kidbox está intentando expandirse, y a su vez financiarse con capitales del mundo entero. ¿Cómo sentís que es percibido Uruguay en el mundo?

Tengo una experiencia muy diferente a cualquiera. Porque no es muy conocido Uruguay, pero sí es conocido el Plan Ceibal. Si me junto con empresas de índole educativo dicen: “Ah, Uruguay, el Plan Ceibal, todos los niños tienen una computadora”. Pero salvo esos casos puntuales, es difícil vender un producto global, hecho en Uruguay. Nosotros hacemos lo que podemos, hemos sido elegidos como uno de los 30 productos más innovadores por Intel y no nos achicamos. 
 

Por tu trabajo te vinculás con muchas organizaciones de emprendedores; ¿creés que las mujeres pueden  emprender al mismo nivel que los hombres?

No me cabe duda de que las mujeres tienen la misma o más capacidad para emprender que los hombres, sobre todo en algunas áreas específicas. Como son naturalmente más consumidoras también pueden ser más emprendedoras en este tipo de productos. Igualmente tengamos claro que no es fácil. Veo más mujeres que emprenden una vez que han tenido hijos. Lo que necesitás es prepararte, planificarlo bien. Y lo que ayuda mucho es tener socios, para que esos momentos en que tenés bebés que cuidar puedas dedicarles más tiempo. Entiendo que no son muchas y me gustaría ver muchas más. Pero no tengo dudas de que se puede y que las mujeres son grandes emprendedoras. Habría que fomentarlo más. 
 

¿Cuáles crees que son hoy los mayores desafíos a que se enfrentan los padres? 

El tema de seguridad me parece que es algo que pasa desde hace unos años.  El tema de la educación es un problema que me preocupa más. Básicamente con la educación como está ahora me parece que hay que barajar y dar de nuevo. Soy un poco de esa idea y de que tiene que haber más educación en las casas. Creo que las nuevas tecnologías ayudan a eso. Ahora en internet podés ver clases grabadas de otra parte del mundo desde el living de tu casa. También soy muy de la idea de la educación uno a uno. Ya no se educa a todos de la misma manera. Cada uno tiene sus capacidades, sus inquietudes y me parece que lo ideal sería un poco empezar a tender a la educación uno a uno. Eso es lo que hacemos en Kidbox. Nosotros ofrecemos contenidos personalizados para el perfil de ese niño, diferenciándolo de los grandes portales que meten contenidos sin distinción, para todos los niños de 0 a 12 por igual. Creo que todo va a tender a encontrar la mejor manera para llegar a ese niño específico. 

Pensando en mi hija y el futuro, lo que me preocupa inicialmente ahora es brindarle todo lo que necesita para desarrollarse bien, para ser feliz. Me preocupa tener ese tiempo en calidad y cantidad. Todavía estoy un poquito en falta. Espero poder amoldar y armar mi vida para lograrlo.

En el momento de tomar decisiones, de tomar trabajos, nuevos proyectos, ya aviso que a mi hija la voy a buscar al jardín yo y no es negociable. 
 

¿Cómo manejás esa flexibilidad que buscás para vos con las mujeres que trabajan contigo?

Yo cumplo con todo lo que sea ley. Pero además tengo flexibilidad total. No necesito que la gente esté ahí sentada. Nosotros vamos más por objetivos. Las tareas las hacés desde Kidbox o desde tu casa. Si no las hacés el viernes capaz las hacés el domingo. La empresa debe seguir avanzando pero no cumpliendo las horas sino los objetivos. Creo que todos queremos empleados felices, y el tema de dar flexibilidad es un tema importante para la felicidad. 

Kidbox es una empresa muy especial y tratamos que los valores que compartimos en la página también estén en nuestro departamento de recursos humanos y en todos los ámbitos de la empresa. 


Kidbox: un lugar donde tu hijo navega seguro

Un ingeniero uruguayo, Alan Kind, y un abogado argentino, Martín Larre, se juntaron para desarrollar Kidbox: un servicio web de navegación segura para niños. ¿Qué es lo que ofrece? Este software permite que el niño explore en Internet contenidos educativos o de entretenimiento acorde a su edad, género y gustos. Está pensado para niños de entre dos y ocho años de habla hispana o portuguesa, aunque ya tienen previsto expandirse hacia otros países como Japón. El programa tiene una versión gratuita y ofrece un panel de control para que los padres conozcan los contenidos o actividades que realizan sus hijos. El atractivo visual y los contenidos especializados son los aspectos fundamentales que hacen de este sitio un lugar alegre, colorido, ameno y sobre todo, seguro. El sitio web es: www.kidbox.net 

 

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