La vacunación es un medio eficaz para la prevención de las enfermedades infecciosas en la infancia que debe ser especialmente tenida en cuenta por los padres, los médicos y los maestros.

La vacunación es un medio eficaz para la prevención de las enfermedades infecciosas en la infancia que debe ser especialmente tenida en cuenta por los padres, los médicos y los maestros.

Vacunar consiste en introducir en el organismo, antígenos provenientes de bacterias o virus muertos o atenuados que desencadenan en el receptor una respuesta inmunitaria, que consiste en la elaboración de anticuerpos que actúan en defensa del individuo frente a un posterior contacto con el agente infeccioso. 

Las autoridades sanitarias implementaron políticas de salud, estrategias y pautas para la prevención de las infecciones. Con el empleo sistemático de las vacunas se logró disminuir la incidencia de estas enfermedades que provocan una elevada mortalidad o que dejan importantes secuelas. 

Para la vacunación obligatoria se utiliza actualmente el siguiente esquema. 

1. BCG (antituberculosa): se administra al nacer. 

2. Pentavalente (difteria, tétanos, tos convulsa, Hemophilus Influenzae y hepatitis B): se administra a los dos, cuatro, seis meses y a los 15 meses de edad. Se vacuna contra hepatitis B a los doce años, si los niños no lo fueron previamente (nacidos antes de 1999). 

3. Triple bacteriana( difteria, tétanos y tos convulsa): se administra a los cinco años. 

4. Poliomielitis: se administra a los dos, cuatro, seis meses y un año de edad

5. Triple Viral (paperas, rubéola y sarampión): se administra al año y a los cinco años. 

6. Varicela: se administra al año. 

7. Doble bacteriana. (difteria y tétanos): se administra a los doce años.
8. Tétanos. Se administra cada diez años, a partir de los doce años, con especial atención a las mujeres embarazadas. 

9. Hepatitis A. se administra a los 15 y 21 meses. 

10. Neumococo C7V . Se administra a los dos, cuatro, y 12 meses si los niños nacieron en 2008. Si nacieron en 2007, se vacunaran a los 15 y 17 meses. 

En Uruguay los altos niveles de vacunación que superan el 90% de la población han logrado el control de enfermedades prevenibles, lo que evita importantes epidemias. Se han erradicado en forma definitiva la difteria, el tétanos neonatal y la viruela, ha disminuido en forma apreciable el sarampión y las enfermedades causadas por Hemophilus Influenza sobretodo otitis y meningoencefalitis. 

Hepatitis A: El Ministerio de Salud Pública ha establecido recientemente que la vacuna contra la hepatitis A se incorpore al esquema ampliado de vacunación para niños entre 15 y 21 meses de edad. 

La vacunación será gratuita y obligatoria. También se ha extendido la vacunación a los niños entre 1 y 5 años pertenecientes al plan de emergencia. 

La hepatitis A es una enfermedad viral e infectocontagiosa que causa brotes epidémicos en Uruguay sobretodo en contextos socioeconómicos deficitarios. 

Se debe recordar que en las enfermedades de transmisión fecal-oral, como es la hepatitis, las medidas de prevención (agua potable, lavado de manos, control de excretas, de vectores, y limpieza adecuada de los hogares) son tan importantes como la vacunación. 

Hepatitis B: Las vacunas para prevenir hepatitis B, que se administran en nuestro país son altamente eficaces (95%). Uruguay tiene una baja prevalencia de la enfermedad por lo que se aconseja su vacunación a los niños en riesgo. 

Se recomienda vacunar a todos los adolescentes mayores de 11 años con dos dosis separadas seis meses, si no fueron vacunados ( nacidos antes de 1999) 

Los niños sin riesgo se vacunan en el primer año de vida siguiendo el esquema ampliado de vacunaciones (pentavalente). 

La población de riesgo comprende: 

1. Recién nacidos hijos de madres portadoras del virus o de la enfermedad. En pediatría la forma más frecuente de contagio es la vertical a través de madres portadoras del virus de la hepatitis B. 

2. Niños o jóvenes drogadictos, en en hemodiálisis, hemofílicos, portadores de enfermedad hepática crónica, institucionalizados o infectados con HIV. 

Antigripal: Las infecciones respiratorias virales pueden prevenirse por la vacunación antigripal que debe iniciarse al comienzo del otoño, en la población de riesgo: es decir, niños entre seis meses a dos años de edad, en adultos mayores de 65 años, en los profesionales de la salud y en los portadores de enfermedades crónicas, ya sean niños o adultos. 

Antineumocóccica heptavalente: Es una vacuna que contiene antígenos capsulares del neumococo. Se dará a niños menores de dos años con un esquema de tres dosis 2,4 y 12 meses para los nacidos en 2008. Para los nacidos en 2007 se aplicará una dosis a los 15 y otra a los 17 meses. 

Postergación de la vacunación: 

La vacunación puede postergarse si el niño: 

1. presenta alguna enfermedad infecciosa en curso. 

2. padece alguna enfermedad crónica en empuje, o en fase de descompensación; se vacuna una vez superado el episodio. 

3. es alérgico a alguno de los componentes utilizados para la preparación de la vacuna 

4. está en tratamiento con corticoides o inmunosupresores 

5. tiene antecedentes de convulsiones; en este caso no debe recibir la vacuna contra la tos convulsa. 

En cuanto a las estrategias de vacunación es importante recordar el mantenimiento de la cadena de frío , la planificación en la distribución de las vacunas y el registro de los niños vacunados. 

Luego de la vacunación pueden aparecer reacciones pasajeras en el lugar de la inyección, que consisten en enrojecimiento de la piel asociado a un dolor leve y a tumefacción subcutánea; disminución del apetito malestar y fiebre de alrededor de 38 grados que desaparece entre las 24 y 72 horas siguientes. 

Se aconseja tratar al niño con antitermo- analgésicos y compresas de agua fría en la zona del inyectable.  

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