Es una enfermedad muy contagiosa provocada por un virus. Se previene con una vacuna, por esto, puede afectar sólo a los niños que no están vacunados y a los menores de un año de edad.

Cuando el niño tiene sarampión, le aparecen manchas rojas, por lo general en la frente, muy pegadas unas de otras, y luego se van extendiendo por todo el cuerpo.

Un signo característico son las manchas de Koplik, que son manchas rojas con la parte central blanca o azul que aparecen en el interior de la boca. Además, puede tener los ojos rojos, conjuntivitis, fiebre, secreciones nasales y tos.

La afección pulmonar puede ser seria.

Las personas con sarampión tienen que hacer reposo e ingerir abundante líquido. Gracias a la vacuna, en nuestro país se considera una enfermedad erradicada. Por esto, recomendamos que vacune a su hijo siguiendo el calendario de vacunaciones. 

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