Hace muchos años, nacer en casa era lo normal, o más frecuente. Sin embargo, con el desarrollo de la medicina y atención hospitalaria, los nacimientos comenzaron a ocurrir dentro de las maternidades.

Esto tiene como ventaja el contar con una infraestructura y equipo profesional amplio dispuesto a atender cualquier complicación que pueda ocurrir durante el alumbramiento. Pero como contrapartida, torna el momento menos natural y familiar.

Por eso hay parejas que siguen prefiriendo tener a sus hijos en el hogar con un clima de amor y de afecto, lejos de las rutinas de los hospitales. Sobre este tema entrevistamos a la obstetra Carmen Hernández, de Parto sin Temor y al equipo de la Asociación Civil Nacer Mejor.

La Organización Mundial de la Salud señala que las mujeres tienen derecho a decidir cómo va a ser su parto; de qué modo y en qué lugar. Pero como señala Hernández, “para elegir se debe conocer, estudiar y aprender”. Por lo tanto, es recomendable preguntarse y averiguar acerca de las alternativas que existen.

El equipo de la Asociación Civil Nacer Mejor manifiesta que “la elección de parir en casa debe ser una decisión informada y libre de cada mujer y su pareja. Nadie puede convencer ni imponer esta opción”. Las parejas que quieren que el parto sea en el hogar, posiblemente buscan mayor control, comodidad, intimidad, afecto y amor. A su vez, rechazan las rutinas de los hospitales, ya que muchas veces administran fármacos o realizan tratamientos que no siempre son necesarios, como rasurado, enema o  rotura artificial de la bolsa de aguas.

El equipo de Nacer Mejor señala que “la opción nacer en casa ha aumentado significativamente en los últimos diez años. Por un lado porque el acceso a la información permite investigar más a fondo las ventajas y desventajas de esta alternativa, así como conocer experiencias en otros países del mundo. Parir en el hogar es una práctica culturalmente aceptada y valorada en muchas partes del mundo, donde también se ha expandido en los últimos tiempos.

La humanización del nacimiento como concepto ha tenido amplia difusión en los últimos años así como las recomendaciones realizadas por la Organización Mundial de la Salud, al respecto. Muchas parejas eligen esta opción en un intento de mejorar sus experiencias en nacimientos anteriores”. Carmen Hernández agrega que “lo que sucede es que se empezaron a visualizar los datos y resultados de las diferentes formas de nacer en el mundo. El parto en casa siempre existió, quizás hoy lo que sucede en muchos lugares es que quienes los asisten son profesionales capacitados y eso es lo correcto”.

Cuando se toma esta decisión, se aconseja a la pareja que solicite ayuda de profesionales capacitados y que cuenten con los equipos especiales para evitar posibles riesgos. El bebé debe tener la misma atención médica que brinda un hospital: le deben realizar la prueba de Apgar, un examen físico completo y le deben dar las inyecciones y vacunas necesarias. La pareja debe prever algunos aspectos por si necesitan ayuda de emergencia.

Cuando el parto es en el hogar, la madre puede elegir entre las habitaciones que tiene la casa. Como señala el equipo de Nacer Mejor, “la idea del nacimiento en casa es que la mujer se sienta totalmente libre de decidir en ese momento el lugar donde se sienta mejor y, a su vez, la posición en la que le resulta mejor pujar y parir a su bebé. Lo único importante es que el lugar que elija esté calentito, de manera que el bebé al nacer no note el cambio de temperatura.

Esto ayuda a regularizar su respiración pulmonar después del nacimiento y permite que pueda estar todo el tiempo que se desea con el bebé en estrecho contacto piel a piel sin apuro para vestirlo”.

Una de las opciones es que el parto sea en el agua, por ejemplo en bañeras, piscinas o jacuzzis. El lugar debe estar en perfectas condiciones: limpio y con el agua a determinada temperatura. El equipo de Nacer Mejor señala que “diversas investigaciones han demostrado que el parto en el agua resulta menos doloroso para la madre al permitir una mejor relajación muscular, menos traumático para el bebé y, a su vez, reduce la cantidad de desgarros y laceraciones a nivel del periné”.

Nacimiento en el mar:

Vladimir Bagrianski es un ruso que documentó con fotografías el nacimiento de sus cuatro hijos en el mar.

Para que el nacimiento en casa sea seguro tanto para la mamá como para el bebé se deben cumplir una serie de recomendaciones:

  • Debes ser una mujer sana que haya cursado su embarazo sin complicaciones, con un adecuado control del embarazo.
  • Que sea un embarazo de término, entre las 37 y 42 semanas de gestación.
  • Tu casa debe ser habitable, con agua potable, energía eléctrica y buenas condiciones de higiene. Debe estar situada en un lugar accesible por si hay necesidad de realizar un traslado.
  • Debes elegir la habitación de la casa en que te sientas más cómoda, que sea al mismo tiempo ventilada y tranquila.
  • Unos días antes saca todo lo que pueda molestar: muebles innecesarios, libros, plantas y mantenla limpia y ventilada.
  • No es necesario que desinfectes toda la habitación: Una limpieza a fondo es suficiente. Si tienes aspiradora pásala por paredes, techo, muebles, colchón. Si no tienes, un trapo con solución de hipoclorito será suficiente. Usa cuatro cucharadas de lavandina por litro de agua.
  • La temperatura en el momento del parto debe ser de 25º a 29º, es decir un ambiente como para que tú y tu bebé estén desnudos sin sentir frío. Si nace en verano, piensa que pueden haber días frescos, así que de todas maneras debes disponer de estufas como para poder obtener esta temperatura. Por lo tanto, debe ser posible calefaccionar bien la habitación en la que elijas que tu hijo nazca.
  • El parto debe ser bien controlado por una partera o un médico experimentados que estén convencidos de las ventajas del nacimiento en casa.
  • Debes contar con una institución de referencia para el caso de necesitar un traslado, y  con un medio adecuado para realizarlo (vehículo propio o taxi, y en lo posible emergencia móvil).
  • Como preparativo práctico para el parto, se piden algunos elementos sencillos como algodón y toallas; las parteras llevan todos los insumos médicos necesarios. Es importante consultar anteriormente qué cosas son necesarias tener a mano.
  • Debes estar bien preparada psíquica y físicamente: ejercicios, alimentación, etcétera.
  • Sobre todo, tú y tú pareja deben estar bien seguros de que el nacimiento en casa es la mejor opción para la llegada del bebé.
  • En ciertos casos no se recomienda tener el parto en el hogar. Por ejemplo, cuando el embarazo tiene ciertas complicaciones como diabetes gestacional, alta presión arterial o preeclampsia, cuando están esperando a más de un bebé (mellizos, gemelos, trillizos o más), cuando el embarazo tiene menos de 37 semanas o más de 42 semanas, cuando las nalgas o los pies del bebé están hacia abajo o cuando tuvo una cesárea con un embarazo anterior.

Por eso, si se decide hacer el parto en la casa, es importante que tengan una “segunda opción”.

Parto natural: sin medicación para el dolor

Como señala Carmen Hernández, “cada mujer tiene el poder, la fuerza, la empoderación suficiente para parir sin intervenciones. Debe prepararse, conocerse y asesorarse para evitar intervenciones que muchas veces no solo podrían evitarse, sino que además no colaboran en el proceso. Por ejemplo, con la medicación tenemos efectos positivos y negativos”. Para tener un parto sin medicamentos es aconsejable moverse libremente durante la dilatación, estar en la postura que le resulte más cómoda a la embarazada, por ejemplo, la posición vertical en el parto ayuda a no sentir dolor y la inmersión de la embarazada en agua caliente ayuda a no sentir dolor y a que sea un proceso más rápido.

Parto sin Temor:

Parto sin Temor es una metodología de trabajo que busca asesorar a las madres y padres y generar el conocimiento necesario para tener, como dice su nombre, un parto normal sin temor. El miedo puede provocar acciones y decisiones negativas en el parto. Por lo tanto, se busca romper con los mitos y los miedos para propiciar los mecanismos fisiológicos y emocionales que permiten vivir el nacimiento como un evento disfrutable y sin estrés. Como señala Carmen Hernández, “eliminar el miedo y el temor es el triunfo de nuestro trabajo”.

Nacer Mejor:

Nacer Mejor es una Asociación Civil sin fines de lucro que funciona como propuesta hace 15 años. Como señalan, “acompaña a mujeres y sus familias en el transcurso del embarazo, nacimiento y crianza con una mirada holística e integral. Cuenta con una Comisión Directiva integrada por múltiples miembros de familias allegadas a la propuesta y una Asamblea de Socios Fundadores, que, desde distintos lugares, aportan a la construcción de nuestro sueño. El equipo técnico está conformado por Parteras, Instructora de Yoga, Consultora en Lactancia y Parteras en formación. También contamos con Ginecólogo, Pediatra y Médico de Familia como consultantes y colaboradores permanentes”.

Por lo tanto, su misión es promover la salud perinatal con un enfoque integral (desde el embarazo hasta el puerperio). A su vez, agrega que buscan que la mujer “se reencuentre con su capacidad instintiva de dar a luz y tome la conducción activa del parto, siendo ella la protagonista y promoviendo que su familia, instituciones de salud y comunidad respeten y apoyen el derecho de la mujer y su hija a tener el mejor nacimiento y puerperio posible”.

Fuentes consultadas: Entrevista a Carmen Hernández de Parto sin Temor. Entrevista al equipo de la Asociación Civil Nacer Mejor, www.consumer.es, www.nacersano.org

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