La Hipnosis Ericksoniana es un procedimiento por el cual un individuo puede entrar en comunicación consigo mismo y ahondar en lo más íntimo de su ser.

Es una técnica de sugestión donde el terapeuta da una serie de indicaciones al paciente cuando éste se encuentra en un estado hipnótico, previamente inducido. Germán Pastorini, licenciado en psicología y coordinador general de Espacio Atman en Uruguay, afirma que la hipnosis es un procedimiento a través del cual se le sugiere a la persona cambios en sus sensaciones, pensamientos, sentimientos y conductas.

Milton Erickson fue un médico e hipnoterapeuta estadounidense, pionero en cambiar las técnicas del hipnotismo aplicadas a la psicoterapia, que desarrolló la hipnosis ericksoniana: un conjunto de técnicas  que permite, a través de un estado de relajación, crear un espacio para el aprendizaje y facilitar cambios en la persona.

Como expresa Germán Pastorini, se trata de que la comunicación que se mantiene con el individuo, lo que implica la colaboración por su parte, tenga como objetivo reducir el foco de atención de él para que se sienta, cada vez más relajado y a gusto. Para ello se utiliza todo lo que la persona piensa, hace y siente. 

“Se trata de crear un contexto particular- afirma Pastorini- que le permita a la persona que se encuentra experimentado el trance, lograr un acceso a capacidades y recursos que no era consciente de que ya contaba con ellas.” Pero también de “re-encuadrar” es decir de generar la capacidad para observar una situación desde diferentes perspectivas y de ese modo descubrir otras sensaciones y emociones y tener la libertad de elegir cuáles experimentar y vivenciar en determinado momento. De esta manera la persona “puede apreciar, sentir y vivir de múltiples y diversas maneras, lo que lleva a considerar que en definitiva la vida no es un problema a ser resuelto sino una experiencia a ser vivida en plenitud.”

Por esto es importante que la hipnosis se aplique cuando la persona realmente quiere lograr un cambio ya que de nada sirve que se intente sin que de verdad quiera. El éxito de este procedimiento o técnicas similares radica en la voluntad de la persona. Por otro lado, hay que tener en cuenta que es una técnica que no puede ser aplicada en cualquier individuo ya que se requiere cierta capacidad para ser influenciado, por lo que previamente se debe evaluar el nivel de sugestionabilidad del paciente.

La hipnosis puede ser utilizada de forma aislada o en conjunto con otras técnicas dependiendo del profesional. No obstante, está comprobado que la hipnosis incrementa la eficacia de otras técnicas terapéuticas. Por su parte, Pastorini afirma que la hipnosis es una estrategia conjunta y complementaria con otros abordajes terapéuticos como la Bioenergética, el Jin Shin Jyutsu, el Tapping Kinesiológo, entre otros.  

Mito 

 Suele creerse que la persona que está hipnotizada pierde la conciencia y la voluntad y se olvida de todo,   pasando a estar controlada totalmente por el  hipnotizador. Sin embargo, esto no es así ya que la persona que está hipnotizada escucha todo lo que el profesional le va diciendo, en un gran estado de concentración. La persona no está dormida sino despierta y en todo momento mantiene su voluntad hasta el punto de que si la persona no quiere ser hipnotizada no entrará en trance; tiene control sobre sí misma y mantiene su capacidad para tomar decisiones y siempre se actúa conforme a ella. Durante el proceso no se aceptan sugestiones que van en contra de los intereses del hipnotizado/a ya que si se intentara, la persona sale rápidamente del trance.  Se puede decir que una parte de la persona no está hipnotizada y cumple la función de “protectora” vigilando todo lo que ocurre. Algunos autores lo han llamado “observador oculto”. 

Sesiones

Una sesión de hipnosis puede dividirse en tres etapas. La primera etapa es la que se denomina “de preparación”: la persona inicia una etapa de relajación profunda a través de varias técnicas de contracción/relajación. se la induce a un estado hipnótico a través del conteo hacia atrás o de un lugar imaginario donde no le puede pasar nada malo. La segunda es la llamada “de sugestión”: el paciente recibe una serie de indicaciones en modo de órdenes sencillas y directas, de fácil cumplimiento, para que salga a la luz la situación-problema. Finalmente, la tercer y última etapa denominada “de finalización”: consiste en sacar a la persona del estado hipnótico a través de la inducción en sentido contrario o salida del lugar imaginario. 

Aplicación 

Algunas de las áreas en que puede aplicarse la hipnosis ericksoniana son: 

– Relajación frente a estados de estrés

– Eliminación o reducción de ansiedad

– Fobias

– Ataques de pánico

– Tabaquismo y obesidad

– Trastornos alimenticios

– Trastorno del sueño

– Eliminación o reducción del dolor

– Integración y facilitación de nuevos aprendizajes 

– Resolución de problemas de forma creativa

Fuentes: Entrevista a Germán Pastorini, espacioatman.com, webconsultas.com, psicologohipnosis.com
Imagen: morguefile.com

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