Hay padres que por distintas circunstancias de la vida, a veces fatalidades, deben asumir el rol de educar solos a sus hijos, lo cual hace que sus vidas cambien completamente.

Padres que les ha tocado vivir esta experiencia manifiestan que esta situación les ha hecho aprender a jugar otra vez y dejar de lado las cosas que son supuestamente importantes, para disfrutar de las cosas sencillas de la vida.

Es imprescindible quitarse el peso social que conllevan las críticas y volcarse en el cuidado de los hijos sin presiones y ofreciendo lo mejor de uno mismo. Si una mujer es capaz de enfrentarse a esta situación es porque ha sido educada para ello, el hombre no ha tenido, por lo general, esa posibilidad, lo que no le imposibilita para aprender a hacerlo

A los hombres durante su infancia no se les ha regalado un muñeco para que lo acunen y lo vistan, pero van aprendiendo y logrando las habilidades necesarias para criar a su bebé. Incluso, llega verse que muchos de ellos consiguen cuidar mejor a un hijo que algunas mujeres, ya que tienen más paciencia y crean una conexión lúdica y emotiva de mayor intensidad.

Encarando la nueva situación

Pero como toda situación nueva, hay que encarar. También el papá solo siente la misma angustia que siente la mamá sola. Vive momentos de frustración, de incertidumbres pero sabemos que hoy en día los papis asumen más responsabilidades en la educación de sus hijos que en otros momentos donde esta tarea era casi exclusiva de las mamás. Esta imagen de varón comprometido en la crianza de sus hijos, hace que el asumir este rol sea algo más fácil. Obviamente que vivirá momentos de frustración, pero la demostración del amor será incondicional

No podemos negar que cuando vemos un papá llevando a su bebé en brazos o en un canguro, colgado de su cuello, nos invade una enorme sensación de ternura. Lo que antes no se manifestaba porque así lo decía la sociedad, que el varón no podía demostrar sus sentimientos, hoy en día esto está casi derribado. El poder darse permiso a ser amoroso con sus hijos, poder abrazarlo, besarlo cuando se duerme, mimarlo cuando está enfermo, son realmente actos de amor que le hace mucho bien al pequeño.

Ahora bien, así como las mamás solas, el papá solo puede criar a su pequeño, lo que sí es recomendable que frente a esta afanosa tarea no se aísle del mundo, y que pueda brindarle una imagen femenina cerca, que la puede cumplir perfectamente la abuela o una tía por ejemplo. Tal vez se pueden encargar de cuidarlo en algunos momentos y de paso se aliviana la tarea del papá. Las quejas que manifiestan los papis solos son casi exactas a las que esgrimen las mamás solas, como por ejemplo que no tienen tiempo para ellos, que las mujeres le huyen a un papá con hijos a su cargo. Si tienen novia, que ellas se quejan de que siempre está pendiente del o de los hijos y que le reclaman que quieren estar solas con ellos.

El ser algo así como madre y padre a la vez no es una tarea sencilla, pero poder se puede, hay que ingeniarse en mantener rutinas diarias, ya sea con la comida, la escuela, los deberes y también la diversión. Cada vez hay más papás solos, y esto es una realidad de situaciones que se viven en este nuevo siglo XXI que amerita el poder adaptarse a estos cambios de roles.

La foto fue tomada de: www.morguefile.com

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